Skip to content
Crónica Actual
  domingo 19 abril 2026
  • Titulares
  • Ciencia
    • Tecnología
  • Cultura
    • Libros
    • Música
    • Teatro
    • Arte
  • Televisión y Cine
  • Deportes
    • Fútbol
    • Motor
    • Baloncesto
  • Internacional
  • España
    • Madrid
    • Andalucía
    • Galicia
    • Comunidad de Valencia
    • Castilla La-Mancha
    • Castilla y León
    • Región de Murcia
    • Cataluña
  • Economía
  • Más
    • Gente
    • Sociedad
    • Opinión
Tendencias
19 de abril de 2026La Real Sociedad, campeona de la Copa del Rey como en el 87 19 de abril de 2026Esnobismo, tribus, fanáticos y horteras: por qué la música nos une y nos divide 19 de abril de 2026Crisis y neurosis del pensamiento español 19 de abril de 2026Revive los penaltis de la final de Copa entre el Atlético y la Real Sociedad: Marrero y Pablo Marín, héroes 19 de abril de 2026Unai Marrero se viste de Arconada: «El chico de la cantera que soñaba ha cumplido un sueño» 19 de abril de 2026Hungría: cambio de estilo, no cambio de ciclo 18 de abril de 2026El histórico convento de Cuenca vinculado a Cervantes que busca salvarse con donaciones 18 de abril de 2026Paco Gonzalez no puede más por los pitos al himno en el Atlético – Real Sociedad: «Hemos aceptado que se pita y se pita» 18 de abril de 2026Así ha mandado Julián Álvarez la final de Copa a la prórroga: qué golazo 18 de abril de 2026Dos meses después de la amnistía, aún hay 477 presos políticos en Venezuela
Crónica Actual
Crónica Actual
  • Titulares
  • Ciencia
    • Tecnología
  • Cultura
    • Libros
    • Música
    • Teatro
    • Arte
  • Televisión y Cine
  • Deportes
    • Fútbol
    • Motor
    • Baloncesto
  • Internacional
  • España
    • Madrid
    • Andalucía
    • Galicia
    • Comunidad de Valencia
    • Castilla La-Mancha
    • Castilla y León
    • Región de Murcia
    • Cataluña
  • Economía
  • Más
    • Gente
    • Sociedad
    • Opinión
Crónica Actual
  Internacional  Factor Farage: Reino Unido entra en terreno desconocido
Internacional

