El fabricante turco de drones Baykar, conocido principalmente por el Bayraktar TB2, un dron ya probado en combate, ha presentado el K2 Kamikaze. Tal y como indica su nombre, es una munición merodeadora de altas capacidades y bajo coste, la más avanzada que ha desarrollado hasta la fecha. Se trata de un dron de ataque que cuenta con inteligencia artificial, un alcance de más de 2.000 kilómetros y puede transportar una ojiva de gran tamaño de 200 kilogramos. Además, puede operar en enjambre de forma autónoma, incluso sin utilizar el GPS.. Su peso máximo al despegue es de 800 kilogramos, lo que lo categoriza como una munición merodeadora pesada. Tiene más de 13 horas de autonomía y está diseñado para realizar ataques en profundidad, muy por detrás de las líneas enemigas, contra infraestructuras estratégicas y objetivos de alto valor.. Desde su irrupción en la actualidad informativa por su papel en la guerra de Ucrania, el Shahed-136 iraní se ha convertido en la munición merodeadora más conocida y ha demostrado la influencia de los drones baratos y producidos a gran escala en la guerra moderna. Sin embargo, palidece frente al K2. Su peso es de 441 kilos y el de la ojiva es de entre 30 y 50. El K2 amplía el planteamiento del Shahed-136 con una ojiva cuatro veces más pesada y aproximadamente el doble de alcance.. Haluk Bayraktar, CEO de Baykar, ha señalado sobre el K2 que ‘su coste es aproximadamente una quincuagésima parte del de las municiones guiadas militares convencionales con un alcance equivalente’. No hablamos tanto de un dron barato como el Shahed-136, estimado en torno a 35.000 dólares por unidad según Reuters, sino de una ‘solución de defensa coste-efectiva’.. Otra ventaja es que el dron está diseñado para operar desde pistas cortas o poco preparadas, lo que permite lanzarlo desde bases más avanzadas y aeródromos de campaña.. Lo que también distingue al K2 de otros drones más básicos es su sistema de inteligencia artificial. En las primeras pruebas de vuelo realizadas en el Centro de Formación y Ensayos de Vuelo de Keşan, en la provincia turca de Edirne, cinco drones K2 operaron de forma autónoma en formación, ejecutando patrones en V, en línea y en escalón sobre el golfo de Saros.. Según Baykar, los drones utilizaron sensores a bordo y software propio para determinar la posición de los demás miembros del enjambre y mantener la formación sin ninguna intervención externa directa. El sistema es flexible y permite otras configuraciones de enjambre como ‘Turan’ y ‘muro’ para atacar varios objetivos a la vez o saturar las defensas.. El K2 también incorpora identificación visual de objetivos y sistemas automáticos de fijación de blanco, lo que le permite alcanzarlos tanto mediante coordenadas predefinidas como por detección visual en tiempo real.. Una de las características más importantes del K2 es su capacidad para navegar sin señales GNSS, Sistema Global de Navegación por Satélite. Los sistemas de guerra electrónica, que interfieren con la navegación por satélite mediante bloqueo o suplantación de señales GPS, son tan habituales como los drones, por lo que se trata de una capacidad crucial.. El dron determina su posición analizando imágenes del terreno mediante una cámara EO/IR estabilizada, electroóptica e infrarroja, y un sistema óptico secundario con capacidad de visión nocturna. Para el control y la transmisión de datos a larga distancia, utiliza tanto enlaces de radio de alcance directo como comunicaciones por satélite, que funcionan más allá del alcance visual directo.. El K2 ha sido presentado al tiempo que Baykar anunciaba 2.200 millones de dólares en exportaciones en 2025, con alrededor del 90% de sus ingresos procedentes de ventas internacionales y acuerdos con 37 países.. La oferta de la compañía incluye ahora el TB2 táctico, el Akıncı de gran altitud, el TB3 apto para operar desde buques y el Kızılelma propulsado por reactor. El K2 añade a esa oferta una munición merodeadora específica para ataques en profundidad. Baykar también tiene en estudio una futura variante reutilizable, capaz de regresar a la base tras liberar su carga, una característica que reduciría de forma significativa el coste por misión.
