Resulta que un análisis del canal Moore’s Law Is Dead plantea una curiosa posibilidad para el futuro de la generación actual, porque según defiende, Xbox Series X podría ofrecer una mejor calidad de imagen que PS5 en algunos juegos si AMD FSR 4.1 acaba llegando a las consolas. Con esto, aunque las producciones multiplataforma suelen ofrecer resultados muy parecidos en ambas consolas, las nuevas técnicas de reconstrucción de imagen podrían romper esa paridad en algunos títulos.. La guerra del reescalado. La hipótesis gira en torno a la evolución de la tecnología de reescalado de AMD, cuya llegada a hardware RDNA 2 está prevista para comienzos de 2027. PS5, Xbox Series X y Xbox Series S utilizan GPU personalizadas de AMD basadas en RDNA 2, aunque AMD todavía no ha anunciado una actualización concreta de FSR 4.1 para consolas.. El análisis señala el rendimiento INT8 de cada consola como uno de los datos técnicos más importantes, ya que este tipo de cálculo con enteros de 8 bits influye en tareas de IA y en las técnicas de reescalado. De acuerdo con esos cálculos, Xbox Series X alcanzaría unos 48,6 TOPS en INT8, frente a los 20,6 TOPS de PS5 estándar. Como referencia, PS5 Pro subiría hasta unos 300 TOPS, mientras que Xbox Series S se quedaría cerca de los 16 TOPS.. En la práctica, Series X podría mover FSR 4.1 con una imagen más cuidada o con mejor rendimiento en algunos modos gráficos, siempre que la tecnología termine llegando a consolas y los estudios la integren en sus juegos. Con todo, el análisis no apunta diferencias enormes entre ambas consolas ni a una mejora comparable al PSSR mejorado que Sony prepara para PS5 Pro. Sony ha explicado que esa versión mejorada de PSSR procede de su colaboración Project Amethyst con AMD.. Esto podría dar cierta ventaja a la consola de Microsoft durante 2027, siempre que la actualización finalmente se implemente. Según los desarrolladores citados en el análisis, Microsoft tendría más avanzado el soporte de FSR en su SDK, mientras que Sony habría dedicado más recursos al PSSR de PS5 Pro y se habría mantenido durante más tiempo en torno a FSR 2.2. De ser cierto, la implementación de FSR 4.1 podría resultar más sencilla en el entorno de Xbox.. Xbox Series gana terreno. Aun así, este posible escenario no deja a PS5 en una posición delicada, ya que la consola de Sony debería poder usar FSR 4.1 si finalmente recibe soporte, aunque el resultado dependerá de la integración en cada juego y de una implementación concreta para consolas que, por ahora, no se ha anunciado oficialmente.. La futura llegada de FSR 4.1 a hardware RDNA 2, junto al hecho de que AMD contempla su uso en equipos menos potentes, sugiere que PS5 mantiene capacidad para aprovechar técnicas de reconstrucción de imagen de última generación, unos recursos que rápidamente están ganando importancia.. La generación actual se alarga. Con la próxima generación aparentemente más lejana que en ciclos anteriores, Sony y Microsoft necesitan fórmulas para prolongar la vida útil de las consolas actuales. En conjunto, todo apunta a que su rendimiento dependerá cada vez menos de la potencia bruta tradicional y más de las técnicas de reconstrucción de imagen, la IA y eficiencia del software, que empiezan a tener un papel tan relevante como el propio hardware.
Un análisis técnico sugiere que el hardware de la consola de Microsoft podría manejar mejor la nueva tecnología de reescalado de AMD
Resulta que un análisis del canal Moore’s Law Is Dead plantea una curiosa posibilidad para el futuro de la generación actual, porque según defiende, Xbox Series X podría ofrecer una mejor calidad de imagen que PS5 en algunos juegos si AMD FSR 4.1 acaba llegando a las consolas. Con esto, aunque las producciones multiplataforma suelen ofrecer resultados muy parecidos en ambas consolas, las nuevas técnicas de reconstrucción de imagen podrían romper esa paridad en algunos títulos.. La guerra del reescalado. La hipótesis gira en torno a la evolución de la tecnología de reescalado de AMD, cuya llegada a hardware RDNA 2 está prevista para comienzos de 2027. PS5, Xbox Series X y Xbox Series S utilizan GPU personalizadas de AMD basadas en RDNA 2, aunque AMD todavía no ha anunciado una actualización concreta de FSR 4.1 para consolas.. El análisis señala el rendimiento INT8 de cada consola como uno de los datos técnicos más importantes, ya que este tipo de cálculo con enteros de 8 bits influye en tareas de IA y en las técnicas de reescalado. De acuerdo con esos cálculos, Xbox Series X alcanzaría unos 48,6 TOPS en INT8, frente a los 20,6 TOPS de PS5 estándar. Como referencia, PS5 Pro subiría hasta unos 300 TOPS, mientras que Xbox Series S se quedaría cerca de los 16 TOPS.. En la práctica, Series X podría mover FSR 4.1 con una imagen más cuidada o con mejor rendimiento en algunos modos gráficos, siempre que la tecnología termine llegando a consolas y los estudios la integren en sus juegos. Con todo, el análisis no apunta diferencias enormes entre ambas consolas ni a una mejora comparable al PSSR mejorado que Sony prepara para PS5 Pro. Sony ha explicado que esa versión mejorada de PSSR procede de su colaboración Project Amethyst con AMD.. Esto podría dar cierta ventaja a la consola de Microsoft durante 2027, siempre que la actualización finalmente se implemente. Según los desarrolladores citados en el análisis, Microsoft tendría más avanzado el soporte de FSR en su SDK, mientras que Sony habría dedicado más recursos al PSSR de PS5 Pro y se habría mantenido durante más tiempo en torno a FSR 2.2. De ser cierto, la implementación de FSR 4.1 podría resultar más sencilla en el entorno de Xbox.. Xbox Series gana terreno. Aun así, este posible escenario no deja a PS5 en una posición delicada, ya que la consola de Sony debería poder usar FSR 4.1 si finalmente recibe soporte, aunque el resultado dependerá de la integración en cada juego y de una implementación concreta para consolas que, por ahora, no se ha anunciado oficialmente.. La futura llegada de FSR 4.1 a hardware RDNA 2, junto al hecho de que AMD contempla su uso en equipos menos potentes, sugiere que PS5 mantiene capacidad para aprovechar técnicas de reconstrucción de imagen de última generación, unos recursos que rápidamente están ganando importancia.. La generación actual se alarga. Con la próxima generación aparentemente más lejana que en ciclos anteriores, Sony y Microsoft necesitan fórmulas para prolongar la vida útil de las consolas actuales. En conjunto, todo apunta a que su rendimiento dependerá cada vez menos de la potencia bruta tradicional y más de las técnicas de reconstrucción de imagen, la IA y eficiencia del software, que empiezan a tener un papel tan relevante como el propio hardware.
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