El juicio contra el profesor de música de un colegio de Albeiros, en Lugo, acusado de agresión sexual a varias alumnas de entre 9 y 10 años, encara su fase final tras una intensa segunda jornada marcada por los informes periciales y las declaraciones de testigos. La vista, que se prolongó más de lo previsto, continuará este miércoles con la lectura de conclusiones a partir de las 10.00 horas y el turno final de palabra del acusado.. La sesión de este martes se dividió en dos bloques. En la primera parte, comparecieron dos testigos propuestos por la defensa, entre ellos la orientadora del centro, que respaldó la versión del docente.. Según su testimonio, recogido por Europa Press, las clases eran “muy ruidosas” y el profesor tenía dificultades para mantener el orden, aunque aseguró no haber observado nunca comportamientos inadecuados. En la misma línea se pronunció la cuidadora de una de las alumnas, que afirmó no haber visto conductas indebidas y describió al profesor como una figura cercana y apreciada por los estudiantes.. La segunda parte de la jornada estuvo centrada en las pruebas periciales, que han sido determinantes en el desarrollo del caso. Las psicólogas del Instituto de Medicina Legal de Galicia (Imelga), encargadas de analizar los testimonios de las menores, concluyeron que solo uno de los relatos —el de una de las niñas— presenta consistencia y credibilidad.. Según explicaron, este testimonio es “extenso, fundamentado y sin presiones”, mientras que en el resto detectaron inconsistencias, falta de relato y posibles “contaminaciones” entre las menores.. Las expertas identificaron además a esta menor como la “líder” del grupo e “instigadora” de la denuncia, al considerar que quería cambiar una situación que no le gustaba en clase. No obstante, insistieron en que su labor no fue determinar la veracidad de los hechos, sino evaluar la fiabilidad de los testimonios.. En paralelo, el informe del médico forense descartó la existencia de daños físicos o secuelas psicológicas en la menor cuya declaración ha sido considerada válida, un elemento que añade complejidad al caso.. Frente a estas conclusiones, la perito aportada por la acusación particular cuestionó el proceso seguido por el Imelga, señalando posibles errores metodológicos y entrevistas condicionadas, algo que las psicólogas negaron tajantemente.. Versiones enfrentadas. El profesor, de 49 años, está acusado de realizar tocamientos a una de las menores en el pecho y la zona genital, incluso por debajo de la ropa, durante las clases y en presencia de otros alumnos.. La Fiscalía solicita para él una pena de cinco años y medio de prisión, mientras que las acusaciones particulares elevan la petición a seis años por cada una de las denunciantes, además de indemnizaciones de 6.000 euros por daños morales.. Aunque inicialmente se habló de cinco niñas denunciantes, el Ministerio Fiscal solo ha otorgado validez a una de las declaraciones, si bien las otras cuatro se han personado como acusación particular.. En la primera jornada del juicio, celebrada el lunes, el acusado negó rotundamente los hechos y atribuyó las denuncias a una “fabulación colectiva”.. Según su versión, una posible mala interpretación inicial por parte de una alumna habría derivado en un relato compartido entre varias niñas, reforzado posteriormente por su entorno. Reconoció, no obstante, haber tenido contacto físico con alumnos —como tocar el hombro o sentar a alguna niña en su regazo—, pero siempre, aseguró, “con un matiz educativo, no sexual”.. También declararon entonces miembros del equipo directivo y docentes del centro, que coincidieron en señalar que nunca observaron comportamientos inapropiados por parte del acusado, aunque sí confirmaron sus dificultades para controlar el aula.
Las psicólogas ven «consistente» el testimonio de una menor, a la que identifican como la “líder” del grupo e “instigadora” de la denuncia
El juicio contra el profesor de música de un colegio de Albeiros, en Lugo, acusado de agresión sexual a varias alumnas de entre 9 y 10 años, encara su fase final tras una intensa segunda jornada marcada por los informes periciales y las declaraciones de testigos. La vista, que se prolongó más de lo previsto, continuará este miércoles con la lectura de conclusiones a partir de las 10.00 horas y el turno final de palabra del acusado.. La sesión de este martes se dividió en dos bloques. En la primera parte, comparecieron dos testigos propuestos por la defensa, entre ellos la orientadora del centro, que respaldó la versión del docente.. Según su testimonio, recogido por Europa Press, las clases eran “muy ruidosas” y el profesor tenía dificultades para mantener el orden, aunque aseguró no haber observado nunca comportamientos inadecuados. En la misma línea se pronunció la cuidadora de una de las alumnas, que afirmó no haber visto conductas indebidas y describió al profesor como una figura cercana y apreciada por los estudiantes.. La segunda parte de la jornada estuvo centrada en las pruebas periciales, que han sido determinantes en el desarrollo del caso. Las psicólogas del Instituto de Medicina Legal de Galicia (Imelga), encargadas de analizar los testimonios de las menores, concluyeron que solo uno de los relatos —el de una de las niñas— presenta consistencia y credibilidad.. Según explicaron, este testimonio es “extenso, fundamentado y sin presiones”, mientras que en el resto detectaron inconsistencias, falta de relato y posibles “contaminaciones” entre las menores.. Las expertas identificaron además a esta menor como la “líder” del grupo e “instigadora” de la denuncia, al considerar que quería cambiar una situación que no le gustaba en clase. No obstante, insistieron en que su labor no fue determinar la veracidad de los hechos, sino evaluar la fiabilidad de los testimonios.. En paralelo, el informe del médico forense descartó la existencia de daños físicos o secuelas psicológicas en la menor cuya declaración ha sido considerada válida, un elemento que añade complejidad al caso.. Frente a estas conclusiones, la perito aportada por la acusación particular cuestionó el proceso seguido por el Imelga, señalando posibles errores metodológicos y entrevistas condicionadas, algo que las psicólogas negaron tajantemente.. El profesor, de 49 años, está acusado de realizar tocamientos a una de las menores en el pecho y la zona genital, incluso por debajo de la ropa, durante las clases y en presencia de otros alumnos.. La Fiscalía solicita para él una pena de cinco años y medio de prisión, mientras que las acusaciones particulares elevan la petición a seis años por cada una de las denunciantes, además de indemnizaciones de 6.000 euros por daños morales.. Aunque inicialmente se habló de cinco niñas denunciantes, el Ministerio Fiscal solo ha otorgado validez a una de las declaraciones, si bien las otras cuatro se han personado como acusación particular.. En la primera jornada del juicio, celebrada el lunes, el acusado negó rotundamente los hechos y atribuyó las denuncias a una “fabulación colectiva”.. Según su versión, una posible mala interpretación inicial por parte de una alumna habría derivado en un relato compartido entre varias niñas, reforzado posteriormente por su entorno. Reconoció, no obstante, haber tenido contacto físico con alumnos —como tocar el hombro o sentar a alguna niña en su regazo—, pero siempre, aseguró, “con un matiz educativo, no sexual”.. También declararon entonces miembros del equipo directivo y docentes del centro, que coincidieron en señalar que nunca observaron comportamientos inapropiados por parte del acusado, aunque sí confirmaron sus dificultades para controlar el aula.
Noticias de Galicia: última hora y actualidad de A Coruña, Vigo, Lugo, Santiago de Compostela
