Tal día como hoy de hace 499 años venía a este mundo en el Palacio de Pimentel de Valladolid, actual sede de la Diputación Provincial, uno de los reyes más enigmáticos y controvertidos que ha tenido España a lo largo de la historia: Felipe II, hijo y heredero de Carlos I de España e Isabel de Portugal, que reinó desde 1556 hasta su muerte en 1598.. Su nacimiento fue importante por cuanto aseguró la continuidad de la casa de los Austrias en España. Además, fue el primer príncipe destinado desde la cuna a heredar la totalidad de la Monarquía Hispánica. Tal es así que gobernó el vastísimo imperio integrado por Castilla, Aragón, Cataluña, Navarra, Valencia, el Rosellón, el Franco-Condado, los Países Bajos, Sicilia, Cerdeña, Milán, Nápoles, Orán, Túnez, Portugal y su imperio afroasiático, toda la América descubierta y Filipinas.. Conocido como «El Prudente», Felipe II era nieto por vía materna de Manuel I de Portugal y María de Aragón, por lo que heredó el Imperio español de su padre en 1556 y ascendió al trono portugués en 1580 tras una crisis dinástica, formando la Unión Ibérica.. Ya desde muy joven fue preparado para ser rey; de ello se encargaron Juan Martínez Silíceo y Juan de Zúñiga. Su padre también le educó y preparó en política y diplomática, dejándole como regente durante sus ausencias en 1543 y 1551.. Lo de «El Prudente» define la forma de gobernar de Felipe II, caracterizada por la deliberación minuciosa, la desconfianza hacia los impulsos rápidos y una toma de decisiones extremadamente centralizada. A diferencia de su padre, Carlos V, que era un rey guerrero y viajero, Felipe II fue un monarca burócrata que controlaba su vasto imperio sin moverse de su escritorio.. Se cuenta que estudiaba personalmente cada documento, anotando los márgenes con correcciones detalladas.Lentitud administrativa: Su deseo de no cometer errores hacía que la toma de decisiones del imperio fuera desesperadamente lenta para la época. En el siglo XVI, la «prudencia» no significaba temor, sino la máxima virtud de un gobernante para sopesar los pros y contras antes de actuar.. La monarquía de Felipe II se apoyaba en un gobierno de consejos, secretarios reales y una poderosa administración centralizada aunque las bancarrotas, las dificultades económicas y los problemas fiscales fueron las principales características del reinado. Pero la última palabra siempre la tenía él tras jornadas de trabajo de más de 12 horas. Desde su monasterio-palacio de El Escorial, alejado del ruido de la corte, tejía la política internacional de la primera potencia mundial y nunca confió plenamente en sus generales ni en sus diplomáticos, fomentando la rivalidad entre sus propios ministros para que nadie acumulara demasiado poder.. Importante legado. El legado de Felipe II es de una magnitud histórica monumental, consolidando a España como la primera potencia global de la época moderna, aunque también sembrando las semillas de su futura crisis económica.. Los problemas internos del reinado de Felipe II estan marcados principalmente por dos hechos:. La muerte en 1568 del prncipe heredero Carlos, que había sido arrestado debido a sus contactos con los miembros de una presunta conjura sucesoria promovida por parte de la nobleza contra Felipe.. La figura del secretario Antonio Pérez fue muy notoria en el Gobierno hasta que fue destituido y acusado de corrupción.. Entre sus logros, cabe señalar que anexionó el Imperio portugués en 1580, unificando toda la Península Ibérica y sus territorios en América, África y Asia.Pacífico hispano. También consolidó la conquista de las islas Filipinas, bautizadas así en su honor, abriendo la ruta comercial del Galeón de Manila y en lo religioso frenó la expansión otomana en el Mediterráneo en la Batalla de Lepanto (1571) además de combatir el protestantismo en Europa central. Estableció la corte fija en Madrid en 1561, centralizando el gobierno y transformando una pequeña villa en el centro neurálgico del imperio. El Monasterio de El Escorial: Mandó construir esta colosal obra cumbre del Renacimiento español, que sirvió como palacio, monasterio, centro de saber. Y gobernó de forma obsesiva a través de la distancia mediante informes escritos (los «papeles»), ganándose el apodo de «El Rey Papelero». El altísimo coste de las guerras continuas (Flandes, Inglaterra, Imperio Otomano) obligó a declarar la bancarrota estatal en varias ocasiones.. Su férreo control de la