El Partido Andalucista (PA) se disolvió oficialmente el 12 de septiembre de 2015. La decisión fue aprobada por el 78% de los asistentes a su XVII Congreso Nacional Extraordinario celebrado en Torremolinos (Málaga), poniendo fin a 40 años de historia debido a la falta de representación parlamentaria y su pérdida de utilidad política. Desde entonces, distintos partidos de diferentes espectros ideológicos han pugnado por hacerse con su legado. Una herencia que, paradójicamente, continúa siendo rentable electoralmente.. El andalucismo se vincula más hoy en día a la esfera sentimental que a la ideología. Y en esta campaña electoral del 17-M todas las formaciones políticas, de alguna u otra manera, apelan a los símbolos y consignas fraguadas por Blas Infante y a la lucha que protagonizó el pueblo andaluz para conseguir la autonomía plena. En concreto, dos partidos sobresalen en este empeño. Por un lado el PP, cuyo candidato a la reelección, Juanma Moreno, apuesta por un andalucismo «moderado, reformista e integrador, que avance en el cumplimiento del Estatuto de Autonomía y que sitúe el interés general de los andaluces por encima de cualquier otro».. Moreno se ha acercado a líderes históricos del andalucismo como Alejandro Rojas-Marcos, al que admira por su brillante oratoria y su defensa de la autonomía. Rojas-Marcos, que llegó a ser alcalde de Sevilla, ha estado en la génesis de este movimiento nacionalista que, a diferencia de los independentismos catalán o vasco, siempre ha apostado por la unidad nacional. Primero fue el Partido Socialista de Andalucía (PSA) –fundado en junio de 1976 por un grupo encabezado por el propio Rojas-Marcos, Luis Uruñuela y Miguel Ángel Arredonda– y luego el PA.. De Rojas-Marcos partió la propuesta de celebrar el Día de la Bandera de Andalucía, que institucionalizó la Junta en 2022. De esta manera, cada 4 de diciembre se recuerdan las manifestaciones multitudinarias de 1977 que desembocaron en la activación del proceso autonómico. Además, son constantes las alusiones del presidente andaluz a la autonomía y la utilización de sus símbolos. Un último ejemplo de ello es la canción «Kilómetro sur», a la que pone voz el propio Moreno y que supone, según sus palabras, «un cariñoso homenaje a Andalucía, la mejor tierra del mundo».. Otro partido que está rentabilizando los valores andalucistas es Adelante Andalucía. La formación que lidera José Ignacio García se desmarca de los partidos nacionales y apuesta por un camino propio: un nacionalismo andaluz de izquierdas abogando por un modelo confederal para España. García es continuador de la línea marcada por Teresa Rodríguez y José María González «Kichi», dos de los rostros más visibles de esta formación que ya abandonaron sus responsabilidades orgánicas e institucionales. García protagonizó ayer una apelación al voto andalucista de una manera sentimental. Publicó un vídeo cantando el himno de Andalucía cuando era un niño, en el año 1992. «Lo llevamos dentro desde pequeños. Y este domingo lo vamos a demostrar», asegura.. El PSOE-A ya hace tiempo que se desvinculó de esta causa de manera activa. Desde la llegada de María Jesús Montero no son tan constantes las alusiones al andalucismo, dada la acumulación de cargos que tuvo en el Gobierno central. Unos valores que sí defendieron anteriores líderes socialistas como Susana Díaz o Manuel Chaves.. La estrategia de Vox, por su parte, pasa por obviar cualquier símbolo autonómico, desplegando una política puramente centralista. De hecho, la formación se ausenta cada año de los actos con motivo del Día de Andalucía.. ¿Qué vigencia tiene actualmente este sentimiento de pertenencia? La Fundación Centro de Estudios Andaluces (Centra) da la clave. Según la encuesta que publicó en el marco del 28-F, nueve de cada diez andaluces se declara «muy o bastante orgulloso» de serlo, así como coincide en afirmar que «Andalucía ya no se conforma con ir detrás de nadie», al igual que un 83,1% cree, además, que la comunidad autónoma «está mejor preparada para el futuro que hace unos años».. De esta consulta se desprende que un 73,1% de encuestados se manifiestan en contra de quienes puedan considerar que «Andalucía no se hace respetar más que antes», y que el 71,6% rechaza la idea de que «Andalucía no tiene un rumbo claro». En este sentido, más de la mitad de la población, el 53,5%, considera que la imagen de la comunidad ha mejorado en el resto de España en el último año, pese a que el 41,7% opina que en el resto del país se habla mal de Andalucía. Además, cuatro de cada diez afirman que este sentimiento de orgullo ha aumentado en los últimos años.
