“¿Ustedes recuerdan que en pleno éxito de las Spice Girls una de las componentes, Geri, ¿la Geri era, no?, se marchó del grupo?”. Remedios Cervantes presentaba a Geri Halliwell mientras la propia Geri Halliwell asomaba por detrás. Ya estaba preparada para actuar en el escenario, pero decidió colarse en el plano de los maestros de ceremonias y trolear, como un teleñeco, la larga presentación de Remedios y Ramón Garcia, que veían que el público se reía. Sin embargo, no sabían muy bien qué pasaba. Y lo que sucedía es que la Spice gamberra estaba ejerciendo su papel. Se había independizado, pero seguía siendo la Spice arrolladora.. Y, de paso, desmontaba la previsibilidad de aquella televisión que había ido perdiendo la disrupción de los ochenta para volver al corsé de los guiones que confundían rigidez con elegancia. Queríamos ser más finos. Aunque, en realidad, éramos más horteras. Queríamos ser más estilosos. Aunque, en realidad, fuéramos más chonis. Así, en estas maravillosas contradicciones humanas, la televisión se fue poniendo pomposos vestidos de fiesta y programando galas con parrafadas olvidables que aprovechó la Región de Murcia para promocionarse. Hasta crear un eslogan que todavía no nos hemos quitado de la cabeza: Murcia, qué hermosa eres. La diferencia es que ellos lo decían en serio.. Fue en uno de esos especiales donde reapareció Geri Halliwell ya en solitario, con su tema Look at me y con su cuerpo de baile descamisado que conquisto los ojos de tantos chicos adolescentes de aquella España. Ella sabia cuál era su público. Y no lo descuidaba. Frente a la imponente fachada de la Catedral de la capital murciana, en la Plaza del Cardenal Belluga, TVE montó un escenario de arcos a tono con el “marco incomparable” e iluminó el templo con bien de focos anaranjados que hacían aún más incomparables las piedras esculpidas en esta catarsis de barroco mediterráneo.. Remedios Cervantes y Ramón García no querían ser barrocos e intentan dar naturalidad a unas introducciones que tiraban de tópicos manidos para dar el contexto que siempre es esencial en la tele. El propio Ramontxu, con su rapidez de reflejos, se percataba de lo que estaba pasando y miraba con rabillo del ojo el monitor. Porque el realizador del programa, el maestro Lorenzo Zaragoza, era hábil escuchando de forma activa lo que sucedía en el escenario para incorporarlo en directo. De esta forma, mostró con la destreza de la diversidad de planos el momento Mr Bean de Geri a la vez que, delante de ella, el público no dejaba de contemplar a Remedios y Ramón haciendo su trabajo como se les pedía. Y ahí estaba lo malo: no se podían salir demasiado del texto o se descuadraba el tiempo de unas emisiones muy medidas. Pero a Geri eso le daba igual y con su travesura, que más que «boicotear» mejoró su propia presentación -con ayuda del realizador-, se ganó al público aquella luminosa noche. No era un producto de la industria musical que solo iba a hacer un playback. Ella era Geri Halliwell y había ido a jugar con sus chicos latinos.
La Spice Girl liberó corsés a una televisión muy cuadriculada.
20MINUTOS.ES – Televisión
“¿Ustedes recuerdan que en pleno éxito de las Spice Girls una de las componentes, Geri, ¿la Geri era, no?, se marchó del grupo?”. Remedios Cervantes presentaba a Geri Halliwell mientras la propia Geri Halliwell asomaba por detrás. Ya estaba preparada para actuar en el escenario, pero decidió colarse en el plano de los maestros de ceremonias y trolear, como un teleñeco, la larga presentación de Remedios y Ramón Garcia, que veían que el público se reía. Sin embargo, no sabían muy bien qué pasaba. Y lo que sucedía es que la Spice gamberra estaba ejerciendo su papel. Se había independizado, pero seguía siendo la Spice arrolladora.. Y, de paso, desmontaba la previsibilidad de aquella televisión que había ido perdiendo la disrupción de los ochenta para volver al corsé de los guiones que confundían rigidez con elegancia. Queríamos ser más finos. Aunque, en realidad, éramos más horteras. Queríamos ser más estilosos. Aunque, en realidad, fuéramos más chonis. Así, en estas maravillosas contradicciones humanas, la televisión se fue poniendo pomposos vestidos de fiesta y programando galas con parrafadas olvidables que aprovechó la Región de Murcia para promocionarse. Hasta crear un eslogan que todavía no nos hemos quitado de la cabeza: Murcia, qué hermosa eres. La diferencia es que ellos lo decían en serio.. Fue en uno de esos especiales donde reapareció Geri Halliwell ya en solitario, con su tema Look at me y con su cuerpo de baile descamisado que conquisto los ojos de tantos chicos adolescentes de aquella España. Ella sabia cuál era su público. Y no lo descuidaba. Frente a la imponente fachada de la Catedral de la capital murciana, en la Plaza del Cardenal Belluga, TVE montó un escenario de arcos a tono con el “marco incomparable” e iluminó el templo con bien de focos anaranjados que hacían aún más incomparables las piedras esculpidas en esta catarsis de barroco mediterráneo.. Remedios Cervantes y Ramón García no querían ser barrocos e intentan dar naturalidad a unas introducciones que tiraban de tópicos manidos para dar el contexto que siempre es esencial en la tele. El propio Ramontxu, con su rapidez de reflejos, se percataba de lo que estaba pasando y miraba con rabillo del ojo el monitor. Porque el realizador del programa, el maestro Lorenzo Zaragoza, era hábil escuchando de forma activa lo que sucedía en el escenario para incorporarlo en directo. De esta forma, mostró con la destreza de la diversidad de planos el momento Mr Bean de Geri a la vez que, delante de ella, el público no dejaba de contemplar a Remedios y Ramón haciendo su trabajo como se les pedía. Y ahí estaba lo malo: no se podían salir demasiado del texto o se descuadraba el tiempo de unas emisiones muy medidas. Pero a Geri eso le daba igual y con su travesura, que más que «boicotear» mejoró su propia presentación -con ayuda del realizador-, se ganó al público aquella luminosa noche. No era un producto de la industria musical que solo iba a hacer un playback. Ella era Geri Halliwell y había ido a jugar con sus chicos latinos.