Factor Farage: Reino Unido entra en terreno desconocido

29 de diciembre de 2025
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

Durante años, el populista Nigel Farage ha sido una constante incómoda de la política británica: omnipresente en el debate público y decisivo en la victoria del Brexit, pero incapaz de traducir su influencia en poder institucional. Esa anomalía empieza a resquebrajarse. Tanto dentro como fuera de Westminster, está tomando cada vez más peso la posibilidad de que el agitador de masas y amigo íntimo de Donald Trump deje de ser solo un disruptor para convertirse en aspirante real a Downing Street.. El detonante no es solo su liderazgo sostenido en los sondeos, sino la transformación acelerada de Reform UK. El partido que nació como una plataforma improvisada para canalizar el voto del Brexit duro ha dejado de ser una fuerza de protesta. Con apenas cuatro diputados, ha logrado empujar al Gobierno laborista —pese a su mayoría absoluta— a endurecer el discurso y la política migratoria. Y, sobre todo, ha logrado algo que hasta ahora se le resistía: recursos, estructura y proyección a largo plazo.. La transformación se ha consolidado con una cifra clave: nueve millones de libras (alrededor de once millones de euros). Han sido transferidos de una sola vez por Christopher Harborne, empresario de la aviación, magnate de las criptomonedas y residente fiscal en Tailandia. Se trata de la mayor donación individual de la historia de la política británica y convierte ahora a Reform UK en el partido mejor financiado del país. El dinero no compra escaños, pero compra visibilidad, profesionalización y tiempo.. Harborne no es un donante desconocido. Ya había financiado generosamente al Partido del Brexit y respaldado a los conservadores durante la etapa de Boris Johnson. Pero su perfil añade una dimensión incómoda al ascenso de Farage. Es uno de los principales accionistas de Tether, la mayor «stablecoin» del mundo, y a través de esa estructura su fortuna queda vinculada a Rumble, una plataforma de vídeo que compite con YouTube señalada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos como parte de una operación de influencia del Kremlin tras negarse a retirar a medios estatales rusos después de la invasión de Ucrania.. Los abogados de Harborne insisten en que es “un opositor apasionado del régimen de Vladimir Putin” y recuerdan que es el mayor accionista privado de QinetiQ, una empresa estratégica de defensa que trabaja con la OTAN y ejércitos aliados. No existe acusación alguna de conducta ilegal. Pero la coexistencia de intereses en la industria de defensa y en un ecosistema mediático bajo sospecha han aumentado las peticiones de escrutinio en Westminster.. Con todo, nada de eso parece, por ahora, frenar el avance de Reform UK. El partido de derecha radical conecta con una parte de la clase trabajadora que se siente abandonada por el laborismo y con votantes conservadores acomodados que perciben a los tories como una formación sin identidad. En ese espacio de desafección, Farage ha conseguido presentarse no solo como alternativa, sino como sustituto.. El reto, no obstante, sigue siendo el sistema electoral. El modelo británico de first past the post penaliza duramente a los partidos con apoyo amplio, pero poco concentrado territorialmente. En definitiva, gana el candidato más votado en cada circunscripción, aunque no tenga mayoría absoluta. Farage conoce bien ese obstáculo: triunfó en las elecciones europeas y fracasó una y otra vez en las generales. Pero el contexto político ahora ha cambiado. La fragmentación del voto no tiene precedentes.. Laboristas y conservadores, que en 1951 concentraban casi el 97% de los votos, hoy apenas superan juntos un tercio del electorado. Mientras que Reform UK ronda el 27%; Labour y tories se mueven en torno al 17-18%; los liberal-demócratas resisten en cifras modestas; y los Verdes, impulsados por un liderazgo más radical de Zack Polanski, captan el voto joven urbano. El resultado es un sistema mayoritario funcionando sobre un paisaje multipartidista, una combinación potencialmente explosiva.. De ahí que empiece a ganar peso una pregunta incómoda: ¿puede el sistema político organizarse para impedir que Farage llegue al poder? Sobre el papel, existen dos grandes bloques. Conservadores y Reform UK suman cifras similares a la combinación de Labour, liberal-demócratas y Verdes. En un sistema mayoritario, no gana quien suma más votos, sino quien llega menos dividido.. La idea de pactos electorales empieza a circular, pero choca con límites evidentes. En la izquierda, un “frente popular” es políticamente tóxico. El laborismo de Keir Starmer no puede permitirse acuerdos con unos Verdes cuyo liderazgo cuestiona la OTAN, ni los Verdes tienen incentivos para rescatar a un partido del que están drenando apoyo. Los liberal-demócratas solo contemplan pactos tras las elecciones.. En la derecha, el dilema es aún más existencial. Algunos conservadores sueñan con “unirse con las filas de Farage” frente al laborismo. Otros temen que cualquier acuerdo con Reform Uk sea una sentencia de muerte: el socio pequeño acaba devorado. Farage, por su parte, no tiene prisa. Su narrativa se basa en presentarse como una ruptura limpia con la política del pasado. Pactar con los tories diluiría ese relato.. Mientras tanto, el trasvase continúa. Más de veinte exdiputados conservadores han cambiado el azul por el turquesa de Reform en el último año, reforzando la sensación de descomposición del viejo partido de gobierno.. Las elecciones galesas, escocesas y locales de Inglaterra de la primavera de 2026 serán la primera gran prueba. Para el Gobierno laborista, pueden convertirse en un referéndum sobre su primer año de mandato con un primer ministro cuyo liderazgo está más cuestionado que nunca. Es más, no se descarta moción de confianza si los resultados son realmente desastrosos.. Con todo, paradójicamente, el líder de Reform UK podría convertirse también en la mejor arma electoral para Downing Street. Convertir la elección en un plebiscito moral —un muro de contención frente al populismo— es una estrategia conocida en Europa. Ya ha funcionado antes en Francia con Emmanuel Macron frente a Marine Le Pen. Y en España, es un mensaje al que también recurre Pedro Sánchez cuando alerta de un pacto PP-Vox.. Pero el voto táctico es volátil y puede operar en ambos sentidos. Los estrategas de Reform UK creen que pueden exprimir el apoyo conservador consolidando a los votantes de derechas que detestan al laborismo. Y ahí reside el verdadero peligro para el `establishment´ británico.

