La Junta Municipal de Arganzuela, presidida por la concejala Lola Navarro, del Partido Popular, ha prohibido la exhibición de “símbolos políticos” o “banderas diferentes a las constitucionales” en las casetas gestionadas por entidades vecinales del recinto ferial de La Melonera, como se denominan las tradicionales fiestas de este distrito madrileño, que arrancan este jueves 3 de septiembre y se celebran hasta el próximo domingo en el Paseo de la Chopera, junto al río Manzanares. La medida impuesta en Arganzuela es inédita en los festejos populares de la capital, y el principal grupo de la oposición, Más Madrid, la califica como un ejercicio de “censura previa” por parte del Ayuntamiento que dirige José Luis Martínez-Almeida. El tejido vecinal del distrito convoca este jueves una manifestación que partirá a las 19.00 horas desde la glorieta de Embajadores para denunciar la prohibición. “Es tremendo que te puedan abrir un expediente sancionador por colgar una bandera arcoíris”, lamenta Susana de la Higuera, presidenta de la asociación Pasillo Verde Imperial, uno de los colectivos que promueven la protesta.. Seguir leyendo
Las asociaciones de Arganzuela se manifiestan este jueves ante la amenaza de una concejala de sancionar a las casetas vecinales que cuelguen banderas “diferentes de las constitucionales” durante las fiestas del distrito
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La Junta Municipal de Arganzuela, presidida por la concejala Lola Navarro, del Partido Popular, ha prohibido la exhibición de “símbolos políticos” o “banderas diferentes a las constitucionales” en las casetas gestionadas por entidades vecinales del recinto ferial de La Melonera, como se denominan las tradicionales fiestas de este distrito madrileño, que arrancan este jueves 3 de septiembre y se celebran hasta el próximo domingo en el Paseo de la Chopera, junto al río Manzanares. La medida impuesta en Arganzuela es inédita en los festejos populares de la capital, y el principal grupo de la oposición, Más Madrid, la califica como un ejercicio de “censura previa” por parte del Ayuntamiento que dirige José Luis Martínez-Almeida. El tejido vecinal del distrito convoca este jueves una manifestación que partirá a las 19.00 horas desde la glorieta de Embajadores para denunciar la prohibición. “Es tremendo que te puedan abrir un expediente sancionador por colgar una bandera arcoíris”, lamenta Susana de la Higuera, presidenta de la asociación Pasillo Verde Imperial, uno de los colectivos que promueven la protesta.. El pasado mes de junio, la Junta Municipal de Arganzuela sorprendió a las entidades ciudadanas al incluir, dentro de las bases para la adjudicación de casetas para las fiestas de La Melonera, esta novedosa imposición como requisito para concurrir al recinto ferial. Dentro de un apartado con indicaciones sobre las instalaciones eléctricas de las casetas, el pliego establece que “únicamente podrá exhibirse el nombre de la entidad adjudicataria” en el exterior porque tampoco “se autorizará la colocación de elementos distintos” a la actividad de estos puestos en los que se sirve comida y bebidas. “En ningún caso se permitirá la presencia de elementos pertenecientes a entidades distintas, ni de símbolos políticos, pancartas o banderas diferentes de las constitucionales”, detalla el decreto firmado por la concejala Lola Navarro, veterana del PP madrileño, que castigará con la expulsión durante dos años del recinto ferial a las asociaciones que incumplan la orden.. “Es una barbaridad. Cuando lo vimos no lo creíamos, pensábamos que era un error”, explica Alberto Hernando, representante de Más Madrid en Arganzuela, antiguo barrio industrial de la ribera norte del Manzanares con algo más de 150.000 habitantes. La formación exigió explicaciones en el pleno del distrito celebrado en julio. El coordinador de la Junta Municipal, José Herrera de la Morena, dijo que la medida trataba de prevenir “posibles situaciones de conflicto”. “No se trata de censura, simplemente son fiestas vecinales y lo que se busca es mantener la correcta convivencia”, apostilló el responsable municipal. Más Madrid presentó un recurso contra la prohibición, pero el Ayuntamiento la rechazó al considerar que el principal grupo de la oposición no tenía “legitimidad activa” para impugnarla. El Espacio Vecinal de Arganzuela (EVA), entidad que gestiona una de las casetas de las fiestas de La Melonera, también recurrió alegando que la medida vulnera el derecho a la libertad de expresión. La Junta Municipal que preside Lola Navarro desestimó el recurso con el argumento de que las casetas del recinto ferial no son espacios “de uso libre o incondicionado”.. El Espacio Vecinal de Arganzuela fue desalojado del antiguo mercado municipal de Legazpi tras el relevo que se produjo en el Ayuntamiento de Madrid cuando Manuela Carmena cedió el bastón de mando a Almeida. Desde 2021, este colectivo organiza actividades de forma itinerante en otros locales asociativos mientras busca un nuevo inmueble donde establecerse. En este tiempo, el único espacio fijo que mantiene el EVA es su caseta en La Melonera, cuya gestión comparte con activistas de Ecologistas en Acción. “El año pasado, la Junta Municipal de Arganzuela ya nos impidió colocar en el exterior la pancarta de Ecologistas por no ser la entidad adjudicataria de la caseta. Entonces pusimos banderas palestinas, algo que hicieron también otras casetas en el recinto ferial”, explica Deme Salas, una de las participante en el Espacio Vecinal de Arganzuela, que pretende burlar la prohibición impuesta por la concejala Lola Navarro ciñéndose estrictamente a la Constitución Española: exhibirán las reivindicaciones del barrio, como su lucha contra la proliferación de los pisos turísticos, con pancartas que reproducen los artículos constitucionales que proclaman el derecho a la vivienda y a la libertad de expresión de todos los españoles.. La Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) teme que el veto a los “símbolos políticos” en las fiestas populares de La Melonera abra la puerta a que este tipo de prohibiciones se propaguen a otros distritos de la capital, que el PP gobierna con mayoría absoluta. “Cercenar la libertad de expresión de esta manera nos parece un camino muy peligroso de retroceso de la participación ciudadana”, expone Jorge Nacarino, el presidente de la FRAVM. En su opinión, lo que sucede en Arganzuela tiene similitudes con la política de constante confrontación que mantiene otro edil de Almeida, David Pérez, con las asociaciones vecinales del distrito de Hortaleza, al noreste de la ciudad. Allí, el que fuera alcalde de Alcorcón y consejero en el Gobierno regional de Isabel Díaz Ayuso se ha ganado el apelativo de “concejal aguafiestas” por su persecución a las actividades lúdicas y culturales que organizan las entidades que David Pérez tilda despectivamente como de “extrema izquierda”. El año pasado, Pérez consiguió expulsar del recinto ferial de las fiestas de Hortaleza a los colectivos críticos con su gestión. Lo logró modificando sin disimulo las bases de adjudicación de las casetas para penalizar a estas asociaciones. Una de ellas, Radio Enlace, la emisora comunitaria y sin ánimo de lucro del distrito, llevaba más de 30 años gestionando una caseta que suponía su mayor fuente de financiación. Este verano, en vísperas de las vacaciones de agosto, David Pérez ordenó a Radio Enlace que abandonase un local municipal de apenas 55 metros cuadrados en el que realizaba programas con personas con discapacidad, e impuso a la emisora una multa económica “coercitiva” para forzar su desalojo.
