La condena de un joven de la comunidad Sij a cadena perpetua por asesinar a un adolescente de 18 años en Southampton amenaza con convertirse en uno de los casos más explosivos en un Reino Unido cada vez más fracturado. No solo por el crimen en sí, cometido con un kirpan —la daga ceremonial que la ley permite portar a los fieles de esta religión india—, sino porque las imágenes difundidas tras el juicio muestran a la policía esposando a la víctima mientras agoniza en el suelo tras dar inicialmente credibilidad a la versión del agresor, que denunció falsamente haber sufrido un ataque racista.. Un tribunal condenó a prisión permanente revisable a Vickrum Digwa, de 21 años. El juez William Mousley no tuvo dudas. Durante todo el proceso, desmontó una a una las versiones del acusado, al que definió como un mentiroso compulsivo. «Has arrastrado a la vergüenza a tu familia, a tu comunidad y a tu religión», le espetó antes de dictar sentencia. El asesinato se ha convertido en un cóctel explosivo: un crimen cometido con una daga ceremonial protegida por una excepción religiosa, una actuación policial que hoy avergüenza a las propias autoridades y una extrema derecha dispuesta a convertir la tragedia en munición política.. La noche del 3 de diciembre del año pasado, Henry Nowak Nowak, de 18 años, regresaba a casa después de una fiesta con compañeros de su equipo de fútbol. En Belmont Road, una zona residencial, se cruzó con Digwa. El adolescente grabó un vídeo con su teléfono móvil. En las imágenes puede verse al joven sij portando a la vista un kirpan, la daga ceremonial que los hombres de esta religión llevan como símbolo de fe, justicia y protección de los más débiles.. Una cadera de errores y mentiras. Lo que ocurrió después desencadenó una cadena de errores y mentiras. Digwa apuñaló a Nowak tres veces. Dos cuchilladas alcanzaron las piernas. La tercera perforó el corazón. Cuando llegaron los agentes, el agresor les aseguró que había sido víctima de un ataque racista. Afirmó que la víctima le había arrancado el turbante, tirado del pelo e insultado por su origen étnico.. Los policías dieron inicialmente credibilidad a esa versión. Mientras Digwa señalaba una leve inflamación en un ojo, su víctima repetía que no podía respirar. «¿Te han apuñalado? No lo creo, colega», llegó a responder uno de los agentes, según muestran las grabaciones de las cámaras corporales. Poco después procedieron a esposar a Nowak y a leerle sus derechos como detenido. Solo varios minutos más tarde comprendieron la gravedad de sus heridas e intentaron reanimarlo. Ya era demasiado tarde.. Tanto la Ley de Justicia Criminal de 1988 como la Ley de Armas Ofensivas de 2019 contemplan excepciones específicas para el Kirpan, símbolo de fe, siempre que se utilice con fines religiosos y permanezca enfundado. La propia Federación Sij del Reino Unido se apresuró a condenar el crimen, recordando que el kirpan representa valores de protección y justicia y que cualquier uso violento anula automáticamente la protección legal asociada al símbolo religioso.. «Doble rasero». Sin embargo, el caso ya ha trascendido los tribunales. Nigel Farage, líder del partido de derecha radical, Reform UK, protagonista de las últimas elecciones locales y autonómicas, acusó a las autoridades de aplicar un «doble rasero» según el origen étnico de los implicados. «La familia de Henry ha respondido de un modo digno. Pero yo sugiero que el resto de nosotros respondamos con pura y fría rabia. Todos los principios y valores de un país libre, por los que todos son iguales ante la ley, han sido arrojados a la basura», dijo con su habitual tono incendiario, a pesar de la tajante condena del juez. «El Reino Unido sufre una cultura de doble rasero, en la que los derechos y los privilegios de la gente blanca pesan menos que los de las minorías étnicas».. Junto a la llamada de Farage, las redes sociales se inundaron de mensajes de indignación, pero también de anuncios de violencia y sabotaje. El activista de ultraderecha, Tommy Robinson, convocó a sus seguidores a concentrarse frente a la comisaría de Southampton. La policía de Hampshire ha pedido disculpas públicamente. «Henry debería haber recibido asistencia médica inmediata», admitió el subcomisario jefe Robert France.. El primer ministro, Keir Starmer, ha respaldado la apertura de una investigación interna para esclarecer la actuación policial. Por su parte, la ministra del Interior, Shabana Mahmood, afirmó que el asesinato fue «un acto de pura maldad». Pero ni las disculpas de la policía, ni los llamamientos a la calma de la familia de la víctima, lograron apaciguar los ánimos, por lo que la muerte de Henry Nowak puede acabar siendo el último símbolo de un Reino Unido cada vez más dividido.