Inquisición, la represión de los moriscos en las Alpujarras y el conflicto con su hijo el príncipe Carlos alimentaron la propaganda de sus enemigos europeos, retratándolo como un monarca implacable y fanático.. Las conquistas españolas del Imperio inca y de Filipinas, nombradas en su honor por Ruy López de Villalobos, se completaron durante su reinado. Terminó de construir el palacio real de El Escorial en 1584.. Bajo Felipe II, España alcanzó la cima de su influencia y poder, avanzando hacia el Siglo de Oro español y gobernó territorios en todos los continentes conocidos entonces por los europeos. Profundamente devoto, Felipe se veía a sí mismo como el defensor de la Europa católica contra el Imperio otomano y la Reforma protestante, e involucró la posición de España como principal potencia europea en múltiples esfuerzos bélicos simultáneos.. En política exterior, el monarca se preocupó en mantener y proteger su Imperio; prueba de ello fueron los matrimonios que contrajo: se casó por primera vez con María de Portugal en 1543 y tras su muerte, con María I Tudor, reina de Inglaterra, en 1554. Su tercer matrimonio fue con la francesa Isabel de Valois en 1559 y al quedarse nuevamente viudo y sin herederos varones, se casó por cuarta vez, en 1570, con su sobrina Ana de Austria, madre del sucesor al trono español, Felipe III.. Durante su reinado, España participó en grandes victorias contra los otomanos en Orán, Malta y Lepanto. En 1584, durante la guerra de los Ochenta Años, Felipe firmó el Tratado de Joinville, financiando la Liga Católica Francesa durante la década siguiente contra los hugonotes franceses. En 1588 envió la posteriormente conocida como «Armada Invencible» para invadir la Inglaterra protestante, con el objetivo estratégico de derrocar a Isabel I y restablecer el catolicismo allí, pero su flota fue rechazada en una escaramuza y naufragó por las tormentas mientras rodeaba las Islas Británicas para regresar a España. El poder naval de Felipe se recuperó después de la fallida invasión de la Invencible Inglesa en 1589, que tenía un tamaño similar a la anterior invencible española. También se consideró un ambicioso plan para extender sus conquistas a China y a través de Asia. Como consecuencia de estos conflictos, Felipe lideró un régimen altamente apalancado por la deuda pública, llegando a declarar bancarrotas en 1557, 1560, 1569, 1575 y 1596.. Desde su muerte fue presentado por sus defensores como arquetipo de virtudes, y por sus enemigos como una persona fanática y despótica. Esta dicotomía entre la leyenda blanca o rosa y leyenda negra fue favorecida por sus propios actos, ya que se negó a que se publicaran biografías suyas en vida y ordenó la destrucción de su correspondencia, y jamás se defendió de la propaganda enemiga.. La unidad religiosa estuvo muy presente en todos los aspectos de la vida de Felipe II, unidad de una fe que se veía amenazada por las incursiones berberiscas y turcas en las costas mediterráneas. Para hacer frente al Imperio Otomano se constituyó la llamada Liga Santa integrada por una serie de Estados como Venecia, Génova y el Papado.. En 1565, a pesar de la victoria frente a los berberiscos en Malta, continu la hostilidad con los otomanos. Don Juan de Austria, al mando de la flota naval, obtuvo una gran victoria, aunque no la definitiva, en la batalla de Lepanto en 1571. En el interior peninsular también se produjeron sublevaciones moriscas como, por ejemplo, en las Alpujarras granadinas.. Durante su reinado, Felipe II tuvo que afrontar numerosos conflictos externos: España a luchó con Francia por el control de Nápoles y el Milanesado; y debido al elevado gasto económico de estas pugnas, pactaron la paz en Cateau-Cambrésis en 1559.. Las relaciones con Inglaterra y la lucha de ambos países por el control marítimo chocaron a partir de la muerte de la esposa de Felipe II, María Tudor. La hostilidad concluyó en 1588 con la derrota de la Armada Invencible, capitaneada por el duque de Medina-Sidonia, hecho que marcó el inicio del declive del poder naval español en el Atlántico.. Tampoco pudo solucionar el conflicto político-religioso generado en los Países Bajos. Ninguno de sus gobernadores consiguió mitigar la sublevación de los Estados Generales y la definitiva emancipación de Holanda, Zelanda y el resto de las Provincias Unidas.. A pesar de todos estos problemas, Felipe II logró un gran triunfo político al conseguir la unidad