Skip to content
Crónica Actual
  lunes 27 abril 2026
  • Titulares
  • Ciencia
    • Tecnología
  • Cultura
    • Libros
    • Música
    • Teatro
    • Arte
  • Televisión y Cine
  • Deportes
    • Fútbol
    • Motor
    • Baloncesto
  • Internacional
  • España
    • Madrid
    • Andalucía
    • Galicia
    • Comunidad de Valencia
    • Castilla La-Mancha
    • Castilla y León
    • Región de Murcia
    • Cataluña
  • Economía
  • Más
    • Gente
    • Sociedad
    • Opinión
Tendencias
27 de abril de 2026El Cabezo de la Joya: el triunfo de la identidad onubense sobre el ladrillo 27 de abril de 2026La nueva Estrategia de Drogas de la UE, una esperanza para Cádiz 27 de abril de 2026¿Sabría reaccionar frente a una emergencia? 27 de abril de 2026La mayor persecución a la iglesia católica fue en España 27 de abril de 2026Tenis y cultura pop: de Woody Allen a Foster Wallace 27 de abril de 2026«Rara avis in Tinder»: busca el amor entre Roma y las apps 27 de abril de 2026Berto Rodríguez (Los Acebos): «Madrid es el gran escaparate» 27 de abril de 2026La alianza renovada de secesionistas y Al Qaeda en Mali pone en jaque a la junta militar 27 de abril de 2026Los incendios forestales en Cantabria: entre populismo, demagogia y necesidad de una gestión forestal integral 27 de abril de 2026EE UU, un país atravesado por conflictos políticos profundos
Crónica Actual
Crónica Actual
  • Titulares
  • Ciencia
    • Tecnología
  • Cultura
    • Libros
    • Música
    • Teatro
    • Arte
  • Televisión y Cine
  • Deportes
    • Fútbol
    • Motor
    • Baloncesto
  • Internacional
  • España
    • Madrid
    • Andalucía
    • Galicia
    • Comunidad de Valencia
    • Castilla La-Mancha
    • Castilla y León
    • Región de Murcia
    • Cataluña
  • Economía
  • Más
    • Gente
    • Sociedad
    • Opinión
Crónica Actual
  Cultura  El necesario escepticismo
Cultura

El necesario escepticismo

9 de marzo de 2026
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

La palabra escepticismo en nuestra lengua señala una actitud de crítica y cuestionamiento necesario para la contemplación y la comprensión del mundo: tanto a la hora de examinar la realidad o la veracidad de las cosas en la duda necesaria y razonable de los que filosofan. ¡Qué necesario es esto en tiempos de posverdad! Con tanta desinformación que nos atosiga desde todos los medios, digitales o analógicos, no está de más volver a la sana duda del escepticismo y su idea de serenidad e indiferencia. La palabra viene de una raíz griega (con verbos como «skopeo» y «skeptomai») que hace referencia a la mirada y la observación, y de la que viene el adjetivo «skeptikós» como aquel que examina, mira o vigía. Hay que recordar que el nombre griego de Denia, por ejemplo, según quiere la tradición, fuera Hemeroskopion, una suerte de atalaya del día…. Pues bien, a esa atalaya filosófica se dedicó una escuela que viene de la antigüedad y que se divide en varias etapas, desde sus precedentes en pensadores como Jenófanes o Sócrates a los escépticos propiamente dichos, ya de época helenística, en una tradición que se extiende hasta [[LINK:TAG|||tag|||633617df5c059a26e23f7e7d|||Roma]]. Estos pensadores nos ayudan aún hoy a tomar conciencia de la necesidad de dudar de la tradición, como en el caso de Jenófanes, o de las convenciones, como en el de Sócrates y sus muchos discípulos, incluido los rompedores cínicos. El escepticismo posterior también tiene su Sócrates, que es Pirrón de Élide, quizá es el más conocido de toda esta escuela. Su ideal de imperturbabilidad, que comparte con estoicos y epicúreos, en pos de la serenidad que libera, es precisado más bien como indiferencia («adiaphoría»).. Hubo este primer escepticismo antiguo, el primero y precursor, representado por la figura emblemática de Pirrón que, como la de Sócrates, tampoco escribió nada. Pero tuvo su fiel discípulo Timón de Fliunte, un filósofo que sí que escribió, en concreto numerosas obras satíricas («silloi»), y que encumbró a su maestro. Y habrá luego un estoicismo medio o académico, que está representado por pensadores como Arcesilao y Carneades, que dejaron honda huella en Roma, y que eran procedentes de la deriva escéptica de la Academia platónica. Por último, mencionaremos un escepticismo tardío, representado ya en época romana por el pensador Sexto Empírico, que se convierte en una suerte de recopilador de las doctrinas de esta larga corriente en el llamado escepticismo pirrónico.. Ni que decir tiene que esta escuela no encontrará nada de apoyo en el establishment grecorromano, porque siempre ponía el dedo en la llaga en cuanto a la burla de otros filósofos, de las convenciones sociales y políticas y de la vida de sus conciudadanos. Diógenes Laercio, en sus «Vidas y opiniones de filósofos ilustres», dedicó parte del libro noveno a Pirrón y su escuela. Las anécdotas que refiere, como siempre, son muy entretenidas y nos hacen ver lo difícil que era tratar a este personaje, que empieza a tener fama de extraño y misántropo por sus paseos en soledad y por el desconcierto de sus actitudes. Es célebre la anécdota que cuenta que Pirrón no socorrió a su maestro una vez que se había caído en una zanja, pues predicaba la indiferencia a la información que entra por los sentidos. Estaba a su vez este Pirrón siempre a punto de tener accidentes porque no se prevenía de nada y siempre le salvaban del desastre en último extremo sus discípulos.. El cronista cristiano Eusebio de Cesarea transmite lo siguiente sobre su doctrina: «[Pirrón] declaraba que las cosas eran igualmente indiscernibles, inmensurables e indeterminables. Por esta razón, ni nuestras sensaciones ni opiniones son verdaderas o mienten. Por tanto, no debemos poner nuestra confianza en ellas, sino presentarnos ante ellas sin opiniones, sin prejuicios, de modo impasible, diciendo acerca de cada una, que no más es que no es o bien que es y no es, o bien ni es ni no es» (a Eusebio, en su «Praeparatio Evangelica», le interesaba la crítica escéptica de la filosofía dogmática griega para desacreditar el paganismo en su conjunto).. Cada época, en fin, también la nuestra, necesita una buena dosis de distancia y escepticismo. Sobre la necesidad de su estudio como una filosofía para tiempos de crisis y que nos proporciona la plena atención en un mundo de tantas distracciones nos viene a ilustrar ahora un excelente libro que acaba de aparecer: «Escépticos» de Ignacio Pajón Leyra (Alianza) a la sazón gran especialista en filosofía helenística. Al hilo de este libro habría que indagar algo más en esta escuela.