Más noticias

Pekín y el espejismo groenlandés: el Ártico chino no pasa por Nuuk

16 de enero de 2026

Milei presume en EE UU de haber evitado que Argentina se convirtiera en Cuba o Venezuela

10 de marzo de 2026

Ucrania, Rusia y EE UU celebran en Emiratos a puerta cerrada su primera reunión de paz trilateral

23 de enero de 2026

Una lluvia de misiles rusos impacta sobre los suburbios de Kiev

22 de febrero de 2026

 

Durante años, el populista Nigel Farage ha sido una constante incómoda de la política británica: omnipresente en el debate público y decisivo en la victoria del Brexit, pero incapaz de traducir su influencia en poder institucional. Esa anomalía empieza a resquebrajarse. Tanto dentro como fuera de Westminster, está tomando cada vez más peso la posibilidad de que el agitador de masas y amigo íntimo de Donald Trump deje de ser solo un disruptor para convertirse en aspirante real a Downing Street.. El detonante no es solo su liderazgo sostenido en los sondeos, sino la transformación acelerada de Reform UK. El partido que nació como una plataforma improvisada para canalizar el voto del Brexit duro ha dejado de ser una fuerza de protesta. Con apenas cuatro diputados, ha logrado empujar al Gobierno laborista —pese a su mayoría absoluta— a endurecer el discurso y la política migratoria. Y, sobre todo, ha logrado algo que hasta ahora se le resistía: recursos, estructura y proyección a largo plazo.. La transformación se ha consolidado con una cifra clave: nueve millones de libras (alrededor de once millones de euros). Han sido transferidos de una sola vez por Christopher Harborne, empresario de la aviación, magnate de las criptomonedas y residente fiscal en Tailandia. Se trata de la mayor donación individual de la historia de la política británica y convierte ahora a Reform UK en el partido mejor financiado del país. El dinero no compra escaños, pero compra visibilidad, profesionalización y tiempo.. Harborne no es un donante desconocido. Ya había financiado generosamente al Partido del Brexit y respaldado a los conservadores durante la etapa de Boris Johnson. Pero su perfil añade una dimensión incómoda al ascenso de Farage. Es uno de los principales accionistas de Tether, la mayor «stablecoin» del mundo, y a través de esa estructura su fortuna queda vinculada a Rumble, una plataforma de vídeo que compite con YouTube señalada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos como parte de una operación de influencia del Kremlin tras negarse a retirar a medios estatales rusos después de la invasión de Ucrania.. Los abogados de Harborne insisten en que es “un opositor apasionado del régimen de Vladimir Putin” y recuerdan que es el mayor accionista privado de QinetiQ, una empresa estratégica de defensa que trabaja con la OTAN y ejércitos aliados. No existe acusación alguna de conducta ilegal. Pero la coexistencia de intereses en la industria de defensa y en un ecosistema mediático bajo sospecha han aumentado las peticiones de escrutinio en Westminster.. Con todo, nada de eso parece, por ahora, frenar el avance de Reform UK. El partido de derecha radical conecta con una parte de la clase trabajadora que se siente abandonada por el laborismo y con votantes conservadores acomodados que perciben a los tories como una formación sin identidad. En ese espacio de desafección, Farage ha conseguido presentarse no solo como alternativa, sino como sustituto.. El reto, no obstante, sigue siendo el sistema electoral. El modelo británico de first past the post penaliza duramente a los partidos con apoyo amplio, pero poco concentrado territorialmente. En definitiva, gana el candidato más votado en cada circunscripción, aunque no tenga mayoría absoluta. Farage conoce bien ese obstáculo: triunfó en las elecciones europeas y fracasó una y otra vez en las generales. Pero el contexto político ahora ha cambiado. La fragmentación del voto no tiene precedentes.. Laboristas y conservadores, que en 1951 concentraban casi el 97% de los votos, hoy apenas superan juntos un tercio del electorado. Mientras que Reform UK ronda el 27%; Labour y tories se mueven en torno al 17-18%; los liberal-demócratas resisten en cifras modestas; y los Verdes, impulsados por un liderazgo más radical de Zack Polanski, captan el voto joven urbano. El resultado es un sistema mayoritario funcionando sobre un paisaje multipartidista, una combinación potencialmente explosiva.. De ahí que empiece a ganar peso una pregunta incómoda: ¿puede el sistema político organizarse para impedir que Farage llegue al poder? Sobre el papel, existen dos grandes bloques. Conservadores y Reform UK suman cifras similares a la combinación de Labour, liberal-demócratas y Verdes. En un sistema mayoritario, no gana quien suma más votos, sino quien llega menos dividido.. La idea de pactos electorales empieza a circular, pero choca con límites evidentes. En la izquierda, un “frente popular” es políticamente tóxico. El laborismo de Keir Starmer no puede permitirse acuerdos con unos Verdes cuyo liderazgo cuestiona la OTAN, ni los Verdes tienen incentivos para rescatar a un partido del que están drenando apoyo. Los liberal-demócratas solo contemplan pactos tras las elecciones.. En la derecha, el dilema es aún más existencial. Algunos conservadores sueñan con “unirse con las filas de Farage” frente al laborismo. Otros temen que cualquier acuerdo con Reform Uk sea una sentencia de muerte: el socio pequeño acaba devorado. Farage, por su parte, no tiene prisa. Su narrativa se basa en presentarse como una ruptura limpia con la política del pasado. Pactar con los tories diluiría ese relato.. Mientras tanto, el trasvase continúa. Más de veinte exdiputados conservadores han cambiado el azul por el turquesa de Reform en el último año, reforzando la sensación de descomposición del viejo partido de gobierno.. Las elecciones galesas, escocesas y locales de Inglaterra de la primavera de 2026 serán la primera gran prueba. Para el Gobierno laborista, pueden convertirse en un referéndum sobre su primer año de mandato con un primer ministro cuyo liderazgo está más cuestionado que nunca. Es más, no se descarta moción de confianza si los resultados son realmente desastrosos.. Con todo, paradójicamente, el líder de Reform UK podría convertirse también en la mejor arma electoral para Downing Street. Convertir la elección en un plebiscito moral —un muro de contención frente al populismo— es una estrategia conocida en Europa. Ya ha funcionado antes en Francia con Emmanuel Macron frente a Marine Le Pen. Y en España, es un mensaje al que también recurre Pedro Sánchez cuando alerta de un pacto PP-Vox.. Pero el voto táctico es volátil y puede operar en ambos sentidos. Los estrategas de Reform UK creen que pueden exprimir el apoyo conservador consolidando a los votantes de derechas que detestan al laborismo. Y ahí reside el verdadero peligro para el establishment británico.

