«El puente de Londres se vende». Una mañana los ingleses se despertaron con esta noticia: su icónico puente inaugurado poco más de 120 años antes tenía un precio. Nadie podía creer que el puente estuviera en venta y menos aún que alguien pudiera llegar a comprarlo. Pero no fue así.. La razón por la que el puente se vendía. Todo comenzó cuando las autoridades británicas descubrieron que el puente que cruzaba el río Támesis se hundía. El viaducto se terminó de construir en 1831, una época en la que su uso era exclusivo para personas que lo cruzaban a pie o en carruaje. Un elemento civil que cumplía su función de facilitar la unión entre las dos orillas.. Lo que no nadie había previsto cuando fue diseñado es que 100 años después los principales usuarios del mismo serían los coches. El puente soportaba más peso del que inicialmente se planeó que sostuviese pero no era suficiente. Los avances tecnológicos lo dejaron obsoleto y dado que buscar una solución era demasiado costoso, tomaron la decisión de desmontarlo piedra a piedra y venderlo.. Pero Iván Luckin, un político local, pensó que el icónico puente de Londres podría tener otro futuro. Se propuso salvarlo y darle una nueva vida ya que su valor histórico y una canción de cuna famosa en ese país le motivaron a ello. Estaba convencido de que encontraría un comprador si lo ponía a la venta.. Al principio no hubo mucho interés a parte de la idea «loca» de que un puente se vendiese, pero Luckin se embarcó en una gira por Estados Unidos para dar a conocer el proyecto. Y ese vendedor no tardó en aparecer.. Un magnate construyendo una ciudad de cero. Robert P. McCulloch, un empresario estadounidense conocido por la marca de motosierras que llevaba su apellido, se encontraba inmerso en la construcción de una ciudad al lado del lago Havasu, en Arizona. Al enterarse del interés de Lucking de venderlo, McCulloch no pudo resistir a la tentación y duplicó el precio que pedían (los 1,2 millones de dólares pasaron a ser 2,4 millones) y añadió unos cuantos miles más para asegurarse su compra.. Cómo se llevó a cabo el traslado del puente. Sin duda, trasladar un puente al otro lado del Océano el puente fue una tarea de ingeniería que pasó a la historia. Se necesitaron tres años para completar el proyecto. Primero, se desmanteló la estructura, bloque a bloque. Luego se identificaron los sillares con un número y catalogaron la posición de cada uno.. Después, las piezas se apilaron en los muelles de Surrey, un condado al sur de Londres, y cruzaron el océano Atlántico pasando por el Canal de Panamá, con destino a California. Desde Long Beach, los bloques de granito se transportaron 500 kilómetros por el estado dorado hasta llegar a Arizona.. A la hora de reconstruir el puente, se rellenó con tierra nativa para avitar que ocurriera lo mismo que en Londres, y se procedió al complejo montaje pieza a pieza. La construcción no sólo cumplía la función de unir Lake Havasu City con la Isla Pittsburgh, si no que su comprador Robert P. McCulloch trató de sacarle partido a lo adquisición y lo promocionó como una atracción turística. La inauguración se produjo con una gran fiesta en 1971m en la que no faltaron los fuegos artificiales, un desfile y la presencia del alcalde de Londres, desplazado hasta el lugar para el acontecimiento.. A pesar del éxito, los rumores de la época hablaban de que McCulloch pensaba que estaba comprando el Puente de la Torre que también cruzaba el Támesis y es hoy símbolo de la ciudad. Pero la realidad es que el empresario logró su objetivo y convirtió el puente en un motivo para visitar la ciudad y admirar un «monumento» del viejo continente. McCulloch acabó poblando un trozo de uno de los desiertos de Estados Unidos y logró captar la atención de los norteamericanos.
Un magnate estadounidense se fijó en este puente inglés y en los 60 lo convirtió en un icono de la ciudad que estaba construyendo
«El puente de Londres se vende». Una mañana los ingleses se despertaron con esta noticia: su icónico puente inaugurado poco más de 120 años antes tenía un precio. Nadie podía creer que el puente estuviera en venta y menos aún que alguien pudiera llegar a comprarlo. Pero no fue así.. La razón por la que el puente se vendía. Todo comenzó cuando las autoridades británicas descubrieron que el puente que cruzaba el río Támesis se hundía. El viaducto se terminó de construir en 1831, una época en la que su uso era exclusivo para personas que lo cruzaban a pie o en carruaje. Un elemento civil que cumplía su función de facilitar la unión entre las dos orillas.. Lo que no nadie había previsto cuando fue diseñado es que 100 años después los principales usuarios del mismo serían los coches. El puente soportaba más peso del que inicialmente se planeó que sostuviese pero no era suficiente. Los avances tecnológicos lo dejaron obsoleto y dado que buscar una solución era demasiado costoso, tomaron la decisión de desmontarlo piedra a piedra y venderlo.. Pero Iván Luckin, un político local, pensó que el icónico puente de Londres podría tener otro futuro. Se propuso salvarlo y darle una nueva vida ya que su valor histórico y una canción de cuna famosa en ese país le motivaron a ello. Estaba convencido de que encontraría un comprador si lo ponía a la venta.. Al principio no hubo mucho interés a parte de la idea «loca» de que un puente se vendiese, pero Luckin se embarcó en una gira por Estados Unidos para dar a conocer el proyecto. Y ese vendedor no tardó en aparecer.. Un magnate construyendo una ciudad de cero. Robert P. McCulloch, un empresario estadounidense conocido por la marca de motosierras que llevaba su apellido, se encontraba inmerso en la construcción de una ciudad al lado del lago Havasu, en Arizona. Al enterarse del interés de Lucking de venderlo, McCulloch no pudo resistir a la tentación y duplicó el precio que pedían (los 1,2 millones de dólares pasaron a ser 2,4 millones) y añadió unos cuantos miles más para asegurarse su compra.. Cómo se llevó a cabo el traslado del puente. Sin duda, trasladar un puente al otro lado del Océano el puente fue una tarea de ingeniería que pasó a la historia. Se necesitaron tres años para completar el proyecto. Primero, se desmanteló la estructura, bloque a bloque. Luego se identificaron los sillares con un número y catalogaron la posición de cada uno.. Después, las piezas se apilaron en los muelles de Surrey, un condado al sur de Londres, y cruzaron el océano Atlántico pasando por el Canal de Panamá, con destino a California. Desde Long Beach, los bloques de granito se transportaron 500 kilómetros por el estado dorado hasta llegar a Arizona.. A la hora de reconstruir el puente, se rellenó con tierra nativa para avitar que ocurriera lo mismo que en Londres, y se procedió al complejo montaje pieza a pieza. La construcción no sólo cumplía la función de unir Lake Havasu City con la Isla Pittsburgh, si no que su comprador Robert P. McCulloch trató de sacarle partido a lo adquisición y lo promocionó como una atracción turística. La inauguración se produjo con una gran fiesta en 1971m en la que no faltaron los fuegos artificiales, un desfile y la presencia del alcalde de Londres, desplazado hasta el lugar para el acontecimiento.. A pesar del éxito, los rumores de la época hablaban de que McCulloch pensaba que estaba comprando el Puente de la Torre que también cruzaba el Támesis y es hoy símbolo de la ciudad. Pero la realidad es que el empresario logró su objetivo y convirtió el puente en un motivo para visitar la ciudad y admirar un «monumento» del viejo continente. McCulloch acabó poblando un trozo de uno de los desiertos de Estados Unidos y logró captar la atención de los norteamericanos.
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