Un hallazgo en la antigua ciudad israelí de Hippos está impulsando una reevaluación de las prácticas de bautismo en el cristianismo primitivo. Este artefacto de mármol presenta tres cavidades y fue descubierto junto a una piscina bautismal. Los estudiosos creen que estas ranuras contenían aceites empleados en el ritual, una práctica rara vez documentada antes. Este objeto, que data de hace unos 1.300 años, indica que en ocasiones se utilizaban tres aceites en lugar de los dos que se pensaba anteriormente. Sería una costumbre local no explícitamente detallada en los textos antiguos. Una teoría que desafía el conocimiento establecido. Tradicionalmente, el bautismo se ha asociado con dos aceites: uno usado antes de la inmersión y el otro después. Sin embargo, este descubrimiento indica que el ritual en ciertas comunidades pudo haber sido más elaborado, pues implicaba la unción en tres etapas. Los eruditos señalan que el bautismo típicamente incluía tres inmersiones, y tales ritos diferían según la época y el lugar. Sin embargo, no hay menciones explícitas de usar tres aceites distintos en el mismo proceso. Además, no se ha descubierto ningún artefacto comparable, lo que aumenta la importancia de este hallazgo y requiere una interpretación cautelosa. El artefacto surgió en medio de otras características litúrgicas en un centro vital para comprender los primeros siglos del cristianismo. Las excavaciones han descubierto además una extraordinaria segunda fuente bautismal en la misma estructura. Basándose en ese diseño, el equipo sugiere que una habitación podría haber sido reservada para adultos y otra para niños o bebés. Además de este descubrimiento, los arqueólogos han desenterrado un gran candelabro de bronce y un inusualmente gran relicario de mármol, que han perdurado hasta el presente porque fueron enterrados después del terremoto que demolió el complejo en 749.
Un artefacto de mármol con tres cavidades, desenterrado en una antigua ciudad a orillas del mar de Galilea, sugiere una nueva perspectiva de las prácticas de bautismo en los primeros siglos del cristianismo.
Un hallazgo en la antigua ciudad israelí de Hippos está impulsando una reevaluación de las prácticas de bautismo en el cristianismo primitivo. Este artefacto de mármol presenta tres cavidades y fue descubierto junto a una piscina bautismal. Los estudiosos creen que estas ranuras contenían aceites empleados en el ritual, una práctica rara vez documentada antes. Este objeto, que data de hace unos 1.300 años, indica que en ocasiones se utilizaban tres aceites en lugar de los dos que se pensaba anteriormente. Sería una costumbre local no explícitamente detallada en los textos antiguos. Tradicionalmente, el bautismo se ha asociado con dos aceites: uno aplicado antes de la inmersión y el otro después. Sin embargo, este descubrimiento indica que el ritual en ciertas comunidades pudo haber sido más elaborado, pues implicaba la unción en tres etapas. Los eruditos señalan que el bautismo típicamente incluía tres inmersiones, y tales ritos diferían según la época y el lugar. Sin embargo, no hay menciones explícitas de usar tres aceites distintos en el mismo proceso. Además, no se ha descubierto ningún artefacto comparable, lo que aumenta la importancia de este hallazgo y requiere una interpretación cautelosa. El artefacto surgió en medio de otras características litúrgicas en un centro vital para comprender los primeros siglos del cristianismo. Las excavaciones han descubierto además una extraordinaria segunda fuente bautismal en la misma estructura. Basándose en ese diseño, el equipo sugiere que una habitación podría haber sido reservada para adultos y otra para niños o bebés. Además de este descubrimiento, los arqueólogos han desenterrado un gran candelabro de bronce y un inusualmente gran relicario de mármol, que han perdurado hasta el presente porque fueron enterrados después del terremoto que demolió el complejo en 749.
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