Más noticias

Silvia Herreros de Tejada: “Uno solo es verdaderamente adulto cuando es consciente de su mortalidad”

17 de febrero de 2026

Manon Bannerman, integrante del grupo musical KATSEYE, anuncia una pausa temporal en sus actividades para priorizar su salud

21 de febrero de 2026

Keith Richards, o tocar la guitarra con artritis como única opción

18 de diciembre de 2025

La cinturita de avispa del emperador y otras armas de la historia de España

14 de abril de 2026

 

Esta escuela es de una enorme actualidad en esta época dominada por la posverdad, porque incita al individuo a reflexionar sobre la realidad y poner en duda las convenciones

  

La palabra escepticismo en nuestra lengua señala una actitud de crítica y cuestionamiento necesario para la contemplación y la comprensión del mundo: tanto a la hora de examinar la realidad o la veracidad de las cosas en la duda necesaria y razonable de los que filosofan. ¡Qué necesario es esto en tiempos de posverdad! Con tanta desinformación que nos atosiga desde todos los medios, digitales o analógicos, no está de más volver a la sana duda del escepticismo y su idea de serenidad e indiferencia. La palabra viene de una raíz griega (con verbos como «skopeo» y «skeptomai») que hace referencia a la mirada y la observación, y de la que viene el adjetivo «skeptikós» como aquel que examina, mira o vigía. Hay que recordar que el nombre griego de Denia, por ejemplo, según quiere la tradición, fuera Hemeroskopion, una suerte de atalaya del día…. Pues bien, a esa atalaya filosófica se dedicó una escuela que viene de la antigüedad y que se divide en varias etapas, desde sus precedentes en pensadores como Jenófanes o Sócrates a los escépticos propiamente dichos, ya de época helenística, en una tradición que se extiende hasta Roma. Estos pensadores nos ayudan aún hoy a tomar conciencia de la necesidad de dudar de la tradición, como en el caso de Jenófanes, o de las convenciones, como en el de Sócrates y sus muchos discípulos, incluido los rompedores cínicos. El escepticismo posterior también tiene su Sócrates, que es Pirrón de Élide, quizá es el más conocido de toda esta escuela. Su ideal de imperturbabilidad, que comparte con estoicos y epicúreos, en pos de la serenidad que libera, es precisado más bien como indiferencia («adiaphoría»).. Hubo este primer escepticismo antiguo, el primero y precursor, representado por la figura emblemática de Pirrón que, como la de Sócrates, tampoco escribió nada. Pero tuvo su fiel discípulo Timón de Fliunte, un filósofo que sí que escribió, en concreto numerosas obras satíricas («silloi»), y que encumbró a su maestro. Y habrá luego un estoicismo medio o académico, que está representado por pensadores como Arcesilao y Carneades, que dejaron honda huella en Roma, y que eran procedentes de la deriva escéptica de la Academia platónica. Por último, mencionaremos un escepticismo tardío, representado ya en época romana por el pensador Sexto Empírico, que se convierte en una suerte de recopilador de las doctrinas de esta larga corriente en el llamado escepticismo pirrónico.. Ni que decir tiene que esta escuela no encontrará nada de apoyo en el establishment grecorromano, porque siempre ponía el dedo en la llaga en cuanto a la burla de otros filósofos, de las convenciones sociales y políticas y de la vida de sus conciudadanos. Diógenes Laercio, en sus «Vidas y opiniones de filósofos ilustres», dedicó parte del libro noveno a Pirrón y su escuela. Las anécdotas que refiere, como siempre, son muy entretenidas y nos hacen ver lo difícil que era tratar a este personaje, que empieza a tener