ibérica con la anexión de Portugal y sus dominios, al hacer valer sus derechos sucesorios en 1581 en las Cortes de Tomar. Completó la obra unificadora iniciada por los Reyes Católicos. Se apartó la nobleza de los asuntos de Estado, siendo sustituida por secretarios reales procedentes de clases medias al mismo tiempo que se dio forma definitiva al sistema de Consejos. Se impuso prerrogativas a la Iglesia, se codificaron leyes y se realizaron censos de población y riqueza económica.. Y aún habiendo vivido un reinado repleto de obstáculos, pasó a la historia principalmente por completar la obra unificadora que iniciaron los Reyes Católicos. Durante los años que consolidó su imperio, la literatura religiosa estaba encabezada por figuras como Santa Teresa de Jesús o San Juan de la Cruz, así como fue la época en que Miguel de Cervantes comenzó a escribir sus primeras obras. Asimismo, entre los pintores más famosos destacan el Greco, Tiziano o Brueghel el Viejo, coincidiendo el gobierno de Felipe II con el Renacimiento.. La salud de Felipe II fue bastante delicada durante toda su vida, lo que provocó su fallecimiento a los 71 años. El rey murió en la madrugada del 13 de septiembre de 1598 en el monasterio de San Lorenzo de El Escorial, para lo cual fue llevado desde Madrid en una silla-tumbona fabricada para tal ocasión, dada la insistencia del monarca de pasar sus últimos días allí.. No se fue de este mundo solo, sino que hizo llamar a sus hijos para que fueran testigo, mientras permanecía en El Escorial, donde fue sepultado. “He querido, hijos míos, que os hallarais presentes para que veáis en qué vienen a parar los reinos y señoríos de este mundo”, les dijo el rey a sus hijos en su lecho de muerte, antes de morir tras una agonía de unos 50 días, en los que sufrió varias enfermedades: gota, artrosis y fiebres, entre otras.. Con Felipe II, la monarquía española llegó a ser la primera potencia de Europa y el Imperio español alcanzó su apogeo. Por primera vez en la historia, un imperio integraba territorios de todos los continentes habitados.. La leyenda. Una cadena, la que abraza los barrotes de una ventana del Palacio de Pimentel, es objeto de una de las leyendas y habladurías más extendidas en Valladolid además de parada obligatoria para los turistas y una de las tradiciones que mantienen vivas los vallisoletanos casi cinco siglos después de que, supuestamente, acontecieran estos hechos.. Nos remontamos al 5 de junio de 1527. El futuro rey Felipe II va a ser bautizado. Nació el día 27 de mayo en el Palacio de Pimentel, donde descansaban en su visita a nuestra ciudad el emperador Carlos y la emperatriz Isabel.. Se dice que la norma obligaba a celebrar los bautizos en la parroquia a la que perteneciera el edificio en el que tuviera lugar el alumbramiento. Quiso la ‘caprichosa’ demarcación administrativa que la casa palaciega en la que vino al mundo Felipe perteneciera a la parroquia de San Martín.. ¡Cómo oficiar tan noble bautizo en el humilde templo, cuando justo al lado se yergue la majestuosa Iglesia de San Pablo! ¡Precisamente donde se celebraban las cortes! Eso debió pensar Carlos V, poco amigo de presentar en sociedad a su heredero en un templo modesto.. Dice la leyenda que el emperador echó mano de la picardía para justificar que, si bien la entrada principal de la casa pertenecía a la parroquia de San Martín, no así la ventana que nos ocupa. La solución: cortar las rejas de la ventana para permitir la salida del infante. La cadena que cierra la ventana se mantiene en recuerdo de aquel fasto casi cinco siglos después.. Si bien es una de las tradiciones más celebradas por los vecinos, cuesta creer que un emperador tuviera que recurrir a este tipo de engaños para no doblarse a las costumbres sociales.. En lo que sí coincide historia y leyenda es en la comentada construcción de una pasarela de madera que conectó la casa de los Pimentel con el altar mayor de San Pablo para que la comitiva real no tuviera que tocar el suelo en ningún momento.. Fue una costumbre que instauró en nuestro país su padre. En su bautizo, celebrado en la iglesia de San Juan de Gante en 1500, ya se utilizaba este sistema, que permitía que la nobleza pudiera acceder al templo sin ensuciar el bajo de sus ropajes y ocultos a las miradas de los curiosos.
Tal día como hoy de hace 499 años nacía en el Palacio Pimentel de Valladolid este implacable monarca con sus enemigos, que fue el primer príncipe destinado desde la cuna a heredar la totalidad de la Monarquía Hispánica
