Esta tarde, en la Nunciatura Apostólica de Madrid, el Papa León XIV se ha reunido con seis víctimas de abusos cometidos por miembros del clero y de la Iglesia en España –como adelantó en exclusiva LA RAZÓN–, acompañadas por personal eclesial comprometido con la labor de apoyo y cercanía a las víctimas.. Durante la conversación, que duró casi una hora, cada uno de los presentes, partiendo de sus dolorosas experiencias personales, presentó al Papa algunas propuestas para hacer más eficaz la respuesta de la Iglesia ante casos tan dramáticos. El Papa escuchó con afecto y atención, aseguró su cercanía, así como la de toda la comunidad eclesial, y reafirmó su compromiso para que las propuestas recibidas sirvan de base para nuevos esfuerzos, de modo que la Iglesia pueda ser verdaderamente un lugar seguro y espiritualmente sano, donde las heridas encuentren consuelo y sanación.. Un comunicado de la Santa Sede detalla que «en la conversación, que duró casi una hora, cada uno de los presentes, partiendo de sus dolorosas experiencias personales, presentó al Papa algunas propuestas para hacer más eficaz la respuesta de la Iglesia ante casos tan dramático». Según la nota, el Papa escuchó «con afecto y atención, aseguró su cercanía, así como la de toda la comunidad eclesial, y reafirmó su compromiso para que las propuestas recibidas sirvan de base para nuevos esfuerzos, de modo que la Iglesia pueda ser verdaderamente un lugar seguro y espiritualmente sano, donde las heridas encuentren consuelo y sanación».. Fuentes presentes en el encuentro incidieron en que fue un encuentro «emotivo», en el que el Pontífice se mostró «especialmente empático», donde se puso en valor uno de los rasgos inherentes a su carácter: la escucha.. Poco más ha trascendido del que se considera el momento más delicado y polémico del viaje. Al menos mediáticamente hablando, aunque de puertas para adentro, el equipo del cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, busca huir de cualquier intento de alterar el sentido de esta cita que simplemente busca ratificar el compromiso de la Iglesia con la reparación integral de quienes han sufrido abusos de todo tipo.. En una de las salas de la residencia del nuncio en nuestro país, Piero Pioppo, el Pontífice pudo abrazar el dolor de algunas víctimas vinculadas a Repara, el proyecto que puso en marcha la Archidiócesis de Madrid en 2020 y que ofrece atención psicológica, acompañamiento espiritual y asesoramiento jurídico a cualquier persona afectada, independientemente de si el abuso ocurrió o no dentro del ámbito de la Iglesia.. Así lo manifestó el propio León XIV durante el vuelo que le llevó de Roma a Madrid el sábado, cuando fue preguntado sobre este asunto. «Sigue siendo una herida abierta», comentó, a la vez que precisó que no podrá verse con «todas» las víctimas. Precisamente, a lo largo de estos días, también ayer, algunas asociaciones como Infancia Robada y víctimas como Miguel Hurtado, que fue abusado por un monje en Montserrat, se manifestaron a las puertas de la nunciatura, quejándose de no poder ver al Papa. «Subrayo el hecho de que yo personalmente siempre he trabajado para instituir comisiones, para hacer normas y lo seguiré haciendo, también toda la Iglesia, porque es una llaga todavía abierta», dijo el Papa.. Robert Prevost habla con conocimiento de causa, puesto que su compromiso en la lucha contra esta lacra no solo le llevó a adoptar medidas de prevención y justicia restaurativa como prior general de los agustinos. Como obispo de Chiclayo, fue uno de los cuatro pastores de la Conferencia Episcopal Peruana que no se puso de perfil cuando comenzaron a detectarse los abusos estructurales del Sodalicio de Vida Cristiana, el grupo que ordenó cerrar el Papa Francisco antes de morir por acumular abusos estructurales de poder, conciencia y sexuales durante décadas.. Su contribución fue inestimable para frenar la expansión de esta entidad. Así lo certifica Jordi Bertomeu, comisario pontificio designado por Francisco y ratificado por León XIV precisamente para disolverlo e indemnizar a todas y cada una de las víctimas que dejó a su paso.. Hace unos días, en un encuentro con periodistas, este oficial para la Doctrina de la Fe y referente vaticano en la batalla contra la pederastia reflexionaba sobre el encuentro que ayer mantuvo el Pontífice norteamericano. «Esta reunión no puede ni debe interpretarse como un ‘pon una víctima en tu vida’. León XIV no va por ahí, no aceptaría instrumentalizar a la gente», reflexionó el sacerdote catalán, que fue más allá en su reflexión: «Si el objetivo es quedar bien o lavar la imagen, que no se haga. Con la víctima nunca quedarás bien. Porque la víctima es una persona dañada, profundamente dañada para toda su vida y saberse utilizada revictimiza una vez más».. En este sentido aplaudió la beligerancia de Bergoglio y de Prevost en esta materia, porque «han ido al fondo de la cuestión, siendo conscientes de que lo que está en juego es un cambio de estructuras dentro de la Iglesia».
