Henar Álvarez tenía claro que quería a Ester Expósito en su sofá. La actriz llevaba semanas en el centro de un debate que arrancó cuando apareció bailando en la casita de Bad Bunny, y el programa le dio el espacio para responder a todo. Lo aprovechó.. Expósito no fue a ponerse a la defensiva sino a atacar. Le pareció legítimo pedir más diversidad de cuerpos en los escenarios, pero no que ese argumento se usara para cuestionar que una mujer baile reguetón. «Por supuesto que se puede ser feminista y perrear hasta el suelo si te da la gana», afirmó.. Lo que menos le sentó fue recibir críticas de quienes, a su juicio, no tienen autoridad moral para dárselas. «Lecciones de feminismo del señor que se pasa el año negando la violencia de género y llamándonos feminazis, las justas», respondió sin rodeos.. La actriz identificó ahí una hipocresía concreta: usar el lenguaje feminista para hacer justo lo contrario. «Se apropian de nuestro discurso para quitarnos libertad y decirnos cómo tenemos que bailar. No, lo siento», zanjó.. Cerró citando a la jurista Alejandra Martínez Velasco: «Lo que molesta es que seamos feministas combativas y críticas, pero que también tengamos derecho a perrear y a gestionar nuestro placer como nos dé la gana». Después, ella y Henar Álvarez se pusieron a bailar en el plató al ritmo de Daddy Yankee y Nicky Jam.
La actriz se sentó en ‘Al cielo con ella’ para zanjar el debate sobre su aparición en la casita del cantante puertorriqueño y acabó perreando en el plató junto a Henar Álvarez.
20MINUTOS.ES – Televisión
Henar Álvarez tenía claro que quería a Ester Expósito en su sofá. La actriz llevaba semanas en el centro de un debate que arrancó cuando apareció bailando en la casita de Bad Bunny, y el programa le dio el espacio para responder a todo. Lo aprovechó.. Expósito no fue a ponerse a la defensiva sino a atacar. Le pareció legítimo pedir más diversidad de cuerpos en los escenarios, pero no que ese argumento se usara para cuestionar que una mujer baile reguetón. «Por supuesto que se puede ser feminista y perrear hasta el suelo si te da la gana», afirmó.. Lo que menos le sentó fue recibir críticas de quienes, a su juicio, no tienen autoridad moral para dárselas. «Lecciones de feminismo del señor que se pasa el año negando la violencia de género y llamándonos feminazis, las justas», respondió sin rodeos.. La actriz identificó ahí una hipocresía concreta: usar el lenguaje feminista para hacer justo lo contrario. «Se apropian de nuestro discurso para quitarnos libertad y decirnos cómo tenemos que bailar. No, lo siento», zanjó.. Cerró citando a la jurista Alejandra Martínez Velasco: «Lo que molesta es que seamos feministas combativas y críticas, pero que también tengamos derecho a perrear y a gestionar nuestro placer como nos dé la gana». Después, ella y Henar Álvarez se pusieron a bailar en el plató al ritmo de Daddy Yankee y Nicky Jam.
