El Ejército de Sudán anunció este sábado el despliegue de refuerzos de sus fuerzas de élite en la zona de Bakuri, cerca de la frontera con Etiopía, con el objetivo de recuperar dos bases militares estratégicas que las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), sus rivales paramilitares, aseguran haber tomado recientemente.. En un comunicado, la 4.ª División de Infantería del Ejército, con base en el estado del Nilo Azul, informó de que se han enviado refuerzos a Bakuri, en la provincia de Qaysan, para apoyar a las tropas desplegadas en la zona, aumentar su capacidad operativa y «finalizar la batalla» en esta región del sur del país, informa Efe.. El anuncio llega un día después de que las FAR afirmaran haber tomado el control de las bases militares de Sarkam y Bakuri, en el estado del Nilo Azul, tras intensos enfrentamientos con las fuerzas gubernamentales.. El control de ambas posiciones tiene una relevancia estratégica, ya que permite abrir rutas terrestres que podrían facilitar un avance de las FAR hacia el norte, en dirección a Damazin, capital administrativa y principal centro militar de la región.. Durante un discurso de despedida ante las tropas, el comandante de la 4.ª División de Infantería, Ismail al Tayeb, instó a los soldados a mantener «disciplina y espíritu de lucha», así como a desempeñar sus funciones «con firmeza y competencia».. Por su parte, el Gobierno del estado del Nilo Azul trató de transmitir tranquilidad a la población y pidió a los ciudadanos «depositar su plena confianza en las Fuerzas Armadas y en su capacidad para proteger a la población».. «Lo que está sucediendo en el sur del Nilo Azul forma parte de la naturaleza de la guerra, con sus altibajos, y no debe ser motivo de pánico ni socavar la cohesión social», señaló el Ejecutivo regional en un comunicado.. Los enfrentamientos se producen en un contexto de creciente tensión entre Sudán y Etiopía. Jartum acusa a Adís Abeba de apoyar a las FAR y de permitir ataques transfronterizos, incluidos ataques con drones lanzados desde territorio etíope.. Etiopía, por su parte, acusa al Ejército sudanés de respaldar a «mercenarios» vinculados al Frente Popular de Liberación de Tigré (FPLT), enfrentado a las fuerzas gubernamentales en la región septentrional del país. La guerra en Sudán, que comenzó en abril de 2023, ha dejado decenas de miles de muertos y provocado el desplazamiento de unos 14 millones de personas.
El Ejército de Sudán anunció este sábado el despliegue de refuerzos de sus fuerzas de élite en la zona de Bakuri, cerca de la frontera con Etiopía, con el objetivo de recuperar dos bases militares estratégicas que las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), sus rivales paramilitares, aseguran haber tomado recientemente.. En un comunicado, la 4.ª División de Infantería del Ejército, con base en el estado del Nilo Azul, informó de que se han enviado refuerzos a Bakuri, en la provincia de Qaysan, para apoyar a las tropas desplegadas en la zona, aumentar su capacidad operativa y «finalizar la batalla» en esta región del sur del país, informa Efe.. El anuncio llega un día después de que las FAR afirmaran haber tomado el control de las bases militares de Sarkam y Bakuri, en el estado del Nilo Azul, tras intensos enfrentamientos con las fuerzas gubernamentales.. El control de ambas posiciones tiene una relevancia estratégica, ya que permite abrir rutas terrestres que podrían facilitar un avance de las FAR hacia el norte, en dirección a Damazin, capital administrativa y principal centro militar de la región.. «Disciplina y espíritu de lucha». Durante un discurso de despedida ante las tropas, el comandante de la 4.ª División de Infantería, Ismail al Tayeb, instó a los soldados a mantener «disciplina y espíritu de lucha», así como a desempeñar sus funciones «con firmeza y competencia».. Por su parte, el Gobierno del estado del Nilo Azul trató de transmitir tranquilidad a la población y pidió a los ciudadanos «depositar su plena confianza en las Fuerzas Armadas y en su capacidad para proteger a la población».. «Lo que está sucediendo en el sur del Nilo Azul forma parte de la naturaleza de la guerra, con sus altibajos, y no debe ser motivo de pánico ni socavar la cohesión social», señaló el Ejecutivo regional en un comunicado.. Los enfrentamientos se producen en un contexto de creciente tensión entre Sudán y Etiopía. Jartum acusa a Adís Abeba de apoyar a las FAR y de permitir ataques transfronterizos, incluidos ataques con drones lanzados desde territorio etíope.. Etiopía, por su parte, acusa al Ejército sudanés de respaldar a «mercenarios» vinculados al Frente Popular de Liberación de Tigré (FPLT), enfrentado a las fuerzas gubernamentales en la región septentrional del país. La guerra en Sudán, que comenzó en abril de 2023, ha dejado decenas de miles de muertos y provocado el desplazamiento de unos 14 millones de personas.
El anuncio llega un día después de que las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido afirmaran haber tomado el control de las bases militares de Sarkam y Bakuri, en el estado del Nilo Azul, tras intensos enfrentamientos con las fuerzas gubernamentales
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