En las guerras del siglo XXI, un dron que cabe en una mochila puede representar una amenaza tan seria como un avión de combate. El problema es que aparece sin previo aviso y puede hacerlo mientras un ejército entero está en movimiento. Hoy el panorama es mucho más complejo. Un ejército moderno puede enfrentarse simultáneamente a drones de reconocimiento, drones kamikaze, helicópteros, aviones de combate, misiles de crucero e incluso enjambres de vehículos no tripulados. El problema no es solo detectarlos. También hay que hacerlo mientras las tropas avanzan.. Esa necesidad ha impulsado una nueva generación de sistemas de defensa aérea móviles, capaces de desplazarse junto a las unidades terrestres y proporcionar protección casi instantánea. Alemania acaba de presentar uno de los ejemplos más recientes: el IRIS-T SLS MK 4, una evolución de su conocida familia de sistemas antiaéreos IRIS-T. Básicamente una “cúpula de hierro sobre ruedas”.. Tradicionalmente, un sistema de defensa aérea requiere varios vehículos: uno para el radar, otro para el centro de mando y otros para los lanzadores de misiles. El nuevo IRIS-T SLS MK 4 reúne todos esos elementos en una única plataforma móvil. Radar, sistema de mando y control, sensores y misiles viajan juntos.. Según Diehl Defence, la empresa alemana responsable del proyecto, el objetivo es disponer de una solución «todo en uno» capaz de desplegarse rápidamente allí donde sea necesaria. La elevada automatización del sistema también reduce el número de operadores requeridos y permite responder con gran rapidez ante amenazas inesperadas. La idea recuerda a la evolución de los teléfonos móviles. Lo que antes exigía varios dispositivos separados (teléfono, cámara, navegador GPS o reproductor de música) terminó concentrándose en un único aparato. El IRIS-T SLS MK 4 sigue una filosofía parecida aplicada al campo de batalla.. La guerra en Ucrania ha puesto de manifiesto un desafío que apenas existía hace unas décadas. Los drones son relativamente baratos, pueden atacar en grandes cantidades y obligan a mantener una vigilancia permanente. En algunos casos, un aparato de unos pocos miles de euros puede amenazar vehículos o infraestructuras valoradas en millones. Por eso los sistemas modernos de defensa aérea ya no están diseñados únicamente para interceptar aviones. Deben ser capaces de detectar y neutralizar objetivos mucho más pequeños y difíciles de localizar.. El nuevo sistema alemán está pensado específicamente para proteger tropas en movimiento e infraestructuras críticas frente a amenazas aéreas de baja altitud. Su alcance efectivo ronda los 12 kilómetros y puede interceptar objetivos a alturas de hasta 6 kilómetros. Quizá una de las características más llamativas del proyecto sea una capacidad denominada «fire-on-the-move». En términos sencillos, significa que el vehículo podrá lanzar misiles sin necesidad de detenerse completamente.. Puede parecer un detalle menor, pero representa una ventaja importante en un entorno donde permanecer quieto aumenta las posibilidades de ser localizado y atacado. Es el equivalente militar a intentar cambiar una rueda con el coche en marcha: una tarea técnicamente compleja, pero que ofrece una enorme ventaja operativa cuando se consigue.. Para ello utiliza el misil IRIS-T, un proyectil originalmente diseñado para combate aire-aire y posteriormente adaptado para lanzamiento desde tierra. Este misil constituye el núcleo de varios sistemas de defensa europeos y ha demostrado una elevada eficacia en servicio. Los estrategas militares suelen comparar la defensa aérea con una cebolla. La protección más eficaz no depende de un único sistema, sino de varias capas superpuestas capaces de interceptar amenazas a diferentes distancias.. Los sistemas de corto alcance actúan como la última línea de defensa. Más allá operan sistemas de alcance medio y largo capaces de detectar y destruir amenazas antes de que se aproximen. El IRIS-T SLS MK 4 forma precisamente parte de esa arquitectura escalonada desarrollada por Alemania y otros países europeos. Dentro de la familia IRIS-T existen variantes capaces de cubrir distancias mucho mayores, creando una red de protección integrada.. “También es posible la integración de efectores adicionales, como el misil electrónico C-UAV CICADA de Diehl Defence o una estación de armas – aclaran los fabricantes -. El sistema SLS ya está completamente integrado en el concepto de defensa aérea multicapa de Diehl Defence. Como sistema de defensa aérea con capacidades preparadas para el futuro, el IRIS-T SLS MK4 garantiza un alto rendimiento en escenarios de amenazas dinámicas”.