fama de extraño y misántropo por sus paseos en soledad y por el desconcierto de sus actitudes. Es célebre la anécdota que cuenta que Pirrón no socorrió a su maestro una vez que se había caído en una zanja, pues predicaba la indiferencia a la información que entra por los sentidos. Estaba a su vez este Pirrón siempre a punto de tener accidentes porque no se prevenía de nada y siempre le salvaban del desastre en último extremo sus discípulos.. El cronista cristiano Eusebio de Cesarea transmite lo siguiente sobre su doctrina: «[Pirrón] declaraba que las cosas eran igualmente indiscernibles, inmensurables e indeterminables. Por esta razón, ni nuestras sensaciones ni opiniones son verdaderas o mienten. Por tanto, no debemos poner nuestra confianza en ellas, sino presentarnos ante ellas sin opiniones, sin prejuicios, de modo impasible, diciendo acerca de cada una, que no más es que no es o bien que es y no es, o bien ni es ni no es» (a Eusebio, en su «Praeparatio Evangelica», le interesaba la crítica escéptica de la filosofía dogmática griega para desacreditar el paganismo en su conjunto).. Cada época, en fin, también la nuestra, necesita una buena dosis de distancia y escepticismo. Sobre la necesidad de su estudio como una filosofía para tiempos de crisis y que nos proporciona la plena atención en un mundo de tantas distracciones nos viene a ilustrar ahora un excelente libro que acaba de aparecer: «Escépticos» de Ignacio Pajón Leyra (Alianza) a la sazón gran especialista en filosofía helenística. Al hilo de este libro habría que indagar algo más en esta escuela.

 

​Noticias de cultura en La Razón

Arco, una feria sin pena ni gloria
La Línea pide «garantías» ante el acuerdo sobre Gibraltar
Leer también
Andalucía

El Cabezo de la Joya: el triunfo de la identidad onubense sobre el ladrillo

27 de abril de 2026 1109
Andalucía

La nueva Estrategia de Drogas de la UE, una esperanza para Cádiz

27 de abril de 2026 10321
Sociedad

¿Sabría reaccionar frente a una emergencia?

27 de abril de 2026 8788
Cultura

La mayor persecución a la iglesia católica fue en España

27 de abril de 2026 4190
Cultura

Tenis y cultura pop: de Woody Allen a Foster Wallace

27 de abril de 2026 8499
Cultura

«Rara avis in Tinder»: busca el amor entre Roma y las apps

27 de abril de 2026 8073
Cargar más
Entradas Recientes

El Cabezo de la Joya: el triunfo de la identidad onubense sobre el ladrillo

27 de abril de 2026

La nueva Estrategia de Drogas de la UE, una esperanza para Cádiz

27 de abril de 2026

¿Sabría reaccionar frente a una emergencia?

27 de abril de 2026

La mayor persecución a la iglesia católica fue en España

27 de abril de 2026

Tenis y cultura pop: de Woody Allen a Foster Wallace

27 de abril de 2026

«Rara avis in Tinder»: busca el amor entre Roma y las apps

27 de abril de 2026
    Crónica Actual
    En ‘Crónica Actual’, nos dedicamos a la búsqueda incansable de la verdad y la precisión en el periodismo. Con un equipo de reporteros experimentados y una red de corresponsales en todo el mundo, ofrecemos cobertura en tiempo real de los eventos más importantes. Nuestra misión es informar a nuestros lectores con reportajes detallados, análisis profundos y una narrativa que conecta los puntos en el complejo tapiz de la sociedad. Desde conflictos internacionales hasta avances científicos, pasando por las últimas tendencias culturales, ‘Crónica Actual’ es su fuente confiable de noticias que importan.
    CRONICAACTUAL.COM © 2025 | Todos los derechos reservados.
    • Contacto
    • Sobre Nosotros
    • Aviso Legal
    • Política de Cookies
    • Política de Privacidad