 

El líder de derecha radical conecta con una parte de la clase trabajadora. Su partido, Reform UK, y Conservadores y suman cifras similares a la combinación de Labour, liberal-demócratas y Verdes

  Internacional: noticias internacionales de hoy en La Razón

La lluvia da un respiro a Las Colonias en Los Alcázares y comienza a bajar el caudal
Alud en Panticosa, en directo: Tres personas han muerto y una ha resultado herida leve
Leer también
Deportes

La Real Sociedad, campeona de la Copa del Rey como en el 87

19 de abril de 2026 6165
Cultura

Esnobismo, tribus, fanáticos y horteras: por qué la música nos une y nos divide

19 de abril de 2026 5297
Cultura

Crisis y neurosis del pensamiento español

19 de abril de 2026 690
Deportes

Revive los penaltis de la final de Copa entre el Atlético y la Real Sociedad: Marrero y Pablo Marín, héroes

19 de abril de 2026 4516
Deportes

Unai Marrero se viste de Arconada: «El chico de la cantera que soñaba ha cumplido un sueño»

19 de abril de 2026 1092
Internacional

Hungría: cambio de estilo, no cambio de ciclo

19 de abril de 2026 10927
Cargar más
Entradas Recientes

La Real Sociedad, campeona de la Copa del Rey como en el 87

19 de abril de 2026

Esnobismo, tribus, fanáticos y horteras: por qué la música nos une y nos divide

19 de abril de 2026

Crisis y neurosis del pensamiento español

19 de abril de 2026

Revive los penaltis de la final de Copa entre el Atlético y la Real Sociedad: Marrero y Pablo Marín, héroes

19 de abril de 2026

Unai Marrero se viste de Arconada: «El chico de la cantera que soñaba ha cumplido un sueño»

19 de abril de 2026

Hungría: cambio de estilo, no cambio de ciclo

19 de abril de 2026
    Crónica Actual
    En ‘Crónica Actual’, nos dedicamos a la búsqueda incansable de la verdad y la precisión en el periodismo. Con un equipo de reporteros experimentados y una red de corresponsales en todo el mundo, ofrecemos cobertura en tiempo real de los eventos más importantes. Nuestra misión es informar a nuestros lectores con reportajes detallados, análisis profundos y una narrativa que conecta los puntos en el complejo tapiz de la sociedad. Desde conflictos internacionales hasta avances científicos, pasando por las últimas tendencias culturales, ‘Crónica Actual’ es su fuente confiable de noticias que importan.
    CRONICAACTUAL.COM © 2025 | Todos los derechos reservados.
    • Contacto
    • Sobre Nosotros
    • Aviso Legal
    • Política de Cookies
    • Política de Privacidad