España cuenta con lugares increíbles que deben ser visitados al menos una vez en la vida, pues son imposibles de encontrar en el resto del mundo. Monumentos, paisajes, edificios y demás patrimonio que se puede encontrar en muchos pueblos y ciudades de nuestro país. El castillo de Taibilla, una pieza clave en la Reconquista, es un ejemplo de la importante historia de nuestro país. Una fortaleza «rascacielos», declarado Bien de Interés Cultural y que se esconde en la provincia de Albacete y que se esconde entre las nubes gracias a su importante altitud, levantado por rocas.. El castillo de Taibilla es una obra de carácter militar situado a 1.200 metros de altitud, en lo alto de la sierra de Nerpio a siete kilómetros de dicha localidad (al suroeste de Albacete), una mesa rocosa junto al río Taibilla. Su origen se sitúa en torno al siglo XI, cuando los musulmanes levantaron una estructura que usarían para vigilar rutas y defender territorios. Con la Reconquista cristiana, pasaría a manos de la Orden de Santiago en 1242 y se convertiría en una pieza clave en la frontera con el Reino de Granada hasta finales del siglo XV.. La fortaleza de Taibilla fue durante tiempo la frontera de la cristiandad con el Reino de Granada. Formaba parte de una red de puntos de control militar que cumplían una función defensiva entre los pequeños torreones en Yetas, Xutia, Turrilla y Vizcable. Con la toma de la ciudad y consiguiente desaparición de la frontera, Taibilla perdió su funcionalidad defensiva y militar, hasta que fue abandonada por completo a principios del siglo XVI.. Asimismo, su valor estratégico e importancia del enclave quedan de manifiesto cuando el Papa Inocencio VII en 1836, desde Avignòn, expidió una bula instando a la defensa del castillo. Sus ruinas quedaron protegidas desde 1949 por el Estado, y hoy en día, es propiedad del Ayuntamiento de Nerpio y ha sido restaurado y musealizado.. Así es el castillo de Taibilla: importante en la Reconquista, de origen musulmán y a más de mil metros de altitud. El castillo de Taibilla mantiene intacta la esencia que acompaña a las viejas fortalezas de montaña. Destaca por su torre del homenaje, cuadrada y de grandes dimensiones, testigo de siglos de historia, disputas fronterizas e importantes acontecimientos surgidos en la Sierra del Segura.. Con cuatro pisos y un aljibe en la base para recoger el agua de la lluvia, que era imprescindible para resistir a largos periodos de asentamiento. Desde arriba, se puede divisar gran parte de la provincia, con especial atención al valle de Taibilla, con chopos, nogueras, encinas o pinos.. A los pies de la torre se abre un pequeño patio de armas y la antemuralla del sur y oeste conserva buena parte de su sistema defensivo.
Pieza clave en la Reconquista, cuenta con una importante historia militar y está declarado Bien de Interés Cultural
España cuenta con lugares increíbles que deben ser visitados al menos una vez en la vida, pues son imposibles de encontrar en el resto del mundo. Monumentos, paisajes, edificios y demás patrimonio que se puede encontrar en muchos pueblos y ciudades de nuestro país. El castillo de Taibilla, una pieza clave en la Reconquista, es un ejemplo de la importante historia de nuestro país. Una fortaleza «rascacielos», declarado Bien de Interés Cultural y que se esconde en la provincia de Albacete y que se esconde entre las nubes gracias a su importante altitud, levantado por rocas.. El castillo de Taibilla es una obra de carácter militar situado a 1.200 metros de altitud, en lo alto de la sierra de Nerpio a siete kilómetros de dicha localidad (al suroeste de Albacete), una mesa rocosa junto al río Taibilla. Su origen se sitúa en torno al siglo XI, cuando los musulmanes levantaron una estructura que usarían para vigilar rutas y defender territorios. Con la Reconquista cristiana, pasaría a manos de la Orden de Santiago en 1242 y se convertiría en una pieza clave en la frontera con el Reino de Granada hasta finales del siglo XV.. La fortaleza de Taibilla fue durante tiempo la frontera de la cristiandad con el Reino de Granada. Formaba parte de una red de puntos de control militar que cumplían una función defensiva entre los pequeños torreones en Yetas, Xutia, Turrilla y Vizcable. Con la toma de la ciudad y consiguiente desaparición de la frontera, Taibilla perdió su funcionalidad defensiva y militar, hasta que fue abandonada por completo a principios del siglo XVI.. Asimismo, su valor estratégico e importancia del enclave quedan de manifiesto cuando el Papa Inocencio VII en 1836, desde Avignòn, expidió una bula instando a la defensa del castillo. Sus ruinas quedaron protegidas desde 1949 por el Estado, y hoy en día, es propiedad del Ayuntamiento de Nerpio y ha sido restaurado y musealizado.. Así es el castillo de Taibilla: importante en la Reconquista, de origen musulmán y a más de mil metros de altitud. El castillo de Taibilla mantiene intacta la esencia que acompaña a las viejas fortalezas de montaña. Destaca por su torre del homenaje, cuadrada y de grandes dimensiones, testigo de siglos de historia, disputas fronterizas e importantes acontecimientos surgidos en la Sierra del Segura.. Con cuatro pisos y un aljibe en la base para recoger el agua de la lluvia, que era imprescindible para resistir a largos periodos de asentamiento. Desde arriba, se puede divisar gran parte de la provincia, con especial atención al valle de Taibilla, con chopos, nogueras, encinas o pinos.. A los pies de la torre se abre un pequeño patio de armas y la antemuralla del sur y oeste conserva buena parte de su sistema defensivo.
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