Ha sido un invierno marcado por la lluvia. Tanta que, probablemente, hubo quien temiese que, como en aquella aldea gala, el cielo terminase por precipitarse sobre sus cabezas. A fin de cuentas, y tras un tren de borrascas interminable, muchos en Galicia pueden decir que durante este invierno llovió casi a diario. También en Fornelos de Montes, Pontevedra, acostumbrados al agua desde hace décadas.. Este año, por supuesto, no iba a ser una excepción. Fornelos fue, en el arranque del año, el ayuntamiento que más lluvia recibió en Galicia, y uno de los puntos en los que más llovió en el conjunto de España. Sólo en enero, el municipio acumuló cerca de 640 litros por metro cuadrado, una cifra muy por encima de otros puntos del área de Vigo.. Y pese a todo, el Concello ha hecho público esta semana un bando municipal en el que establece limitaciones estrictas al consumo de agua en la parroquia de A Laxe. La medida fija un máximo de 400 litros diarios por acometida y prohíbe expresamente el uso del agua para riego o llenado de piscinas, además de restringir su utilización exclusivamente a usos domésticos.. Este contraste entre abundancia de lluvia y limitaciones en el suministro se explica por las características del sistema de captación y distribución. El abastecimiento municipal depende de recursos locales, con infraestructuras que no siempre permiten almacenar o canalizar adecuadamente grandes volúmenes de agua.. De este modo, se produce otra paradoja: la presa de Eiras, que se encuentra en el municipio de Fornelos y tiene capacidad para más de 22 millones de metros cúbicos de agua se encuentra al 100% de su capacidad; y pese a todo, los problemas de red, captación o distribución condicionan el acceso real al recurso.. El bando municipal también advierte de posibles cortes en el suministro en caso de incumplimiento de las normas establecidas, reforzando el carácter excepcional de la situación. Además, se subraya que las restricciones se mantendrán hasta nuevo aviso, en función de la evolución de las reservas y del comportamiento del consumo.. Así, en Fornelos, la abundancia de precipitaciones de este invierno no garantiza la disponibilidad efectiva de agua. Factores como la capacidad de almacenamiento, el estado de las infraestructuras o la presión sobre el consumo doméstico juegan un papel determinante en el equilibrio del sistema. O, en este caso, en el desequilibrio.
Limita el consumo a 400 litros diarios por vivienda pese a registrar cifras récord de precipitaciones en los últimos meses
Ha sido un invierno marcado por la lluvia. Tanta que, probablemente, hubo quien temiese que, como en aquella aldea gala, el cielo terminase por precipitarse sobre sus cabezas. A fin de cuentas, y tras un tren de borrascas interminable, muchos en Galicia pueden decir que durante este invierno llovió casi a diario. También en Fornelos de Montes, Pontevedra, acostumbrados al agua desde hace décadas.. Este año, por supuesto, no iba a ser una excepción. Fornelos fue, en el arranque del año, el ayuntamiento que más lluvia recibió en Galicia, y uno de los puntos en los que más llovió en el conjunto de España. Sólo en enero, el municipio acumuló cerca de 640 litros por metro cuadrado, una cifra muy por encima de otros puntos del área de Vigo.. Y pese a todo, el Concello ha hecho público esta semana un bando municipal en el que establece limitaciones estrictas al consumo de agua en la parroquia de A Laxe. La medida fija un máximo de 400 litros diarios por acometida y prohíbe expresamente el uso del agua para riego o llenado de piscinas, además de restringir su utilización exclusivamente a usos domésticos.. Este contraste entre abundancia de lluvia y limitaciones en el suministro se explica por las características del sistema de captación y distribución. El abastecimiento municipal depende de recursos locales, con infraestructuras que no siempre permiten almacenar o canalizar adecuadamente grandes volúmenes de agua.. De este modo, se produce otra paradoja: la presa de Eiras, que se encuentra en el municipio de Fornelos y tiene capacidad para más de 22 millones de metros cúbicos de agua se encuentra al 100% de su capacidad; y pese a todo, los problemas de red, captación o distribución condicionan el acceso real al recurso.. El bando municipal también advierte de posibles cortes en el suministro en caso de incumplimiento de las normas establecidas, reforzando el carácter excepcional de la situación. Además, se subraya que las restricciones se mantendrán hasta nuevo aviso, en función de la evolución de las reservas y del comportamiento del consumo.. Así, en Fornelos, la abundancia de precipitaciones de este invierno no garantiza la disponibilidad efectiva de agua. Factores como la capacidad de almacenamiento, el estado de las infraestructuras o la presión sobre el consumo doméstico juegan un papel determinante en el equilibrio del sistema. O, en este caso, en el desequilibrio.
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