Hay rincones de Cataluña que desprenden un encanto único: ya sea por su gente, gastronomía o ambiente, o bien por el patrimonio cultural que poseen. En la comarca de La Garrotxa, se encuentra una de esas estructuras que a cualquier persona le gustaría visitar por su belleza y por el paisaje que lo rodea.. Entre murallas y calles empedradas, se encuentra el puente de Besalú: el mayor emblema del municipio catalán gerundense. Se trata de un puente románico que atraviesa el río Fluvià, cuyas piedras naturales han servido para restaurar en más de una ocasión la edificación fortificada.. Historia. Las reconstrucciones del puente de Besalú se explican en su mayoría por causas bélicas. Uno de los cambios más significativos documentados ocurrió a partir del derribo de las torres y el portal del puente en 1880. Estas estructuras servían para defender el acceso a la ciudad y para cobrar un peaje en la Edad Media: se pagaba un diner para pasarlo a caballo y un óbolo por persona a pie y por bestia cargada.. El daño más reciente, sin embargo, se produjo durante la Guerra Civil española, cuando la voladura de dos arcos en 1939 dejó la infraestructura en muy mal estado. Una problemática que se solventó más adelante, gracias a las reconstrucciones que se llevaron a cabo entre los años 50 y 60 del siglo XX.. Escenario en Juego de Tronos. Por otro lado, el puente de Besalú se destaca por ser la principal vía de acceso al núcleo antiguo de la localidad, además del principal emblema del municipio. De hecho, la edificación fue declarada Monumento Histórico-Artístico de Interés Nacional en 1954: una condición que ratifica su atractivo y que ha hecho de Besalú escenario de rodaje en la famosa serie de ‘Juego de Tronos’.. Entre sus características, resaltan los ocho arcos desiguales agrupados en dos tramos angulados. En concreto, mide 105 metros de largo y 30 metros de alto. El portal de acceso está fortificado y está situado encima del primer pilar, cerca de la muralla. La torre fortificada, en cambio, dispone de una planta hexagonal ubicada en la parte central y con aspilleras en la cima, sobre el quinto pilar.. Qué hacer y ver en Besalú. El puente de Besalú no es la única construcción que ejemplifica el encanto medieval de la localidad. Por ejemplo, en la calle de Rocafort se encuentra el Portal de Rocafort: la antigua entrada al municipio y donde comenzaba una muralla de 12 metros que rodeaba el pueblo bordeando el río.. En la Plaza Prat de Sant Pere, se ubica el Monasterio de Sant Pere de Besalú, también con una estructura arquitectónica románica, y un campanario gótico. Entre otros lugares de interés que hay en Besalú o alrededores se encuentran: la iglesia de Santa María de Besalú, la iglesia Sant Vicent de Besalú o los edificios románicos de la Casa Cornellà o Casa Llaudes.
La edificación fue declarada Monumento Histórico-Artístico de Interés Nacional en 1954
Hay rincones de Cataluña que desprenden un encanto único: ya sea por su gente, gastronomía o ambiente, o bien por el patrimonio cultural que poseen. En la comarca de La Garrotxa, se encuentra una de esas estructuras que a cualquier persona le gustaría visitar por su belleza y por el paisaje que lo rodea.. Entre murallas y calles empedradas, se encuentra el puente de Besalú: el mayor emblema del municipio catalán gerundense. Se trata de un puente románico que atraviesa el río Fluvià, cuyas piedras naturales han servido para restaurar en más de una ocasión la edificación fortificada.. Historia. Las reconstrucciones del puente de Besalú se explican en su mayoría por causas bélicas. Uno de los cambios más significativos documentados ocurrió a partir del derribo de las torres y el portal del puente en 1880. Estas estructuras servían para defender el acceso a la ciudad y para cobrar un peaje en la Edad Media: se pagaba un diner para pasarlo a caballo y un óbolo por persona a pie y por bestia cargada.. El daño más reciente, sin embargo, se produjo durante la Guerra Civil española, cuando la voladura de dos arcos en 1939 dejó la infraestructura en muy mal estado. Una problemática que se solventó más adelante, gracias a las reconstrucciones que se llevaron a cabo entre los años 50 y 60 del siglo XX.. Escenario en Juego de Tronos. Por otro lado, el puente de Besalú se destaca por ser la principal vía de acceso al núcleo antiguo de la localidad, además del principal emblema del municipio. De hecho, la edificación fue declarada Monumento Histórico-Artístico de Interés Nacional en 1954: una condición que ratifica su atractivo y que ha hecho de Besalú escenario de rodaje en la famosa serie de ‘Juego de Tronos’.. Entre sus características, resaltan los ocho arcos desiguales agrupados en dos tramos angulados. En concreto, mide 105 metros de largo y 30 metros de alto. El portal de acceso está fortificado y está situado encima del primer pilar, cerca de la muralla. La torre fortificada, en cambio, dispone de una planta hexagonal ubicada en la parte central y con aspilleras en la cima, sobre el quinto pilar.. Qué hacer y ver en Besalú. El puente de Besalú no es la única construcción que ejemplifica el encanto medieval de la localidad. Por ejemplo, en la calle de Rocafort se encuentra el Portal de Rocafort: la antigua entrada al municipio y donde comenzaba una muralla de 12 metros que rodeaba el pueblo bordeando el río.. En la Plaza Prat de Sant Pere, se ubica el Monasterio de Sant Pere de Besalú, también con una estructura arquitectónica románica, y un campanario gótico. Entre otros lugares de interés que hay en Besalú o alrededores se encuentran: la iglesia de Santa María de Besalú, la iglesia Sant Vicent de Besalú o los edificios románicos de la Casa Cornellà o Casa Llaudes.
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