La condena de un joven de la comunidad Sij a cadena perpetua por asesinar a un adolescente de 18 años en Southampton amenaza con convertirse en uno de los casos más explosivos en un Reino Unido cada vez más fracturado. No solo por el crimen en sí, cometido con un kirpan —la daga ceremonial que la ley permite portar a los fieles de esta religión india—, sino porque las imágenes difundidas tras el juicio muestran a la policía esposando a la víctima mientras agoniza en el suelo tras dar inicialmente credibilidad a la versión del agresor, que denunció falsamente haber sufrido un ataque racista.. Un tribunal condenó a prisión permanente revisable a Vickrum Digwa, de 21 años. El juez William Mousley no tuvo dudas. Durante todo el proceso, desmontó una a una las versiones del acusado, al que definió como un mentiroso compulsivo. «Has arrastrado a la vergüenza a tu familia, a tu comunidad y a tu religión», le espetó antes de dictar sentencia. El asesinato se ha convertido en un cóctel explosivo: un crimen cometido con una daga ceremonial protegida por una excepción religiosa, una actuación policial que hoy avergüenza a las propias autoridades y una extrema derecha dispuesta a convertir la tragedia en munición política.. La noche del 3 de diciembre del año pasado, Henry Nowak Nowak, de 18 años, regresaba a casa después de una fiesta con compañeros de su equipo de fútbol. En Belmont Road, una zona residencial, se cruzó con Digwa. El adolescente grabó un vídeo con su teléfono móvil. En las imágenes puede verse al joven sij portando a la vista un kirpan, la daga ceremonial que los hombres de esta religión llevan como símbolo de fe, justicia y protección de los más débiles.. Una cadera de errores y mentiras. Lo que ocurrió después desencadenó una cadena de errores y mentiras. Digwa apuñaló a Nowak tres veces. Dos cuchilladas alcanzaron las piernas. La tercera perforó el corazón. Cuando llegaron los agentes, el agresor les aseguró que había sido víctima de un ataque racista. Afirmó que la víctima le había arrancado el turbante, tirado del pelo e insultado por su origen étnico.. Los policías dieron inicialmente credibilidad a esa versión. Mientras Digwa señalaba una leve inflamación en un ojo, su víctima repetía que no podía respirar. «¿Te han apuñalado? No lo creo, colega», llegó a responder uno de los agentes, según muestran las grabaciones de las cámaras corporales. Poco después procedieron a esposar a Nowak y a leerle sus derechos como detenido. Solo varios minutos más tarde comprendieron la gravedad de sus heridas e intentaron reanimarlo. Ya era demasiado tarde.. Tanto la Ley de Justicia Criminal de 1988 como la Ley de Armas Ofensivas de 2019 contemplan excepciones específicas para el Kirpan, símbolo de fe, siempre que se utilice con fines religiosos y permanezca enfundado. La propia Federación Sij del Reino Unido se apresuró a condenar el crimen, recordando que el kirpan representa valores de protección y justicia y que cualquier uso violento anula automáticamente la protección legal asociada al símbolo religioso.. «Doble rasero». Sin embargo, el caso ya ha trascendido los tribunales. Nigel Farage, líder del partido de derecha radical, Reform UK, protagonista de las últimas elecciones locales y autonómicas, acusó a las autoridades de aplicar un «doble rasero» según el origen étnico de los implicados. «La familia de Henry ha respondido de un modo digno. Pero yo sugiero que el resto de nosotros respondamos con pura y fría rabia. Todos los principios y valores de un país libre, por los que todos son iguales ante la ley, han sido arrojados a la basura», dijo con su habitual tono incendiario, a pesar de la tajante condena del juez. «El Reino Unido sufre una cultura de doble rasero, en la que los derechos y los privilegios de la gente blanca pesan menos que los de las minorías étnicas».. Junto a la llamada de Farage, las redes sociales se inundaron de mensajes de indignación, pero también de anuncios de violencia y sabotaje. El activista de ultraderecha, Tommy Robinson, convocó a sus seguidores a concentrarse frente a la comisaría de Southampton. La policía de Hampshire ha pedido disculpas públicamente. «Henry debería haber recibido asistencia médica inmediata», admitió el subcomisario jefe Robert France.. El primer ministro, Keir Starmer, ha respaldado la apertura de una investigación interna para esclarecer la actuación policial. Por su parte, la ministra del Interior, Shabana Mahmood, afirmó que el asesinato fue «un acto de pura maldad». Pero ni las disculpas de la policía, ni los llamamientos a la calma de la familia de la víctima, lograron apaciguar los ánimos, por lo que la muerte de Henry Nowak puede acabar siendo el último símbolo de un Reino Unido cada vez más dividido.
La muerte de Henry Nowak ha desatado una tormenta política y social en Reino Unido por el uso de un kirpan, la actuación policial y las acusaciones de doble rasero racial
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