Instalar una nueva arma en un buque de guerra no es sencillo. Requiere trabajos de integración complejos y, en muchos casos, retirar el barco del servicio durante semanas o meses para adaptarlo en un astillero. No sucede así con LOCUST, el sistema láser antidrones de AeroVironment. En una prueba realizada el pasado octubre, de la que ahora ha facilitado más detalles la empresa estadounidense de defensa, el arma fue instalada en un solo día, los soldados aprendieron a manejarla en minutos y su tasa de efectividad contra objetivos fue de un espectacular 100%.. El escenario fue el portaaviones nuclear USS George H. W. Bush (CVN-77). En lugar de integrar la plataforma de manera permanente, se colocó sobre la cubierta del portaaviones y se fijó con cadenas. Esto permitió a los ingenieros desplegar el arma y comenzar las pruebas sin modificar la estructura del buque.. Según la compañía, este método paletizado evita los problemas habituales en la incorporación de armas avanzadas en buques. La compañía asegura que LOCUST fue llevado a la cubierta de vuelo con una carretilla elevadora, conectado a la alimentación del portaaviones y retirado al terminar la demostración. La entrega e instalación del sistema llevó menos de 24 horas.. También afirma que el sistema no era una simple versión terrestre colocada sobre el buque, sino una variante adaptada al entorno marítimo, con electrónica reforzada frente a niebla salina, humedad y vibraciones, estabilización para compensar el movimiento del barco y protección ambiental para despliegues prolongados.. Instalar el arma como un módulo autónomo colocado sobre una plataforma o bastidor también supone que las actualizaciones o reparaciones no obligan a enviar el buque a dique seco. La unidad láser puede sustituirse o retirarse cuando sea necesario.. Los marineros aprendieron a manejarlo en una hora y acertaron el 100% de los objetivos. Otro aspecto muy destacable de la prueba fue la rapidez con la que los marineros aprendieron a utilizar el sistema. AeroVironment afirma que incluso los tripulantes que nunca habían usado armas láser pudieron seguir y alcanzar objetivos tras una breve sesión de formación. Aproximadamente una hora después de empezar a utilizar el sistema, lograron enfrentarse con éxito a objetivos aéreos.. Durante la prueba, la plataforma alcanzó a todos sus objetivos, el 100%, lo que demuestra que las tripulaciones actuales podrían utilizar estos sistemas sin necesidad de largos periodos de formación.. Concesiones operativas. Pese a la eficiencia y rapidez con la que se puede embarcar el sistema, hubo concesiones operativas. La posición del láser obligó al portaaviones a pausar sus operaciones de vuelo habituales y, tras la prueba, el sistema tuvo que retirarse para que el buque pudiera retomar sus tareas normales.. Esto es una limitación que tiene una instalación temporal como la de LOCUST. En combate real, amenazas como los drones pueden aparecer de forma repentina, por lo que quizá no haya tiempo para detener otras operaciones.. La compañía señaló que estos problemas podrían resolverse colocando el sistema en otras partes del buque o adaptando los diseños para un despliegue continuo. El láser LOCUST tampoco está limitado a los portaaviones y podría utilizarse en otros buques.
Los marineros solo necesitaron una hora de formación para aprender a usar LOCUST
Instalar una nueva arma en un buque de guerra no es sencillo. Requiere trabajos de integración complejos y, en muchos casos, retirar el barco del servicio durante semanas o meses para adaptarlo en un astillero. No sucede así con LOCUST, el sistema láser antidrones de AeroVironment. En una prueba realizada el pasado octubre, de la que ahora ha facilitado más detalles la empresa estadounidense de defensa, el arma fue instalada en un solo día, los soldados aprendieron a manejarla en minutos y su tasa de efectividad contra objetivos fue de un espectacular 100%.. El escenario fue el portaaviones nuclear USS George H. W. Bush (CVN-77). En lugar de integrar la plataforma de manera permanente, se colocó sobre la cubierta del portaaviones y se fijó con cadenas. Esto permitió a los ingenieros desplegar el arma y comenzar las pruebas sin modificar la estructura del buque.. Según la compañía, este método paletizado evita los problemas habituales en la incorporación de armas avanzadas en buques. La compañía asegura que LOCUST fue llevado a la cubierta de vuelo con una carretilla elevadora, conectado a la alimentación del portaaviones y retirado al terminar la demostración. La entrega e instalación del sistema llevó menos de 24 horas.. También afirma que el sistema no era una simple versión terrestre colocada sobre el buque, sino una variante adaptada al entorno marítimo, con electrónica reforzada frente a niebla salina, humedad y vibraciones, estabilización para compensar el movimiento del barco y protección ambiental para despliegues prolongados.. Instalar el arma como un módulo autónomo colocado sobre una plataforma o bastidor también supone que las actualizaciones o reparaciones no obligan a enviar el buque a dique seco. La unidad láser puede sustituirse o retirarse cuando sea necesario.. Los marineros aprendieron a manejarlo en una hora y acertaron el 100% de los objetivos. Otro aspecto muy destacable de la prueba fue la rapidez con la que los marineros aprendieron a utilizar el sistema. AeroVironment afirma que incluso los tripulantes que nunca habían usado armas láser pudieron seguir y alcanzar objetivos tras una breve sesión de formación. Aproximadamente una hora después de empezar a utilizar el sistema, lograron enfrentarse con éxito a objetivos aéreos.. Durante la prueba, la plataforma alcanzó a todos sus objetivos, el 100%, lo que demuestra que las tripulaciones actuales podrían utilizar estos sistemas sin necesidad de largos periodos de formación.. Concesiones operativas. Pese a la eficiencia y rapidez con la que se puede embarcar el sistema, hubo concesiones operativas. La posición del láser obligó al portaaviones a pausar sus operaciones de vuelo habituales y, tras la prueba, el sistema tuvo que retirarse para que el buque pudiera retomar sus tareas normales.. Esto es una limitación que tiene una instalación temporal como la de LOCUST. En combate real, amenazas como los drones pueden aparecer de forma repentina, por lo que quizá no haya tiempo para detener otras operaciones.. La compañía señaló que estos problemas podrían resolverse colocando el sistema en otras partes del buque o adaptando los diseños para un despliegue continuo. El láser LOCUST tampoco está limitado a los portaaviones y podría utilizarse en otros buques.
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