Hay espacios que parecen como suspendidos en el aire; una especie de nube sólida que confieren a ese lugar una extraña sensación de infinitud. Pedacitos artificiales creados por el hombre que más que visitarse, se sienten. El Mirador de A Cividade, en el sur del municipio de Sober, es uno de ellos. Un balcón natural que se asoma, sin red, a los Cañones del Sil y que eleva la experiencia hasta convertirla en una mezcla de asombro, silencio y vértigo.. Situado en la parroquia de Bolmente, en plena Ribeira Sacra, este mirador se encuentra a casi 700 metros sobre el nivel del mar y a más de 500 metros por encima del río. Bajo los pies, una caída de unos 300 metros en un desnivel casi vertical. Frente a los ojos, el valle que divide las provincias de Lugo y Ourense y, hacia el oeste, el último tramo del embalse de Santo Estevo.. Plataforma suspendida en el abismo. Pero A Cividade no es solo paisaje. Es también arquitectura contemporánea integrada en la naturaleza.. En 2012 se instaló una plataforma artificial diseñada por la arquitecta Isabel Aguirre, una pasarela metálica que se adentra unos metros en el cañón y multiplica la sensación de vacío bajo los pies. El resultado es una estructura de 30 metros de longitud y 7 de ancho, que se eleva hasta cuatro metros sobre el terreno, construida en acero corten y con suelo de pino nórdico, concebida para fundirse con el entorno.. El proyecto había comenzado años antes, en 2007, a raíz de un encargo vinculado a jornadas de intervención y mejora del paisaje desde criterios artísticos contemporáneos, y culminó con su inauguración en octubre de 2012.. Desde entonces, la pasarela se ha convertido en una de las imágenes icónicas de la Ribeira Sacra: una línea recta que parece flotar sobre el vacío, ideal para contemplar —y fotografiar— algunos de los atardeceres más espectaculares de Galicia.. El espectáculo cambia con cada estación. Si la visita coincide con épocas de lluvia, el paisaje se transforma. Enfrente, los pequeños regatos se convierten en fervenzas que saltan ladera abajo formando uno de los espectáculos más impresionantes de la comunidad, con cascadas que salvan más desnivel en menos metros que en ningún otro punto de Galicia.. En verano, el verde profundo de las laderas y el reflejo del sol sobre el embalse de Santo Estevo aportan una postal completamente distinta. En otoño, la Ribeira Sacra estalla en ocres y rojizos. Cada estación ofrece una versión diferente del mismo abismo.. A pocos metros se encuentra el Mirador de O Boqueiriño, comunicado por una pista y también por un sendero que permite unir ambos a pie, en un recorrido que intensifica la experiencia paisajística. En la zona existe además una pequeña área recreativa para prolongar la estancia y disfrutar con calma del entorno.. Mirador con sello de calidad. A Cividade forma parte de la red de miradores del municipio de Sober, distinguida en 2021 con la Q de Calidad Turística, un reconocimiento que avala la apuesta del concello por la puesta en valor de su patrimonio natural y paisajístico.. Llegar hasta aquí exige un pequeño esfuerzo. Desde Bolmente se toma la carretera hacia Vales y, tras finalizar el tramo asfaltado, una pista de tierra conduce directamente hasta el mirador. Ese último tramo, lejos de restar, añade emoción al viaje: la sensación de estar acercándose a algo especial.. Porque A Cividade no es solo un mirador. Es una experiencia que combina ingeniería contemporánea, naturaleza y una de las panorámicas más espectaculares de Galicia. Un lugar donde el paisaje se impone y el silencio se convierte en protagonista.. Y cuando el sol comienza a caer sobre el Sil, la pasarela de acero se convertirse en un escenario. Entonces, durante unos minutos, el vértigo se transforma en contemplación. Y Galicia parece casi infinita.
La pasarela de acero y madera suspendida sobre el abismo es uno de los balcones más espectaculares de Galicia
Hay espacios que parecen como suspendidos en el aire; una especie de nube sólida que confieren a ese lugar una extraña sensación de infinitud. Pedacitos artificiales creados por el hombre que más que visitarse, se sienten. El Mirador de A Cividade, en el sur del municipio de Sober, es uno de ellos. Un balcón natural que se asoma, sin red, a los Cañones del Sil y que eleva la experiencia hasta convertirla en una mezcla de asombro, silencio y vértigo.. Situado en la parroquia de Bolmente, en plena Ribeira Sacra, este mirador se encuentra a casi 700 metros sobre el nivel del mar y a más de 500 metros por encima del río. Bajo los pies, una caída de unos 300 metros en un desnivel casi vertical. Frente a los ojos, el valle que divide las provincias de Lugo y Ourense y, hacia el oeste, el último tramo del embalse de Santo Estevo.. Plataforma suspendida en el abismo. Pero A Cividade no es solo paisaje. Es también arquitectura contemporánea integrada en la naturaleza.. En 2012 se instaló una plataforma artificial diseñada por la arquitecta Isabel Aguirre, una pasarela metálica que se adentra unos metros en el cañón y multiplica la sensación de vacío bajo los pies. El resultado es una estructura de 30 metros de longitud y 7 de ancho, que se eleva hasta cuatro metros sobre el terreno, construida en acero corten y con suelo de pino nórdico, concebida para fundirse con el entorno.. El proyecto había comenzado años antes, en 2007, a raíz de un encargo vinculado a jornadas de intervención y mejora del paisaje desde criterios artísticos contemporáneos, y culminó con su inauguración en octubre de 2012.. Desde entonces, la pasarela se ha convertido en una de las imágenes icónicas de la Ribeira Sacra: una línea recta que parece flotar sobre el vacío, ideal para contemplar —y fotografiar— algunos de los atardeceres más espectaculares de Galicia.. El espectáculo cambia con cada estación. Si la visita coincide con épocas de lluvia, el paisaje se transforma. Enfrente, los pequeños regatos se convierten en fervenzas que saltan ladera abajo formando uno de los espectáculos más impresionantes de la comunidad, con cascadas que salvan más desnivel en menos metros que en ningún otro punto de Galicia.. En verano, el verde profundo de las laderas y el reflejo del sol sobre el embalse de Santo Estevo aportan una postal completamente distinta. En otoño, la Ribeira Sacra estalla en ocres y rojizos. Cada estación ofrece una versión diferente del mismo abismo.. A pocos metros se encuentra el Mirador de O Boqueiriño, comunicado por una pista y también por un sendero que permite unir ambos a pie, en un recorrido que intensifica la experiencia paisajística. En la zona existe además una pequeña área recreativa para prolongar la estancia y disfrutar con calma del entorno.. Mirador con sello de calidad. A Cividade forma parte de la red de miradores del municipio de Sober, distinguida en 2021 con la Q de Calidad Turística, un reconocimiento que avala la apuesta del concello por la puesta en valor de su patrimonio natural y paisajístico.. Llegar hasta aquí exige un pequeño esfuerzo. Desde Bolmente se toma la carretera hacia Vales y, tras finalizar el tramo asfaltado, una pista de tierra conduce directamente hasta el mirador. Ese último tramo, lejos de restar, añade emoción al viaje: la sensación de estar acercándose a algo especial.. Porque A Cividade no es solo un mirador. Es una experiencia que combina ingeniería contemporánea, naturaleza y una de las panorámicas más espectaculares de Galicia. Un lugar donde el paisaje se impone y el silencio se convierte en protagonista.. Y cuando el sol comienza a caer sobre el Sil, la pasarela de acero se convertirse en un escenario. Entonces, durante unos minutos, el vértigo se transforma en contemplación. Y Galicia parece casi infinita.
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