Su nombre alude a su extraña forma, aunque también podría tener que ver con sus idas y venidas: la Perla Peregrina fue descubierta en Panamá, y en 1580 llegó a las manos de Felipe II como un regalo. Durante siglos, esta inusual joya perteneció a monarcas como Margarita de Austria-Estiria. José Bonaparte se la llevó consigo una vez peridó el trono español. Tiempo después, colgó del cuello de Elizabeth Taylor, después de que, en 1969, Richard Burton la adquiriese en una subasta para su esposa. Tras el fallecimiento de la actriz, la Peregrina volvió a ser subastada, por la cifra récord de casi 12 millones de dólares. Ahora, aunque no de forma física, llega a España: sirve como hilo conductor de una exposición sobre un artista que ve en la simbología de la perla una inagotable fuente de inspiración. Hasta el 8 de marzo de 2027, el Palacio de Velázquez, en el Parque de El Retiro de Madrid, ofrece «La Perla Peregrina», muestra que reúne 200 obras de Fernando Sánchez Castillo (Madrid, 1970). «Una retrospectiva de media carrera que es además un espacio de producción. Es como una partitura, una máquina de relatos y anécdotas», resume Manuel Segade, director del Museo Reina Sofía.. El Palacio reabre después de las obras de rehabilitación y mejora financiadas con el Plan de Recuperación y que se han extendido a lo largo de dos años y medio. Y regresa con un proyecto que sigue la línea expositiva de toda su historia, pues desde que se construyó en 1883 para la Exposición Nacional de Minería, el Palacio de Velázquez ha acogido eventos de relevancia cultural, política y social. En este sentido «La Perla Peregrina», apunta el comisario Ferran Berenblit, «es sinónimo de muchas cosas, entre otras, de cómo viaja el poder y de cómo este pasa de mano en mano». A través de esculturas, acuarelas, instalaciones, vídeos y piezas prestadas, la exposición funciona como un juego de reinterpretación y subversión del poder establecido, así como de un homenaje a la capacidad de la sociedad de revelarse y de enfrentarse al poderoso.. Las perlas son la respuesta de un molusco a una agresión: la convierten en algo extrañamente bello. Son «el resultado de una negociación entre daño y forma, entre violencia y belleza», explica Barenblit, «la historia opera de un modo similar. Toda violencia fundacional genera capas de relatos y ceremonias que permiten avanzar sin mirar directamente la herida». También así se conforman las obras de Sánchez Castillo abordan episodios de la historia contemporánea, poniendo en diálogo los símbolos asociados al franquismo y a otros modelos de autoridad con las narraciones construidas desde la ciudadanía y las luchas por la libertad. Ejemplo de ello es una escultura de caballo, que parte del conjunto «Al General Franco» que realizó Josep Viladomat Massanas, y que fue vandalizada en Barcelona. En la muestra se ofrece únicamente al caballo, sin jinete, como representación del propio pueblo español.. «Retro-perspectiva». También se incluyen restos de protestas, desafíos y revoluciones, instalándose en una de sus salas una barricada construida con restos de los leones del Congreso, yantas y palos, así como restos del yate «Azor» de Franco. «Hombre del tanque», por su parte, es una inmensa escultura que representa al ciudadano que se interpuso en el avance de los tanques que trataban de acabar con las protestas de Tiananmén, así como se representan a otras personas que plantaron cara a la autoridad, como las Madres de Plaza de Mayo, asociación argentina que desafió a la dictadura militar, o Alekséi Navalny, opositor ruso que se enfrentó a Putin. «Los artistas somos un medio, a través del cual se vehiculan imágenes y se vinculan historias o vivencias», explica Sánchez Castillo, quien, además, estará presente en la propia exposición hasta su clausura.. Como epicentro de la muestra se ha instalado un taller en el que Sánchez Castillo estará trabajando en sus esculturas y montajes. De ahí que el comisario hable de una «retro-perspectiva», pues el recorrido revisa tanto la trayectoria del creador como también permanece abierta al presente: entre las ideas que sobrevuelan en la práctica actual del artista, está la representación del cráneo de Lorca, que el artista reproducirá a partir de fotografías del poeta asesinado. Una obra, por tanto, que reacciona como una perla: «No elimina el trauma ni lo disuelve, pero lo aísla, transforma y devuelve bajo una forma inesperada y singular», apunta el comisario.. Mil visitantes diarios menos en el Reina Sofía. Entre reaperturas y muestras de índole política y social, en la sede principal del Museo Reina Sofía continúa celebrándose una huelga. Desde el pasado 13 de junio, los trabajadores de los servicios de Atención al Público y Mediación Cultural mantienen una huelga indefinida que, según informó el comité el pasado lunes, ha provocado una reducción de alrededor de 1.000 visitantes diarios. Según el comité de huelga, el origen del conflicto se encuentra en la nueva licitación del servicio de Atención al Público, que contempla la eliminación de dos puestos por turno. A su juicio, esta medida supondrá despidos o reducciones de jornada y salario en un servicio que consideran ya insuficiente para atender la afluencia actual del museo.