Tal día como hoy de hace 499 años venía a este mundo en el Palacio de Pimentel de Valladolid, actual sede de la Diputación Provincial, uno de los reyes más enigmáticos y controvertidos que ha tenido España a lo largo de la historia: Felipe II, hijo y heredero de Carlos I de España e Isabel de Portugal, que reinó desde 1556 hasta su muerte en 1598.. Su nacimiento fue importante por cuanto aseguró la continuidad de la casa de los Austrias en España. Además, fue el primer príncipe destinado desde la cuna a heredar la totalidad de la Monarquía Hispánica. Tal es así que gobernó el vastísimo imperio integrado por Castilla, Aragón, Cataluña, Navarra, Valencia, el Rosellón, el Franco-Condado, los Países Bajos, Sicilia, Cerdeña, Milán, Nápoles, Orán, Túnez, Portugal y su imperio afroasiático, toda la América descubierta y Filipinas.. Conocido como «El Prudente», Felipe II era nieto por vía materna de Manuel I de Portugal y María de Aragón, por lo que heredó el Imperio español de su padre en 1556 y ascendió al trono portugués en 1580 tras una crisis dinástica, formando la Unión Ibérica.. Ya desde muy joven fue preparado para ser rey; de ello se encargaron Juan Martínez Silíceo y Juan de Zúñiga. Su padre también le educó y preparó en política y diplomática, dejándole como regente durante sus ausencias en 1543 y 1551.. Lo de «El Prudente» define la forma de gobernar de Felipe II, caracterizada por la deliberación minuciosa, la desconfianza hacia los impulsos rápidos y una toma de decisiones extremadamente centralizada. A diferencia de su padre, Carlos V, que era un rey guerrero y viajero, Felipe II fue un monarca burócrata que controlaba su vasto imperio sin moverse de su escritorio.. Se cuenta que estudiaba personalmente cada documento, anotando los márgenes con correcciones detalladas.Lentitud administrativa: Su deseo de no cometer errores hacía que la toma de decisiones del imperio fuera desesperadamente lenta para la época. En el siglo XVI, la «prudencia» no significaba temor, sino la máxima virtud de un gobernante para sopesar los pros y contras antes de actuar.. La monarquía de Felipe II se apoyaba en un gobierno de consejos, secretarios reales y una poderosa administración centralizada aunque las bancarrotas, las dificultades económicas y los problemas fiscales fueron las principales características del reinado. Pero la última palabra siempre la tenía él tras jornadas de trabajo de más de 12 horas. Desde su monasterio-palacio de El Escorial, alejado del ruido de la corte, tejía la política internacional de la primera potencia mundial y nunca confió plenamente en sus generales ni en sus diplomáticos, fomentando la rivalidad entre sus propios ministros para que nadie acumulara demasiado poder.. Importante legado. El legado de Felipe II es de una magnitud histórica monumental, consolidando a España como la primera potencia global de la época moderna, aunque también sembrando las semillas de su futura crisis económica.. Los problemas internos del reinado de Felipe II estan marcados principalmente por dos hechos:. La muerte en 1568 del prncipe heredero Carlos, que había sido arrestado debido a sus contactos con los miembros de una presunta conjura sucesoria promovida por parte de la nobleza contra Felipe.. La figura del secretario Antonio Pérez fue muy notoria en el Gobierno hasta que fue destituido y acusado de corrupción.. Entre sus logros, cabe señalar que anexionó el Imperio portugués en 1580, unificando toda la Península Ibérica y sus territorios en América, África y Asia.Pacífico hispano. También consolidó la conquista de las islas Filipinas, bautizadas así en su honor, abriendo la ruta comercial del Galeón de Manila y en lo religioso frenó la expansión otomana en el Mediterráneo en la Batalla de Lepanto (1571) además de combatir el protestantismo en Europa central. Estableció la corte fija en Madrid en 1561, centralizando el gobierno y transformando una pequeña villa en el centro neurálgico del imperio. El Monasterio de El Escorial: Mandó construir esta colosal obra cumbre del Renacimiento español, que sirvió como palacio, monasterio, centro de saber. Y gobernó de forma obsesiva a través de la distancia mediante informes escritos (los «papeles»), ganándose el apodo de «El Rey Papelero». El altísimo coste de las guerras continuas (Flandes, Inglaterra, Imperio Otomano) obligó