El «Gigante de Piedra» no solo un símbolo de la provincia de Castellón, es un icono de toda la Comunitat Valenciana. El Parque Natural del Penyagolosa, localizado entre los términos municipales de Vistabella del Maestrat, Xodos y Villahermosa del Río, representa un hito geográfico de primer orden. Con sus 1.094,45 hectáreas y su pico más elevado (1.814 metros de altitud) es considerado el «techo» de la Comunitat Valenciana por excelencia, solo superado por el Alto de las Barracas (Cerro Calderón), según datos de la Conselleria de Medio Ambiente.. Este 2026 este enclave celebra una efeméride fundamental en su larga historia. Cumple 20 años desde que fue declarado Parque Natural. Se le reconocían así unas características singulares y que merecen ser preservadas.. El Penyagolosa conforma una «encrucijada de ambientes geológicos, biológicos, culturales y sociales» que lo han convertido en un referente para los amantes de la naturaleza y del patrimonio natural valenciano.. Según indica la Conselleria de Medio Ambiente, no se puede precisar el origen del topónimo Penyagolosa. No obstante, existe una teoría que indica que procede de la evolución del término pinna (montaña) y lucosa (boscoso), según dicen algunos documentos como el relativo a la Donación de Culla a la Orden del Temple en el 1213.. Este enclave no ha sido simplemente una morada para la flora y la fauna, existen multitud de vestigios de los pueblos que vivieron y pasaron por el Penyagolosa. En los alrededores del parque se localizan asentamientos íberos y restos de calzadas romanas, además de elementos vinculados con el medio rural tradicional, entre los que se encuentran pajares, «masos» o corrales.. Sin duda, uno de los lugares destacados es el ermitorio de Sant Joan de Penyagolosa. Fue un antiguo convento de cenobitas y está integrado por un conjunto arquitectónico de estilo neoclásico del siglo XVII, construido sobre unas ruinas anteriores.. Peregrinaciones históricas. Todos los años se celebran actos que tienen como eje central el santuario. El más conocido y destacado es la antigua romería de los Pelegrins de les Useres, aunque también se realizan otras de los pueblos que rodean el macizo son las de Vistabella, Culla, Xodos y Puertomingalvo.. Una flora digna de la máxima protección. Así mismo, el Parque Natural de Penyagolosa y su entorno alberga a una fauna de gran diversidad e interés, pues en él viven especies propias del monte mediterráneo con otras propias de medios eurosiberianos.. La Conselleria de Medio Ambiente destaca la presencia de mamíferos como las cabras montesas, corzos, gatos monteses, tejones, garduñas y una gran variedad de murciélagos forestales como el raro barbastella o el orejudo dorado dan vida a bosques y roquedos, mientras que en los prados elevados destaca la presencia de la ratilla campesina.. El Penyagolosa es el refugio de plantas raras, endémicas, algunas de ellas amenazadas. La Conselleria de Medio Ambiente destaca especies como la búgula de bosque (Ajuga pyramidalis), la campanilla de invierno (Galanthus nivalis), el geranio de Penyagolosa (Erodium celtibericum), la anemone de los bosques (Anemone nemorosa), el arándano. También puede presumir de albergar una importantísima variedad de micológica. En sus tierras crecen cientos de especies que, si el otoño es lluvioso, aportan una estampa que parece sacada de un cuento. Sus formas y colores conforman una visita obligatoria. Por lo que respecta a las aves, hay que destacar el buitre leonado, las águilas calzadas y culebreras.
El Penyagolosa es, con 1.814 metros de altitud, el pico más alto de la Comunitat Valenciana, solo superado por el Alto de Barracas
El «Gigante de Piedra» no solo un símbolo de la provincia de Castellón, es un icono de toda la Comunitat Valenciana. El Parque Natural del Penyagolosa, localizado entre los términos municipales de Vistabella del Maestrat, Xodos y Villahermosa del Río, representa un hito geográfico de primer orden. Con sus 1.094,45 hectáreas y su pico más elevado (1.814 metros de altitud) es considerado el «techo» de la Comunitat Valenciana por excelencia, solo superado por el Alto de las Barracas (Cerro Calderón), según datos de la Conselleria de Medio Ambiente.. Este 2026 este enclave celebra una efeméride fundamental en su larga historia. Cumple 20 años desde que fue declarado Parque Natural. Se le reconocían así unas características singulares y que merecen ser preservadas.. El Penyagolosa conforma una «encrucijada de ambientes geológicos, biológicos, culturales y sociales» que lo han convertido en un referente para los amantes de la naturaleza y del patrimonio natural valenciano.. Según indica la Conselleria de Medio Ambiente, no se puede precisar el origen del topónimo Penyagolosa. No obstante, existe una teoría que indica que procede de la evolución del término pinna (montaña) y lucosa (boscoso), según dicen algunos documentos como el relativo a la Donación de Culla a la Orden del Temple en el 1213.. Este enclave no ha sido simplemente una morada para la flora y la fauna, existen multitud de vestigios de los pueblos que vivieron y pasaron por el Penyagolosa. En los alrededores del parque se localizan asentamientos íberos y restos de calzadas romanas, además de elementos vinculados con el medio rural tradicional, entre los que se encuentran pajares, «masos» o corrales.. Sin duda, uno de los lugares destacados es el ermitorio de Sant Joan de Penyagolosa. Fue un antiguo convento de cenobitas y está integrado por un conjunto arquitectónico de estilo neoclásico del siglo XVII, construido sobre unas ruinas anteriores.. Peregrinaciones históricas. Todos los años se celebran actos que tienen como eje central el santuario. El más conocido y destacado es la antigua romería de los Pelegrins de les Useres, aunque también se realizan otras de los pueblos que rodean el macizo son las de Vistabella, Culla, Xodos y Puertomingalvo.. Una flora digna de la máxima protección. Así mismo, el Parque Natural de Penyagolosa y su entorno alberga a una fauna de gran diversidad e interés, pues en él viven especies propias del monte mediterráneo con otras propias de medios eurosiberianos.. La Conselleria de Medio Ambiente destaca la presencia de mamíferos como las cabras montesas, corzos, gatos monteses, tejones, garduñas y una gran variedad de murciélagos forestales como el raro barbastella o el orejudo dorado dan vida a bosques y roquedos, mientras que en los prados elevados destaca la presencia de la ratilla campesina.. El Penyagolosa es el refugio de plantas raras, endémicas, algunas de ellas amenazadas. La Conselleria de Medio Ambiente destaca especies como la búgula de bosque (Ajuga pyramidalis), la campanilla de invierno (Galanthus nivalis), el geranio de Penyagolosa (Erodium celtibericum), la anemone de los bosques (Anemone nemorosa), el arándano. También puede presumir de albergar una importantísima variedad de micológica. En sus tierras crecen cientos de especies que, si el otoño es lluvioso, aportan una estampa que parece sacada de un cuento. Sus formas y colores conforman una visita obligatoria. Por lo que respecta a las aves, hay que destacar el buitre leonado, las águilas calzadas y culebreras.
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