Luis Zahera ha recorrido medio mundo gracias al cine y la televisión. Ha trabajado con algunos de los directores más prestigiosos, ha ganado un Premio Goya y se ha convertido en uno de los actores más reconocidos del panorama español. Sin embargo, cuando piensa en el lugar donde le gustaría pasar el resto de su vida, no imagina una gran ciudad ni un destino exótico. Su elección está mucho más cerca de casa.. «Es mi refugio, un lugar paradisíaco». Así definía el actor compostelano A Illa de Arousa en una entrevista, confesando que ese pequeño municipio pontevedrés es el sitio en el que le gustaría retirarse cuando decida bajar definitivamente el ritmo de rodajes y estrenos.. Y no es difícil entender por qué.. Situada en pleno corazón de la ría de Arousa, esta isla de apenas siete kilómetros cuadrados reúne algunos de los paisajes más espectaculares de Galicia. Rodeada por 26 kilómetros de costa, conserva una identidad marinera muy marcada y un patrimonio natural que la ha convertido en uno de los destinos más singulares de las Rías Baixas.. La única isla habitada convertida en municipio. Aunque hoy miles de personas cruzan cada verano el puente que la conecta con la península, A Illa de Arousa fue durante siglos un territorio aislado.. Su historia es tan singular como su geografía. Existen evidencias de presencia humana desde la Prehistoria gracias a los restos hallados en el islote de Areoso y a los vestigios romanos descubiertos en distintos puntos de la isla. Más tarde pasó por manos de monasterios, vivió de la agricultura y, con el paso de los siglos, encontró en el mar su principal fuente de riqueza.. Durante más de un siglo dependió administrativamente de Vilanova de Arousa, una situación que provocó un fuerte movimiento vecinal. Los isleños protagonizaron décadas de reivindicaciones resumidas en un lema que todavía hoy forma parte de la memoria colectiva: «A luz, a ponte e a segregación». Primero llegó la electricidad; después, el ansiado puente inaugurado en 1985; y finalmente, en 1997, la independencia municipal. Desde entonces, A Illa de Arousa es el único municipio insular de Galicia.. Un puente que cambió la historia. Hoy cuesta imaginar la isla sin el puente de casi dos kilómetros que la une con tierra firme.. Antes de su construcción, cualquier desplazamiento dependía del barco. Ir al instituto, acudir al hospital o simplemente hacer compras suponía un esfuerzo muy superior al de cualquier vecino de la comarca. Los temporales podían dejar incomunicada a toda la población y las urgencias médicas se convertían en auténticas carreras contrarreloj.. La inauguración del puente transformó completamente la vida de los isleños. Mejoró las comunicaciones, impulsó la economía local y abrió la puerta al turismo, aunque sin alterar el carácter tranquilo de la isla ni provocar una urbanización masiva, uno de sus principales atractivos actuales.. En pleno corazón de la ría. Uno de los grandes tesoros de A Illa de Arousa se encuentra en su extremo sur.. El Parque Natural de Carreirón ocupa buena parte del territorio insular y constituye uno de los espacios naturales mejor conservados de Galicia. Integrado en la Red Natura 2000, combina pinares, dunas, zonas rocosas y playas de arena blanca prácticamente vírgenes, muchas de ellas alejadas del bullicio estival.. Entre sus arenales destacan As Margaritas, Xastelas, Arnela o Lameira, pequeñas calas donde todavía es posible encontrar rincones tranquilos incluso en verano. Algunas permiten además practicar snorkel gracias a la transparencia de sus aguas y a la riqueza de sus fondos marinos.. Fuera de Carreirón, playas como Area da Secada, O Bao o Camaxe completan una oferta que convierte a la isla en uno de los destinos de baño más apreciados de las Rías Baixas.. Vivir mirando al mar. El mar no solo rodea A Illa de Arousa; define completamente su forma de vivir.. La pesca, el marisqueo y el cultivo del mejillón siguen siendo la base económica del municipio. El puerto de O Xufre es uno de los principales puntos de descarga de mejillón de Galicia y concentra una intensa actividad diaria, mientras que las lonjas continúan comercializando productos como almejas, berberechos, navajas, pulpo, centollas o nécoras.. La tradición marinera también se percibe en sus puertos, en las procesiones marítimas del Carmen y en unas fiestas gastronómicas que cada verano reúnen a miles de visitantes alrededor del mejillón, la almeja o el pulpo.. Mucho más que playas. Quien visita la isla descubre pronto que su atractivo va mucho más allá del paisaje.. La antigua fábrica de conservas Goday recuerda el nacimiento de la industria conservera moderna en Galicia; los paseos marítimos permiten recorrer el litoral casi por completo; y los islotes de Areoso y Pedregoso conservan algunos de los yacimientos arqueológicos más importantes del noroeste peninsular.. A ello se suma un ambiente tranquilo que permanece durante buena parte del año, muy alejado de otros destinos turísticos más masificados.