Partido Popular y Adelante Andalucía son los partidos que más rédito sacan a este movimiento, más vinculado a los sentimientos que a la ideología
El Partido Andalucista (PA) se disolvió oficialmente el 12 de septiembre de 2015. La decisión fue aprobada por el 78% de los asistentes a su XVII Congreso Nacional Extraordinario celebrado en Torremolinos (Málaga), poniendo fin a 40 años de historia debido a la falta de representación parlamentaria y su pérdida de utilidad política. Desde entonces, distintos partidos de diferentes espectros ideológicos han pugnado por hacerse con su legado. Una herencia que, paradójicamente, continúa siendo rentable electoralmente.. El andalucismo se vincula más hoy en día a la esfera sentimental que a la ideología. Y en esta campaña electoral del 17-M todas las formaciones políticas, de alguna u otra manera, apelan a los símbolos y consignas fraguadas por Blas Infante y a la lucha que protagonizó el pueblo andaluz para conseguir la autonomía plena. En concreto, dos partidos sobresalen en este empeño. Por un lado el PP, cuyo candidato a la reelección, Juanma Moreno, apuesta por un andalucismo «moderado, reformista e integrador, que avance en el cumplimiento del Estatuto de Autonomía y que sitúe el interés general de los andaluces por encima de cualquier otro».. Moreno se ha acercado a líderes históricos del andalucismo como Alejandro Rojas-Marcos, al que admira por su brillante oratoria y su defensa de la autonomía. Rojas-Marcos, que llegó a ser alcalde de Sevilla, ha estado en la génesis de este movimiento nacionalista que, a diferencia de los independentismos catalán o vasco, siempre ha apostado por la unidad nacional. Primero fue el Partido Socialista de Andalucía (PSA) –fundado en junio de 1976 por un grupo encabezado por el propio Rojas-Marcos, Luis Uruñuela y Miguel Ángel Arredonda– y luego el PA.. De Rojas-Marcos partió la propuesta de celebrar el Día de la Bandera de Andalucía, que institucionalizó la Junta en 2022. De esta manera, cada 4 de diciembre se recuerdan las manifestaciones multitudinarias de 1977 que desembocaron en la activación del proceso autonómico. Además, son constantes las alusiones del presidente andaluz a la autonomía y la utilización de sus símbolos. Un último ejemplo de ello es la canción «Kilómetro sur», a la que pone voz el propio Moreno y que supone, según sus palabras, «un cariñoso homenaje a Andalucía, la mejor tierra del mundo».. Otro partido que está rentabilizando los valores andalucistas es Adelante Andalucía. La formación que lidera José Ignacio García se desmarca de los partidos nacionales y apuesta por un camino propio: un nacionalismo andaluz de izquierdas abogando por un modelo confederal para España. García es continuador de la línea marcada por Teresa Rodríguez y José María González «Kichi», dos de los rostros más visibles de esta formación que ya abandonaron sus responsabilidades orgánicas e institucionales. García protagonizó ayer una apelación al voto andalucista de una manera sentimental. Publicó un vídeo cantando el himno de Andalucía cuando era un niño, en el año 1992. «Lo llevamos dentro desde pequeños. Y este domingo lo vamos a demostrar», asegura.. El PSOE-A ya hace tiempo que se desvinculó de esta causa de manera activa. Desde la llegada de María Jesús Montero no son tan constantes las alusiones al andalucismo, dada la acumulación de cargos que tuvo en el Gobierno central. Unos valores que sí defendieron anteriores líderes socialistas como Susana Díaz o Manuel Chaves.. La estrategia de Vox, por su parte, pasa por obviar cualquier símbolo autonómico, desplegando una política puramente centralista. De hecho, la formación se ausenta cada año de los actos con motivo del Día de Andalucía.. ¿Qué vigencia tiene actualmente este sentimiento de pertenencia? La Fundación Centro de Estudios Andaluces (Centra) da la clave. Según la encuesta que publicó en el marco del 28-F, nueve de cada diez andaluces se declara «muy o bastante orgulloso» de serlo, así como coincide en afirmar que «Andalucía ya no se conforma con ir detrás de nadie», al igual que un 83,1% cree, además, que la comunidad autónoma «está mejor preparada para el futuro que hace unos años».. De esta consulta se desprende que un 73,1% de encuestados se manifiestan en contra de quienes puedan considerar que «Andalucía no se hace respetar más que antes», y que el 71,6% rechaza la idea de que «Andalucía no tiene un rumbo claro». En este sentido, más de la mitad de la población, el 53,5%, considera que la imagen de la comunidad ha mejorado en el resto de España en el último año, pese a que el 41,7% opina que en el resto del país se habla mal de Andalucía. Además, cuatro de cada diez afirman que este sentimiento de orgullo ha aumentado en los últimos años.
Noticias de Andalucía en La Razón