El Palacio de Velázquez reabre con «La Perla Peregrina», una exposición sobre el arte subversivo del creador madrileño
Su nombre alude a su extraña forma, aunque también podría tener que ver con sus idas y venidas: la Perla Peregrina fue descubierta en Panamá, y en 1580 llegó a las manos de Felipe II como un regalo. Durante siglos, esta inusual joya perteneció a monarcas como Margarita de Austria-Estiria. José Bonaparte se la llevó consigo una vez peridó el trono español. Tiempo después, colgó del cuello de Elizabeth Taylor, después de que, en 1969, Richard Burton la adquiriese en una subasta para su esposa. Tras el fallecimiento de la actriz, la Peregrina volvió a ser subastada, por la cifra récord de casi 12 millones de dólares. Ahora, aunque no de forma física, llega a España: sirve como hilo conductor de una exposición sobre un artista que ve en la simbología de la perla una inagotable fuente de inspiración. Hasta el 8 de marzo de 2027, el Palacio de Velázquez, en el Parque de El Retiro de Madrid, ofrece «La Perla Peregrina», muestra que reúne 200 obras de Fernando Sánchez Castillo (Madrid, 1970). «Una retrospectiva de media carrera que es además un espacio de producción. Es como una partitura, una máquina de relatos y anécdotas», resume Manuel Segade, director del Museo Reina Sofía.. El Palacio reabre después de las obras de rehabilitación y mejora financiadas con el Plan de Recuperación y que se han extendido a lo largo de dos años y medio. Y regresa con un proyecto que sigue la línea expositiva de toda su historia, pues desde que se construyó en 1883 para la Exposición Nacional de Minería, el Palacio de Velázquez ha acogido eventos de relevancia cultural, política y social. En este sentido «La Perla Peregrina», apunta el comisario Ferran Berenblit, «es sinónimo de muchas cosas, entre otras, de cómo viaja el poder y de cómo este pasa de mano en mano». A través de esculturas, acuarelas, instalaciones, vídeos y piezas prestadas, la exposición funciona como un juego de reinterpretación y subversión del poder establecido, así como de un homenaje a la capacidad de la sociedad de revelarse y de enfrentarse al poderoso.. Las perlas son la respuesta de un molusco a una agresión: la convierten en algo extrañamente bello. Son «el resultado de una negociación entre daño y forma, entre violencia y belleza», explica Barenblit, «la historia opera de un modo similar. Toda violencia fundacional genera capas de relatos y ceremonias que permiten avanzar sin mirar directamente la herida». También así se conforman las obras de Sánchez Castillo abordan episodios de la historia contemporánea, poniendo en diálogo los símbolos asociados al franquismo y a otros modelos de autoridad con las narraciones construidas desde la ciudadanía y las luchas por la libertad. Ejemplo de ello es una escultura de caballo, que parte del conjunto «Al General Franco» que realizó Josep Viladomat Massanas, y que fue vandalizada en Barcelona. En la muestra se ofrece únicamente al caballo, sin jinete, como representación del propio pueblo español.. «Retro-perspectiva». También se incluyen restos de protestas, desafíos y revoluciones, instalándose en una de sus salas una barricada construida con restos de los leones del Congreso, yantas y palos, así como restos del yate «Azor» de Franco. «Hombre del tanque», por su parte, es una inmensa escultura que representa al ciudadano que se interpuso en el avance de los tanques que trataban de acabar con las protestas de Tiananmén, así como se representan a otras personas que plantaron cara a la autoridad, como las Madres de Plaza de Mayo, asociación argentina que desafió a la dictadura militar, o Alekséi Navalny, opositor ruso que se enfrentó a Putin. «Los artistas somos un medio, a través del cual se vehiculan imágenes y se vinculan historias o vivencias», explica Sánchez Castillo, quien, además, estará presente en la propia exposición hasta su clausura.. Como epicentro de la muestra se ha instalado un taller en el que Sánchez Castillo estará trabajando en sus esculturas y montajes. De ahí que el comisario hable de una «retro-perspectiva», pues el recorrido revisa tanto la trayectoria del creador como también permanece abierta al presente: entre las ideas que sobrevuelan en la práctica actual del artista, está la representación del cráneo de Lorca, que el artista reproducirá a partir de fotografías del poeta asesinado. Una obra, por tanto, que reacciona como una perla: «No elimina el trauma ni lo disuelve, pero lo aísla, transforma y devuelve bajo una forma inesperada y singular», apunta el comisario.. Mil visitantes diarios menos en el Reina Sofía. Entre reaperturas y muestras de índole política y social, en la sede principal del Museo Reina Sofía continúa celebrándose una huelga. Desde el pasado 13 de junio, los trabajadores de los servicios de Atención al Público y Mediación Cultural mantienen una huelga indefinida que, según informó el comité el pasado lunes, ha provocado una reducción de alrededor de 1.000 visitantes diarios. Según el comité de huelga, el origen del conflicto se encuentra en la nueva licitación del servicio de Atención al Público, que contempla la eliminación de dos puestos por turno. A su juicio, esta medida supondrá despidos o reducciones de jornada y salario en un servicio que consideran ya insuficiente para atender la afluencia actual del museo.
Noticias de cultura en La Razón