Se ha reunido este lunes con un grupo de supervivientes de abusos en la Nunciatura, como había adelantado LA RAZÓN
Esta tarde, en la Nunciatura Apostólica de Madrid, el Papa León XIV se ha reunido con seis víctimas de abusos cometidos por miembros del clero y de la Iglesia en España –como adelantó en exclusiva LA RAZÓN–, acompañadas por personal eclesial comprometido con la labor de apoyo y cercanía a las víctimas.. Durante la conversación, que duró casi una hora, cada uno de los presentes, partiendo de sus dolorosas experiencias personales, presentó al Papa algunas propuestas para hacer más eficaz la respuesta de la Iglesia ante casos tan dramáticos. El Papa escuchó con afecto y atención, aseguró su cercanía, así como la de toda la comunidad eclesial, y reafirmó su compromiso para que las propuestas recibidas sirvan de base para nuevos esfuerzos, de modo que la Iglesia pueda ser verdaderamente un lugar seguro y espiritualmente sano, donde las heridas encuentren consuelo y sanación.. Un comunicado de la Santa Sede detalla que «en la conversación, que duró casi una hora, cada uno de los presentes, partiendo de sus dolorosas experiencias personales, presentó al Papa algunas propuestas para hacer más eficaz la respuesta de la Iglesia ante casos tan dramático». Según la nota, el Papa escuchó «con afecto y atención, aseguró su cercanía, así como la de toda la comunidad eclesial, y reafirmó su compromiso para que las propuestas recibidas sirvan de base para nuevos esfuerzos, de modo que la Iglesia pueda ser verdaderamente un lugar seguro y espiritualmente sano, donde las heridas encuentren consuelo y sanación».. Fuentes presentes en el encuentro incidieron en que fue un encuentro «emotivo», en el que el Pontífice se mostró «especialmente empático», donde se puso en valor uno de los rasgos inherentes a su carácter: la escucha.. Poco más ha trascendido del que se considera el momento más delicado y polémico del viaje. Al menos mediáticamente hablando, aunque de puertas para adentro, el equipo del cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, busca huir de cualquier intento de alterar el sentido de esta cita que simplemente busca ratificar el compromiso de la Iglesia con la reparación integral de quienes han sufrido abusos de todo tipo.. En una de las salas de la residencia del nuncio en nuestro país, Piero Pioppo, el Pontífice pudo abrazar el dolor de algunas víctimas vinculadas a Repara, el proyecto que puso en marcha la Archidiócesis de Madrid en 2020 y que ofrece atención psicológica, acompañamiento espiritual y asesoramiento jurídico a cualquier persona afectada, independientemente de si el abuso ocurrió o no dentro del ámbito de la Iglesia.. Así lo manifestó el propio León XIV durante el vuelo que le llevó de Roma a Madrid el sábado, cuando fue preguntado sobre este asunto. «Sigue siendo una herida abierta», comentó, a la vez que precisó que no podrá verse con «todas» las víctimas. Precisamente, a lo largo de estos días, también ayer, algunas asociaciones como Infancia Robada y víctimas como Miguel Hurtado, que fue abusado por un monje en Montserrat, se manifestaron a las puertas de la nunciatura, quejándose de no poder ver al Papa. «Subrayo el hecho de que yo personalmente siempre he trabajado para instituir comisiones, para hacer normas y lo seguiré haciendo, también toda la Iglesia, porque es una llaga todavía abierta», dijo el Papa.. Robert Prevost habla con conocimiento de causa, puesto que su compromiso en la lucha contra esta lacra no solo le llevó a adoptar medidas de prevención y justicia restaurativa como prior general de los agustinos. Como obispo de Chiclayo, fue uno de los cuatro pastores de la Conferencia Episcopal Peruana que no se puso de perfil cuando comenzaron a detectarse los abusos estructurales del Sodalicio de Vida Cristiana, el grupo que ordenó cerrar el Papa Francisco antes de morir por acumular abusos estructurales de poder, conciencia y sexuales durante décadas.. Su contribución fue inestimable para frenar la expansión de esta entidad. Así lo certifica Jordi Bertomeu, comisario pontificio designado por Francisco y ratificado por León XIV precisamente para disolverlo e indemnizar a todas y cada una de las víctimas que dejó a su paso.. Hace unos días, en un encuentro con periodistas, este oficial para la Doctrina de la Fe y referente vaticano en la batalla contra la pederastia reflexionaba sobre el encuentro que ayer mantuvo el Pontífice norteamericano. «Esta reunión no puede ni debe interpretarse como un ‘pon una víctima en tu vida’. León XIV no va por ahí, no aceptaría instrumentalizar a la gente», reflexionó el sacerdote catalán, que fue más allá en su reflexión: «Si el objetivo es quedar bien o lavar la imagen, que no se haga. Con la víctima nunca quedarás bien. Porque la víctima es una persona dañada, profundamente dañada para toda su vida y saberse utilizada revictimiza una vez más».. En este sentido aplaudió la beligerancia de Bergoglio y de Prevost en esta materia, porque «han ido al fondo de la cuestión, siendo conscientes de que lo que está en juego es un cambio de estructuras dentro de la Iglesia».
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