Baykar presenta K2 Kamikaze, una nueva munición merodeadora de largo alcance con inteligencia artificial, capacidad para operar en enjambre y navegación sin GPS
El fabricante turco de drones Baykar, conocido principalmente por el Bayraktar TB2, un dron ya probado en combate, ha presentado el K2 Kamikaze. Tal y como indica su nombre, es una munición merodeadora de altas capacidades y bajo coste, la más avanzada que ha desarrollado hasta la fecha. Se trata de un dron de ataque que cuenta con inteligencia artificial, un alcance de más de 2.000 kilómetros y puede transportar una ojiva de gran tamaño de 200 kilogramos. Además, puede operar en enjambre de forma autónoma, incluso sin utilizar el GPS.. Su peso máximo al despegue es de 800 kilogramos, lo que lo categoriza como una munición merodeadora pesada. Tiene más de 13 horas de autonomía y está diseñado para realizar ataques en profundidad, muy por detrás de las líneas enemigas, contra infraestructuras estratégicas y objetivos de alto valor.. Desde su irrupción en la actualidad informativa por su papel en la guerra de Ucrania, el Shahed-136 iraní se ha convertido en la munición merodeadora más conocida y ha demostrado la influencia de los drones baratos y producidos a gran escala en la guerra moderna. Sin embargo, palidece frente al K2. Su peso es de 441 kilos y el de la ojiva es de entre 30 y 50. El K2 amplía el planteamiento del Shahed-136 con una ojiva cuatro veces más pesada y aproximadamente el doble de alcance.. Haluk Bayraktar, CEO de Baykar, ha señalado sobre el K2 que ‘su coste es aproximadamente una quincuagésima parte del de las municiones guiadas militares convencionales con un alcance equivalente’. No hablamos tanto de un dron barato como el Shahed-136, estimado en torno a 35.000 dólares por unidad según Reuters, sino de una ‘solución de defensa coste-efectiva’.. Otra ventaja es que el dron está diseñado para operar desde pistas cortas o poco preparadas, lo que permite lanzarlo desde bases más avanzadas y aeródromos de campaña.. Lo que también distingue al K2 de otros drones más básicos es su sistema de inteligencia artificial. En las primeras pruebas de vuelo realizadas en el Centro de Formación y Ensayos de Vuelo de Keşan, en la provincia turca de Edirne, cinco drones K2 operaron de forma autónoma en formación, ejecutando patrones en V, en línea y en escalón sobre el golfo de Saros.. Según Baykar, los drones utilizaron sensores a bordo y software propio para determinar la posición de los demás miembros del enjambre y mantener la formación sin ninguna intervención externa directa. El sistema es flexible y permite otras configuraciones de enjambre como ‘Turan’ y ‘muro’ para atacar varios objetivos a la vez o saturar las defensas.. El K2 también incorpora identificación visual de objetivos y sistemas automáticos de fijación de blanco, lo que le permite alcanzarlos tanto mediante coordenadas predefinidas como por detección visual en tiempo real.. Una de las características más importantes del K2 es su capacidad para navegar sin señales GNSS, Sistema Global de Navegación por Satélite. Los sistemas de guerra electrónica, que interfieren con la navegación por satélite mediante bloqueo o suplantación de señales GPS, son tan habituales como los drones, por lo que se trata de una capacidad crucial.. El dron determina su posición analizando imágenes del terreno mediante una cámara EO/IR estabilizada, electroóptica e infrarroja, y un sistema óptico secundario con capacidad de visión nocturna. Para el control y la transmisión de datos a larga distancia, utiliza tanto enlaces de radio de alcance directo como comunicaciones por satélite, que funcionan más allá del alcance visual directo.. El K2 ha sido presentado al tiempo que Baykar anunciaba 2.200 millones de dólares en exportaciones en 2025, con alrededor del 90% de sus ingresos procedentes de ventas internacionales y acuerdos con 37 países.. La oferta de la compañía incluye ahora el TB2 táctico, el Akıncı de gran altitud, el TB3 apto para operar desde buques y el Kızılelma propulsado por reactor. El K2 añade a esa oferta una munición merodeadora específica para ataques en profundidad. Baykar también tiene en estudio una futura variante reutilizable, capaz de regresar a la base tras liberar su carga, una característica que reduciría de forma significativa el coste por misión.
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