El Servicio Federal de Inteligencia de Suiza ha anunciado que desclasificará los expedientes secretos sobre Josef Mengele, el sádico médico de las Waffen-SS conocido históricamente como el «Ángel de la Muerte». Esta decisión responde a las persistentes demandas de diversos investigadores que intentan esclarecer si el criminal de guerra, responsable directo de enviar a miles de prisioneros a las cámaras de gas de Auschwitz, halló refugio temporal en suelo helvético tras la Segunda Guerra Mundial. Aunque el organismo de inteligencia ya ha confirmado la futura apertura de los documentos, el Gobierno suizo evita precisar la fecha exacta o las condiciones específicas para su consulta pública.. La firme iniciativa judicial del historiador Gérard Wettstein, que logró recaudar 23.000 dólares mediante micromecenazgo para demandar a las autoridades ante los tribunales, resultó decisiva para doblegar la tradicional opacidad del Estado suizo. Hasta ahora, Berna había impuesto un veto estricto sobre esta documentación, cuyo blindaje legal protegía la información hasta el año 2071 con la justificación de salvaguardar la seguridad nacional. Historiadores como Regula Bochsler sostienen que este hermetismo institucional busca ocultar la inacción policial o proteger relaciones confidenciales con servicios extranjeros como el Mossad, señalando que el prolongado secreto resulta «ridículo» al alimentar teorías conspirativas.. Las sospechas de una impune red de tránsito en los Alpes. Las pruebas documentales apuntan a que el fugitivo pudo transitar con impunidad por el país alpino mucho después de escapar de Europa en 1949 con un pasaporte falso de la Cruz Roja. En el año 1961, el espionaje de Austria alertó a Berna de que Mengele viajaba con identidad falsa, coincidiendo con el momento en que su esposa alquiló un piso modesto en Zúrich que la policía local vigiló discretamente. Aunque la versión oficial sitúa el fin de los días de Mengele en Sudamérica, donde falleció ahogado en 1979, la apertura de estas actas revelará finalmente si las autoridades suizas prefirieron ignorar la presencia del criminal nazi para ahorrarse un grave conflicto diplomático.
El Servicio Federal de Inteligencia helvético ha accedido a levantar el secreto sobre el expediente del «Ángel de la Muerte» tras años de bloqueos judiciales y presiones de diversos historiadores, abriendo la puerta a revelar si el sádico médico de Auschwitz logró ocultarse en territorio helvético durante su huida
El Servicio Federal de Inteligencia de Suiza ha anunciado que desclasificará los expedientes secretos sobre Josef Mengele, el sádico médico de las Waffen-SS conocido históricamente como el «Ángel de la Muerte». Esta decisión responde a las persistentes demandas de diversos investigadores que intentan esclarecer si el criminal de guerra, responsable directo de enviar a miles de prisioneros a las cámaras de gas de Auschwitz, halló refugio temporal en suelo helvético tras la Segunda Guerra Mundial. Aunque el organismo de inteligencia ya ha confirmado la futura apertura de los documentos, el Gobierno suizo evita precisar la fecha exacta o las condiciones específicas para su consulta pública.. La firme iniciativa judicial del historiador Gérard Wettstein, que logró recaudar 23.000 dólares mediante micromecenazgo para demandar a las autoridades ante los tribunales, resultó decisiva para doblegar la tradicional opacidad del Estado suizo. Hasta ahora, Berna había impuesto un veto estricto sobre esta documentación, cuyo blindaje legal protegía la información hasta el año 2071 con la justificación de salvaguardar la seguridad nacional. Historiadores como Regula Bochsler sostienen que este hermetismo institucional busca ocultar la inacción policial o proteger relaciones confidenciales con servicios extranjeros como el Mossad, señalando que el prolongado secreto resulta «ridículo» al alimentar teorías conspirativas.. Las sospechas de una impune red de tránsito en los Alpes. Las pruebas documentales apuntan a que el fugitivo pudo transitar con impunidad por el país alpino mucho después de escapar de Europa en 1949 con un pasaporte falso de la Cruz Roja. En el año 1961, el espionaje de Austria alertó a Berna de que Mengele viajaba con identidad falsa, coincidiendo con el momento en que su esposa alquiló un piso modesto en Zúrich que la policía local vigiló discretamente. Aunque la versión oficial sitúa el fin de los días de Mengele en Sudamérica, donde falleció ahogado en 1979, la apertura de estas actas revelará finalmente si las autoridades suizas prefirieron ignorar la presencia del criminal nazi para ahorrarse un grave conflicto diplomático.
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