El eterno debate entre ducha y baño ha vuelto a incendiar las redes, con miles de usuarios defendiendo que sumergirse en la bañera es relajante y otros asegurando que es como “remojarse en tu propia sopa”. La discusión ha ido creciendo hasta que una especialista ha intervenido para aclarar qué opción limpia realmente mejor.. La microbióloga clínica Primrose Freestone, de la Universidad de Leicester, afirma que la diferencia es clara: la ducha gana por goleada. Según explica, el agua corriente arrastra la suciedad y los microorganismos, mientras que en la bañera el agua permanece estancada y los gérmenes simplemente se desplazan por el cuerpo.. Freestone detalla que la ducha es más eficaz porque el flujo constante de agua retira sudor, grasa, células muertas y bacterias de la piel, algo esencial para evitar irritaciones y pequeñas infecciones cutáneas. En cambio, en un baño el agua no se renueva y el cuerpo queda sumergido en una mezcla de microorganismos que ya estaban en la piel. La experta lo resume así: el baño relaja, pero no limpia igual.. La discusión comenzó cuando un usuario en Reddit preguntó si ducharse era más higiénico que bañarse porque “no estás sentado en una sopa de pies”. A partir de ahí, miles de comentarios defendieron una postura u otra, desde quienes solo se bañan hasta quienes combinan ambas cosas para relajarse sin renunciar a la limpieza. Algunos usuarios aseguraban que el baño es “solo para placer”, otros que el agua caliente ayuda a exfoliar mejor, y muchos confesaban que se duchan antes o después del baño para compensar.. ¿Significa eso que el baño no sirve para nada?. Freestone reconoce que el baño tiene beneficios claros: reduce el estrés, alivia dolores musculares y mejora la circulación, por lo que sigue siendo una práctica útil para el bienestar. Sin embargo, si el objetivo es la higiene, recomienda combinar ambas cosas: un baño para relajarse y una ducha rápida después para retirar restos de jabón, sudor y bacterias redistribuidas.. La experta recuerda que, aunque la ducha sea más higiénica, una toalla sin lavar puede arruinarlo todo. Si no se lava con frecuencia, las bacterias proliferan y generan mal olor y textura desagradable, por lo que recomienda lavarlas de forma regular.
La experta de la Universidad de Leicester explica por qué el agua corriente elimina más gérmenes que un baño estático
El eterno debate entre ducha y baño ha vuelto a incendiar las redes, con miles de usuarios defendiendo que sumergirse en la bañera es relajante y otros asegurando que es como “remojarse en tu propia sopa”. La discusión ha ido creciendo hasta que una especialista ha intervenido para aclarar qué opción limpia realmente mejor.. La microbióloga clínica Primrose Freestone, de la Universidad de Leicester, afirma que la diferencia es clara: la ducha gana por goleada. Según explica, el agua corriente arrastra la suciedad y los microorganismos, mientras que en la bañera el agua permanece estancada y los gérmenes simplemente se desplazan por el cuerpo.. Freestone detalla que la ducha es más eficaz porque el flujo constante de agua retira sudor, grasa, células muertas y bacterias de la piel, algo esencial para evitar irritaciones y pequeñas infecciones cutáneas. En cambio, en un baño el agua no se renueva y el cuerpo queda sumergido en una mezcla de microorganismos que ya estaban en la piel. La experta lo resume así: el baño relaja, pero no limpia igual.. La discusión comenzó cuando un usuario en Reddit preguntó si ducharse era más higiénico que bañarse porque “no estás sentado en una sopa de pies”. A partir de ahí, miles de comentarios defendieron una postura u otra, desde quienes solo se bañan hasta quienes combinan ambas cosas para relajarse sin renunciar a la limpieza. Algunos usuarios aseguraban que el baño es “solo para placer”, otros que el agua caliente ayuda a exfoliar mejor, y muchos confesaban que se duchan antes o después del baño para compensar.. Freestone reconoce que el baño tiene beneficios claros: reduce el estrés, alivia dolores musculares y mejora la circulación, por lo que sigue siendo una práctica útil para el bienestar. Sin embargo, si el objetivo es la higiene, recomienda combinar ambas cosas: un baño para relajarse y una ducha rápida después para retirar restos de jabón, sudor y bacterias redistribuidas.. La experta recuerda que, aunque la ducha sea más higiénica, una toalla sin lavar puede arruinarlo todo. Si no se lava con frecuencia, las bacterias proliferan y generan mal olor y textura desagradable, por lo que recomienda lavarlas de forma regular.
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