Perderse, encontrarse, volverse a perder, el ir y venir de una búsqueda personal y social es lo que plantea ‘Tinieblas’, un montaje del que es autora y directora Edurne Rubio, que comienza con una narración clásica y desemboca «en tener cuidado del otro en definitiva. Abrimos preguntas, pero no estamos dando mensajes», dice.. Rubio detalla que el argumento empieza como «de cuento», con una mujer que está en el campo y de repente se encuentra en medio de la niebla y desaparece.. A partir de ahí se va encontrando con diferentes personajes que pueden ser su presente, su pasado y su futuro; personajes reales que son varias cosas al mismo tiempo, señala la autora que reseña que «vivimos en una sociedad hiperconectada y necesitamos un poco más de conexión física».. Cómo romper las barreras de la certeza. El espectáculo, que se subirá al escenario del Teatro Valle-Inclán del 30 de abril al 31 de mayo, contiene una experiencia sensorial muy ejemplificada por la niebla, que favorece la escenografía a cargo de Leticia Skrycky y el sonido de Lieven Dousselaere y Sandra Vicente: «El sonido es muy especial porque nos sumerge en esos lugares que intentamos invocar», comenta la directora.. Tania Arias Winogradow y Somaya Taoufiki son las intérpretes de este texto que reconocen como una experiencia sensorial.. «Se viven muchas cosas en la obra, cada espectador se va a ir con una percepción diferente de lo que hemos querido contar», apunta Taoufiki, que relata que su intención ha sido «romper las barreras de la certeza».
Edurne Rubio escribe y dirige una pieza que llega a Lavapiés inmersa en la incertidumbre de la niebla en la que se mueve la trama
Perderse, encontrarse, volverse a perder, el ir y venir de una búsqueda personal y social es lo que plantea ‘Tinieblas’, un montaje del que es autora y directora Edurne Rubio, que comienza con una narración clásica y desemboca «en tener cuidado del otro en definitiva. Abrimos preguntas, pero no estamos dando mensajes», dice.. Rubio detalla que el argumento empieza como «de cuento», con una mujer que está en el campo y de repente se encuentra en medio de la niebla y desaparece.. A partir de ahí se va encontrando con diferentes personajes que pueden ser su presente, su pasado y su futuro; personajes reales que son varias cosas al mismo tiempo, señala la autora que reseña que «vivimos en una sociedad hiperconectada y necesitamos un poco más de conexión física».. El espectáculo, que se subirá al escenario del Teatro Valle-Inclán del 30 de abril al 31 de mayo, contiene una experiencia sensorial muy ejemplificada por la niebla, que favorece la escenografía a cargo de Leticia Skrycky y el sonido de Lieven Dousselaere y Sandra Vicente: «El sonido es muy especial porque nos sumerge en esos lugares que intentamos invocar», comenta la directora.. Tania Arias Winogradow y Somaya Taoufiki son las intérpretes de este texto que reconocen como una experiencia sensorial.. «Se viven muchas cosas en la obra, cada espectador se va a ir con una percepción diferente de lo que hemos querido contar», apunta Taoufiki, que relata que su intención ha sido «romper las barreras de la certeza».
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