Se trata de un sistema todo en uno capaz de crear un escudo con una cobertura de 6 km de altura y un alcance de 12 km.
En las guerras del siglo XXI, un dron que cabe en una mochila puede representar una amenaza tan seria como un avión de combate. El problema es que aparece sin previo aviso y puede hacerlo mientras un ejército entero está en movimiento. Hoy el panorama es mucho más complejo. Un ejército moderno puede enfrentarse simultáneamente a drones de reconocimiento, drones kamikaze, helicópteros, aviones de combate, misiles de crucero e incluso enjambres de vehículos no tripulados. El problema no es solo detectarlos. También hay que hacerlo mientras las tropas avanzan.. Esa necesidad ha impulsado una nueva generación de sistemas de defensa aérea móviles, capaces de desplazarse junto a las unidades terrestres y proporcionar protección casi instantánea. Alemania acaba de presentar uno de los ejemplos más recientes: el IRIS-T SLS MK 4, una evolución de su conocida familia de sistemas antiaéreos IRIS-T. Básicamente una “cúpula de hierro sobre ruedas”.. Tradicionalmente, un sistema de defensa aérea requiere varios vehículos: uno para el radar, otro para el centro de mando y otros para los lanzadores de misiles. El nuevo IRIS-T SLS MK 4 reúne todos esos elementos en una única plataforma móvil. Radar, sistema de mando y control, sensores y misiles viajan juntos.. Según Diehl Defence, la empresa alemana responsable del proyecto, el objetivo es disponer de una solución «todo en uno» capaz de desplegarse rápidamente allí donde sea necesaria. La elevada automatización del sistema también reduce el número de operadores requeridos y permite responder con gran rapidez ante amenazas inesperadas. La idea recuerda a la evolución de los teléfonos móviles. Lo que antes exigía varios dispositivos separados (teléfono, cámara, navegador GPS o reproductor de música) terminó concentrándose en un único aparato. El IRIS-T SLS MK 4 sigue una filosofía parecida aplicada al campo de batalla.. La guerra en Ucrania ha puesto de manifiesto un desafío que apenas existía hace unas décadas. Los drones son relativamente baratos, pueden atacar en grandes cantidades y obligan a mantener una vigilancia permanente. En algunos casos, un aparato de unos pocos miles de euros puede amenazar vehículos o infraestructuras valoradas en millones.Por eso los sistemas modernos de defensa aérea ya no están diseñados únicamente para interceptar aviones. Deben ser capaces de detectar y neutralizar objetivos mucho más pequeños y difíciles de localizar.. El nuevo sistema alemán está pensado específicamente para proteger tropas en movimiento e infraestructuras críticas frente a amenazas aéreas de baja altitud. Su alcance efectivo ronda los 12 kilómetros y puede interceptar objetivos a alturas de hasta 6 kilómetros.Quizá una de las características más llamativas del proyecto sea una capacidad denominada «fire-on-the-move». En términos sencillos, significa que el vehículo podrá lanzar misiles sin necesidad de detenerse completamente.. Puede parecer un detalle menor, pero representa una ventaja importante en un entorno donde permanecer quieto aumenta las posibilidades de ser localizado y atacado. Es el equivalente militar a intentar cambiar una rueda con el coche en marcha: una tarea técnicamente compleja, pero que ofrece una enorme ventaja operativa cuando se consigue.. Para ello utiliza el misil IRIS-T, un proyectil originalmente diseñado para combate aire-aire y posteriormente adaptado para lanzamiento desde tierra. Este misil constituye el núcleo de varios sistemas de defensa europeos y ha demostrado una elevada eficacia en servicio. Los estrategas militares suelen comparar la defensa aérea con una cebolla. La protección más eficaz no depende de un único sistema, sino de varias capas superpuestas capaces de interceptar amenazas a diferentes distancias.. Los sistemas de corto alcance actúan como la última línea de defensa. Más allá operan sistemas de alcance medio y largo capaces de detectar y destruir amenazas antes de que se aproximen. El IRIS-T SLS MK 4 forma precisamente parte de esa arquitectura escalonada desarrollada por Alemania y otros países europeos. Dentro de la familia IRIS-T existen variantes capaces de cubrir distancias mucho mayores, creando una red de protección integrada.. “También es posible la integración de efectores adicionales, como el misil electrónico C-UAV CICADA de Diehl Defence o una estación de armas – aclaran los fabricantes -. El sistema SLS ya está completamente integrado en el concepto de defensa aérea multicapa de Diehl Defence. Comosistema de defensa aérea con capacidades preparadas para el futuro,el IRIS-T SLS MK4 garantiza un alto rendimiento en escenarios de amenazas dinámicas”.
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