La Fórmula 1 es uno de los deportes más imprevisibles e, incluso, crueles. Todo puede cambiar en tan solo un fin de semana, en cualquier momento. En el Gran Premio de Gran Bretaña, el líder del Mundial, el joven Kimi Antonelli, ganó la carrera sprint y marcó la pole para la prueba del domingo. Todo apuntaba a una nueva victoria, pero un problema inesperado le arrebató un más que posible triunfo y la opción de escaparse aún más en la clasificación general. En la salida, los Ferrari le «robaron la cartera» con una arrancada fulgurante. Leclerc, que partía segundo, tomó el liderato y, por detrás, su compañero Hamilton hizo lo propio con Antonelli. Pasaban las vueltas y el monegasco llegó a obtener una ventaja de cuatro segundos. Sin embargo, Antonelli, una vez superado el susto inicial, recuperó el ritmo, adelantó a Hamilton y se lanzó a por el líder. Las vueltas transcurrían y Antonelli apenas lograba recortar diferencias con el piloto de Ferrari. La parada en boxes tampoco dio resultado y fue entonces cuando comenzó la persecución definitiva. Lo máximo que pudo acercarse fue a cinco segundos, porque a falta de 15 vueltas sufrió un pequeño inconveniente que le dejó fuera de combate. Uno de los apéndices del alerón delantero se soltó de su fijación, quedó cerca del neumático y descompensó por completo la aerodinámica del monoplaza. El propio piloto pensó que se trataba de un problema en la suspensión. El coche no giraba bien. Entró varias veces en boxes e insistió en mantenerse en pista para, al menos, sumar un punto. Fue imposible. El coche no respondía y, además, los comisarios le sancionaron con cinco segundos por superar los límites de la pista, una decisión discutible al no haber obtenido ninguna ventaja. Finalmente, una neutralización terminó por arruinar sus opciones, ya que los coches se reagruparon y cayó hasta la 16.ª posición. Russell fue segundo gracias a una combinación de suerte y estrategia. Durante la carrera nunca llegó a pelear por la victoria y, en el momento de la neutralización final, casi todos los pilotos entraron en boxes para montar neumáticos blandos ante la posibilidad de una reanudación tras el coche de seguridad. Verstappen se salió de la pista, provocó la neutralización y apenas restaban cinco vueltas para el final. Todos aprovecharon para detenerse, salvo Russell, que prefirió mantenerse en pista. Esta decisión le situó en la segunda posición, aunque con muchas opciones de perderla si la carrera se reanudaba. Pero no fue así. Los comisarios tardaron más de lo previsto en retirar el Red Bull de la escapatoria y, finalmente, la prueba terminó neutralizada. Leclerc se vio favorecido, primero, por el abandono de Antonelli y, después, por el incidente de Verstappen. La explicación de la FIA para no reanudar la carrera, o al menos no hacerlo con mayor fluidez, fue que no pudo completarse el procedimiento de seguridad, especialmente el relativo a la vue
El monegasco venció por delante de Russell y su compañero Hamilton. Antonelli tuvo problemas en su coche y acabó 16º. Sainz fue 12º. El Mundial se aprieta
DirectoEl monegasco venció por delante de Russell y su compañero Hamilton. Antonelli tuvo problemas en su coche y acabó 16º. Sainz fue 12º. El Mundial se aprietaCreada: 05.07.2026 18:45Última actualización: 05.07.2026 18:45La Fórmula 1 es uno de los deportes más imprevisibles e, incluso, crueles. Todo puede cambiar en tan solo un fin de semana, en cualquier momento. En el Gran Premio de Gran Bretaña, el líder del Mundial, el joven Kimi Antonelli, ganó la carrera sprint y marcó la pole para la prueba del domingo. Todo apuntaba a una nueva victoria, pero un problema inesperado le arrebató un más que posible triunfo y la opción de escaparse aún más en la clasificación general. En la salida, los Ferrari le «robaron la cartera» con una arrancada fulgurante. Leclerc, que partía segundo, tomó el liderato y, por detrás, su compañero Hamilton hizo lo propio con Antonelli. Pasaban las vueltas y el monegasco llegó a obtener una ventaja de cuatro segundos. Sin embargo, Antonelli, una vez superado el susto inicial, recuperó el ritmo, adelantó a Hamilton y se lanzó a por el líder.Las vueltas transcurrían y Antonelli apenas lograba recortar diferencias con el piloto de Ferrari. La parada en boxes tampoco dio resultado y fue entonces cuando comenzó la persecución definitiva. Lo máximo que pudo acercarse fue a cinco segundos, porque a falta de 15 vueltas sufrió un pequeño inconveniente que le dejó fuera de combate. Uno de los apéndices del alerón delantero se soltó de su fijación, quedó cerca del neumático y descompensó por completo la aerodinámica del monoplaza. El propio piloto pensó que se trataba de un problema en la suspensión. El coche no giraba bien.Entró varias veces en boxes e insistió en mantenerse en pista para, al menos, sumar un punto. Fue imposible. El coche no respondía y, además, los comisarios le sancionaron con cinco segundos por superar los límites de la pista, una decisión discutible al no haber obtenido ninguna ventaja. Finalmente, una neutralización terminó por arruinar sus opciones, ya que los coches se reagruparon y cayó hasta la 16.ª posición.Russell fue segundo gracias a una combinación de suerte y estrategia. Durante la carrera nunca llegó a pelear por la victoria y, en el momento de la neutralización final, casi todos los pilotos entraron en boxes para montar neumáticos blandos ante la posibilidad de una reanudación tras el coche de seguridad. Verstappen se salió de la pista, provocó la neutralización y apenas restaban cinco vueltas para el final. Todos aprovecharon para detenerse, salvo Russell, que prefirió mantenerse en pista. Esta decisión le situó en la segunda posición, aunque con muchas opciones de perderla si la carrera se reanudaba. Pero no fue así. Los comisarios tardaron más de lo previsto en retirar el Red Bull de la escapatoria y, finalmente, la prueba terminó neutralizada. Leclerc se vio favorecido, primero, por el abandono de Antonelli y, desp
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