Se trata de un enclave único de las Rías Baixas que combina playas, tradición marinera, naturaleza e historia
Luis Zahera ha recorrido medio mundo gracias al cine y la televisión. Ha trabajado con algunos de los directores más prestigiosos, ha ganado un Premio Goya y se ha convertido en uno de los actores más reconocidos del panorama español. Sin embargo, cuando piensa en el lugar donde le gustaría pasar el resto de su vida, no imagina una gran ciudad ni un destino exótico. Su elección está mucho más cerca de casa.. «Es mi refugio, un lugar paradisíaco». Así definía el actor compostelano A Illa de Arousa en una entrevista, confesando que ese pequeño municipio pontevedrés es el sitio en el que le gustaría retirarse cuando decida bajar definitivamente el ritmo de rodajes y estrenos.. Y no es difícil entender por qué.. Situada en pleno corazón de la ría de Arousa, esta isla de apenas siete kilómetros cuadrados reúne algunos de los paisajes más espectaculares de Galicia. Rodeada por 26 kilómetros de costa, conserva una identidad marinera muy marcada y un patrimonio natural que la ha convertido en uno de los destinos más singulares de las Rías Baixas.. La única isla habitada convertida en municipio. Aunque hoy miles de personas cruzan cada verano el puente que la conecta con la península, A Illa de Arousa fue durante siglos un territorio aislado.. Su historia es tan singular como su geografía. Existen evidencias de presencia humana desde la Prehistoria gracias a los restos hallados en el islote de Areoso y a los vestigios romanos descubiertos en distintos puntos de la isla. Más tarde pasó por manos de monasterios, vivió de la agricultura y, con el paso de los siglos, encontró en el mar su principal fuente de riqueza.. Durante más de un siglo dependió administrativamente de Vilanova de Arousa, una situación que provocó un fuerte movimiento vecinal. Los isleños protagonizaron décadas de reivindicaciones resumidas en un lema que todavía hoy forma parte de la memoria colectiva: «A luz, a ponte e a segregación». Primero llegó la electricidad; después, el ansiado puente inaugurado en 1985; y finalmente, en 1997, la independencia municipal. Desde entonces, A Illa de Arousa es el único municipio insular de Galicia.. Un puente que cambió la historia. Hoy cuesta imaginar la isla sin el puente de casi dos kilómetros que la une con tierra firme.. Antes de su construcción, cualquier desplazamiento dependía del barco. Ir al instituto, acudir al hospital o simplemente hacer compras suponía un esfuerzo muy superior al de cualquier vecino de la comarca. Los temporales podían dejar incomunicada a toda la población y las urgencias médicas se convertían en auténticas carreras contrarreloj.. La inauguración del puente transformó completamente la vida de los isleños. Mejoró las comunicaciones, impulsó la economía local y abrió la puerta al turismo, aunque sin alterar el carácter tranquilo de la isla ni provocar una urbanización masiva, uno de sus principales atractivos actuales.. En pleno corazón de la ría. Uno de los grandes tesoros de A Illa de Arousa se encuentra en su extremo sur.. El Parque Natural de Carreirón ocupa buena parte del territorio insular y constituye uno de los espacios naturales mejor conservados de Galicia. Integrado en la Red Natura 2000, combina pinares, dunas, zonas rocosas y playas de arena blanca prácticamente vírgenes, muchas de ellas alejadas del bullicio estival.. Entre sus arenales destacan As Margaritas, Xastelas, Arnela o Lameira, pequeñas calas donde todavía es posible encontrar rincones tranquilos incluso en verano. Algunas permiten además practicar snorkel gracias a la transparencia de sus aguas y a la riqueza de sus fondos marinos.. Fuera de Carreirón, playas como Area da Secada, O Bao o Camaxe completan una oferta que convierte a la isla en uno de los destinos de baño más apreciados de las Rías Baixas.. Vivir mirando al mar. El mar no solo rodea A Illa de Arousa; define completamente su forma de vivir.. La pesca, el marisqueo y el cultivo del mejillón siguen siendo la base económica del municipio. El puerto de O Xufre es uno de los principales puntos de descarga de mejillón de Galicia y concentra una intensa actividad diaria, mientras que las lonjas continúan comercializando productos como almejas, berberechos, navajas, pulpo, centollas o nécoras.. La tradición marinera también se percibe en sus puertos, en las procesiones marítimas del Carmen y en unas fiestas gastronómicas que cada verano reúnen a miles de visitantes alrededor del mejillón, la almeja o el pulpo.. Mucho más que playas. Quien visita la isla descubre pronto que su atractivo va mucho más allá del paisaje.. La antigua fábrica de conservas Goday recuerda el nacimiento de la industria conservera moderna en Galicia; los paseos marítimos permiten recorrer el litoral casi por completo; y los islotes de Areoso y Pedregoso conservan algunos de los yacimientos arqueológicos más importantes del noroeste peninsular.. A ello se suma un ambiente tranquilo que permanece durante buena parte del año, muy alejado de otros destinos turísticos más masificados.
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