a declarar la bancarrota estatal en varias ocasiones.. Su férreo control de la Inquisición, la represión de los moriscos en las Alpujarras y el conflicto con su hijo el príncipe Carlos alimentaron la propaganda de sus enemigos europeos, retratándolo como un monarca implacable y fanático.. Las conquistas españolas del Imperio inca y de Filipinas, nombradas en su honor por Ruy López de Villalobos, se completaron durante su reinado. Terminó de construir el palacio real de El Escorial en 1584.. Bajo Felipe II, España alcanzó la cima de su influencia y poder, avanzando hacia el Siglo de Oro español y gobernó territorios en todos los continentes conocidos entonces por los europeos. Profundamente devoto, Felipe se veía a sí mismo como el defensor de la Europa católica contra el Imperio otomano y la Reforma protestante, e involucró la posición de España como principal potencia europea en múltiples esfuerzos bélicos simultáneos.. En política exterior, el monarca se preocupó en mantener y proteger su Imperio; prueba de ello fueron los matrimonios que contrajo: se casó por primera vez con María de Portugal en 1543 y tras su muerte, con María I Tudor, reina de Inglaterra, en 1554. Su tercer matrimonio fue con la francesa Isabel de Valois en 1559 y al quedarse nuevamente viudo y sin herederos varones, se casó por cuarta vez, en 1570, con su sobrina Ana de Austria, madre del sucesor al trono español, Felipe III.. Durante su reinado, España participó en grandes victorias contra los otomanos en Orán, Malta y Lepanto. En 1584, durante la guerra de los Ochenta Años, Felipe firmó el Tratado de Joinville, financiando la Liga Católica Francesa durante la década siguiente contra los hugonotes franceses. En 1588 envió la posteriormente conocida como «Armada Invencible» para invadir la Inglaterra protestante, con el objetivo estratégico de derrocar a Isabel I y restablecer el catolicismo allí, pero su flota fue rechazada en una escaramuza y naufragó por las tormentas mientras rodeaba las Islas Británicas para regresar a España. El poder naval de Felipe se recuperó después de la fallida invasión de la Invencible Inglesa en 1589, que tenía un tamaño similar a la anterior invencible española. También se consideró un ambicioso plan para extender sus conquistas a China y a través de Asia. Como consecuencia de estos conflictos, Felipe lideró un régimen altamente apalancado por la deuda pública, llegando a declarar bancarrotas en 1557, 1560, 1569, 1575 y 1596.. Desde su muerte fue presentado por sus defensores como arquetipo de virtudes, y por sus enemigos como una persona fanática y despótica. Esta dicotomía entre la leyenda blanca o rosa y leyenda negra fue favorecida por sus propios actos, ya que se negó a que se publicaran biografías suyas en vida y ordenó la destrucción de su correspondencia, y jamás se defendió de la propaganda enemiga.. La unidad religiosa estuvo muy presente en todos los aspectos de la vida de Felipe II, unidad de una fe que se veía amenazada por las incursiones berberiscas y turcas en las costas mediterráneas. Para hacer frente al Imperio Otomano se constituyó la llamada Liga Santa integrada por una serie de Estados como Venecia, Génova y el Papado.. En 1565, a pesar de la victoria frente a los berberiscos en Malta, continu la hostilidad con los otomanos. Don Juan de Austria, al mando de la flota naval, obtuvo una gran victoria, aunque no la definitiva, en la batalla de Lepanto en 1571. En el interior peninsular también se produjeron sublevaciones moriscas como, por ejemplo, en las Alpujarras granadinas.. Durante su reinado, Felipe II tuvo que afrontar numerosos conflictos externos: España a luchó con Francia por el control de Nápoles y el Milanesado; y debido al elevado gasto económico de estas pugnas, pactaron la paz en Cateau-Cambrésis en 1559.. Las relaciones con Inglaterra y la lucha de ambos países por el control marítimo chocaron a partir de la muerte de la esposa de Felipe II, María Tudor. La hostilidad concluyó en 1588 con la derrota de la Armada Invencible, capitaneada por el duque de Medina-Sidonia, hecho que marcó el inicio del declive del poder naval español en el Atlántico.. Tampoco pudo solucionar el conflicto político-religioso generado en los Países Bajos. Ninguno de sus gobernadores consiguió mitigar la sublevación de los Estados Generales y la definitiva emancipación de Holanda, Zelanda y el resto de las Provincias Unidas.. A pesar de todos