La Unión Europea ha puesto en marcha recientemente el Reglamento de Inteligencia Artificial (AI Act) (Reglamento UE 2024/1689) para los sistemas de IA de alto riesgo. El marco legal más ambicioso del mundo en materia de IA ya está en vigor y entrará en plena aplicación el 2 de agosto de 2026. El nuevo Reglamento Europeo es taxativo: aquellas aplicaciones de IA que afecten a la salud, la seguridad o los derechos fundamentales son clasificadas como «Sistemas de Alto Riesgo».. Esta norma no es solo un marco legal; es una declaración de principios sobre la soberanía tecnológica de Europa. En este nuevo tablero, donde la ética y la seguridad ciudadana marcan las reglas del juego, España no ha querido ser un mero observador.. Bruselas legisla y el talento español actúa: 75.000 profesionales de diferentes sectores, como la ingeniería, la abogacía o la medicina se capacitan en inteligencia artificial a través de un proyecto de gran magnitud liderado por las corporaciones colegiales. Se trata de un programa formativo en competencias digitales para profesionales (Upro) diseñado para diecinueve profesiones, como la ingeniería técnica industrial, la farmacia o la arquitectura técnica, entre otras. Un proyecto de país, con el que se acerca la formación a diferentes puntos de la geografía española, a través de esta acción formativa impulsada por Red.es, entidad adscrita al Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública con la colaboración de Unión Profesional, asociación más representativa de las profesiones colegiadas a nivel estatal. La formación es el puente necesario para cumplir con la exigencia de «vigilancia humana» que impone la ley. El Reglamento es claro: la IA no puede ser una «caja negra». El profesional debe entender qué hay dentro, detectar sesgos y garantizar que la decisión final siempre sea humana. Y a través de Upro, los profesionales ya están aprendiendo a ser esos supervisores que Europa exige.. Para entender la magnitud de este cambio, miremos hacia la medicina o la justicia. Hoy, la IA permite analizar miles de pruebas diagnósticas en segundos o predecir tendencias de jurisprudencia. Pero, ¿de qué sirve un algoritmo preciso si el profesional no sabe auditar su fiabilidad? La capacitación que impulsamos desde Upro garantiza que el médico o el arquitecto técnico no solo adopten la tecnología y adicionalmente dispongan del criterio necesario para adaptarse a estos nuevos marcos normativos.. El éxito de esta convocatoria demuestra así que nuestras profesiones están liderando la adopción de estas tecnologías para que el servicio a la ciudadanía sea más rápido, sí, pero cumpliendo unos estándares éticos.. Este liderazgo responde a una estrategia de país. Gracias a la capilaridad de nuestros colegios profesionales hemos logrado que los fondos Next Generation se traduzcan en conocimiento real y sin coste en cada comunidad autónoma. Estamos levantando un «escudo profesional» que protege la excelencia de nuestros servicios frente a la incertidumbre tecnológica. La ventana de oportunidad sigue abierta, ya que el periodo de inscripción permanece activo, siendo el 30 de junio de 2026 la fecha límite para tener completada la formación.. El Reglamento Europeo de IA nos otorga el marco, y Upro nos da las herramientas. La IA puede redactar un informe, pero solo un profesional formado puede discernir que ese contenido responde a criterios éticos ajustados a la normativa y seguros. Invito a todos los profesionales que aún no se han sumado a esta iniciativa pionera a que lo hagan.. No permitamos que la tecnología avance sin nosotros; lideremos su desarrollo para que España siga siendo el referente de confianza que la sociedad demanda.. Tomás Cobo es presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (Cgcom)
La inteligencia artificial permite analizar miles de pruebas diagnósticas en segundos o predecir tendencias de jurisprudencia
La Unión Europea ha puesto en marcha recientemente el Reglamento de Inteligencia Artificial (AI Act) (Reglamento UE 2024/1689) para los sistemas de IA de alto riesgo. El marco legal más ambicioso del mundo en materia de IA ya está en vigor y entrará en plena aplicación el 2 de agosto de 2026. El nuevo Reglamento Europeo es taxativo: aquellas aplicaciones de IA que afecten a la salud, la seguridad o los derechos fundamentales son clasificadas como «Sistemas de Alto Riesgo».. Esta norma no es solo un marco legal; es una declaración de principios sobre la soberanía tecnológica de Europa. En este nuevo tablero, donde la ética y la seguridad ciudadana marcan las reglas del juego, España no ha querido ser un mero observador.. Bruselas legisla y el talento español actúa: 75.000 profesionales de diferentes sectores, como la ingeniería, la abogacía o la medicina se capacitan en inteligencia artificial a través de un proyecto de gran magnitud liderado por las corporaciones colegiales. Se trata de un programa formativo en competencias digitales para profesionales (Upro) diseñado para diecinueve profesiones, como la ingeniería técnica industrial, la farmacia o la arquitectura técnica, entre otras. Un proyecto de país, con el que se acerca la formación a diferentes puntos de la geografía española, a través de esta acción formativa impulsada por Red.es, entidad adscrita al Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública con la colaboración de Unión Profesional, asociación más representativa de las profesiones colegiadas a nivel estatal. La formación es el puente necesario para cumplir con la exigencia de «vigilancia humana» que impone la ley. El Reglamento es claro: la IA no puede ser una «caja negra». El profesional debe entender qué hay dentro, detectar sesgos y garantizar que la decisión final siempre sea humana. Y a través de Upro, los profesionales ya están aprendiendo a ser esos supervisores que Europa exige.. Para entender la magnitud de este cambio, miremos hacia la medicina o la justicia. Hoy, la IA permite analizar miles de pruebas diagnósticas en segundos o predecir tendencias de jurisprudencia. Pero, ¿de qué sirve un algoritmo preciso si el profesional no sabe auditar su fiabilidad? La capacitación que impulsamos desde Upro garantiza que el médico o el arquitecto técnico no solo adopten la tecnología y adicionalmente dispongan del criterio necesario para adaptarse a estos nuevos marcos normativos.. El éxito de esta convocatoria demuestra así que nuestras profesiones están liderando la adopción de estas tecnologías para que el servicio a la ciudadanía sea más rápido, sí, pero cumpliendo unos estándares éticos.. Este liderazgo responde a una estrategia de país. Gracias a la capilaridad de nuestros colegios profesionales hemos logrado que los fondos Next Generation se traduzcan en conocimiento real y sin coste en cada comunidad autónoma. Estamos levantando un «escudo profesional» que protege la excelencia de nuestros servicios frente a la incertidumbre tecnológica. La ventana de oportunidad sigue abierta, ya que el periodo de inscripción permanece activo, siendo el 30 de junio de 2026 la fecha límite para tener completada la formación.. El Reglamento Europeo de IA nos otorga el marco, y Upro nos da las herramientas. La IA puede redactar un informe, pero solo un profesional formado puede discernir que ese contenido responde a criterios éticos ajustados a la normativa y seguros. Invito a todos los profesionales que aún no se han sumado a esta iniciativa pionera a que lo hagan.. No permitamos que la tecnología avance sin nosotros; lideremos su desarrollo para que España siga siendo el referente de confianza que la sociedad demanda.. Tomás Cobo es presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (Cgcom)
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