estos problemas, Felipe II logró un gran triunfo político al conseguir la unidad ibérica con la anexión de Portugal y sus dominios, al hacer valer sus derechos sucesorios en 1581 en las Cortes de Tomar. Completó la obra unificadora iniciada por los Reyes Católicos. Se apartó la nobleza de los asuntos de Estado, siendo sustituida por secretarios reales procedentes de clases medias al mismo tiempo que se dio forma definitiva al sistema de Consejos. Se impuso prerrogativas a la Iglesia, se codificaron leyes y se realizaron censos de población y riqueza económica.. Y aún habiendo vivido un reinado repleto de obstáculos, pasó a la historia principalmente por completar la obra unificadora que iniciaron los Reyes Católicos. Durante los años que consolidó su imperio, la literatura religiosa estaba encabezada por figuras como Santa Teresa de Jesús o San Juan de la Cruz, así como fue la época en que Miguel de Cervantes comenzó a escribir sus primeras obras. Asimismo, entre los pintores más famosos destacan el Greco, Tiziano o Brueghel el Viejo, coincidiendo el gobierno de Felipe II con el Renacimiento.. La salud de Felipe II fue bastante delicada durante toda su vida, lo que provocó su fallecimiento a los 71 años. El rey murió en la madrugada del 13 de septiembre de 1598 en el monasterio de San Lorenzo de El Escorial, para lo cual fue llevado desde Madrid en una silla-tumbona fabricada para tal ocasión, dada la insistencia del monarca de pasar sus últimos días allí.. No se fue de este mundo solo, sino que hizo llamar a sus hijos para que fueran testigo, mientras permanecía en El Escorial, donde fue sepultado. “He querido, hijos míos, que os hallarais presentes para que veáis en qué vienen a parar los reinos y señoríos de este mundo”, les dijo el rey a sus hijos en su lecho de muerte, antes de morir tras una agonía de unos 50 días, en los que sufrió varias enfermedades: gota, artrosis y fiebres, entre otras.. Con Felipe II, la monarquía española llegó a ser la primera potencia de Europa y el Imperio español alcanzó su apogeo. Por primera vez en la historia, un imperio integraba territorios de todos los continentes habitados.. La leyenda. Una cadena, la que abraza los barrotes de una ventana del Palacio de Pimentel, es objeto de una de las leyendas y habladurías más extendidas en Valladolid además de parada obligatoria para los turistas y una de las tradiciones que mantienen vivas los vallisoletanos casi cinco siglos después de que, supuestamente, acontecieran estos hechos.. Nos remontamos al 5 de junio de 1527. El futuro rey Felipe II va a ser bautizado. Nació el día 27 de mayo en el Palacio de Pimentel, donde descansaban en su visita a nuestra ciudad el emperador Carlos y la emperatriz Isabel.. Se dice que la norma obligaba a celebrar los bautizos en la parroquia a la que perteneciera el edificio en el que tuviera lugar el alumbramiento. Quiso la ‘caprichosa’ demarcación administrativa que la casa palaciega en la que vino al mundo Felipe perteneciera a la parroquia de San Martín.. ¡Cómo oficiar tan noble bautizo en el humilde templo, cuando justo al lado se yergue la majestuosa Iglesia de San Pablo! ¡Precisamente donde se celebraban las cortes! Eso debió pensar Carlos V, poco amigo de presentar en sociedad a su heredero en un templo modesto.. Dice la leyenda que el emperador echó mano de la picardía para justificar que, si bien la entrada principal de la casa pertenecía a la parroquia de San Martín, no así la ventana que nos ocupa. La solución: cortar las rejas de la ventana para permitir la salida del infante. La cadena que cierra la ventana se mantiene en recuerdo de aquel fasto casi cinco siglos después.. Si bien es una de las tradiciones más celebradas por los vecinos, cuesta creer que un emperador tuviera que recurrir a este tipo de engaños para no doblarse a las costumbres sociales.. En lo que sí coincide historia y leyenda es en la comentada construcción de una pasarela de madera que conectó la casa de los Pimentel con el altar mayor de San Pablo para que la comitiva real no tuviera que tocar el suelo en ningún momento.. Fue una costumbre que instauró en nuestro país su padre. En su bautizo, celebrado en la iglesia de San Juan de Gante en 1500, ya se utilizaba este sistema, que permitía que la nobleza pudiera acceder al templo sin ensuciar el bajo de sus ropajes y ocultos a las miradas de los curiosos.
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