Nacido príncipe, el que fuera duque de York Andrés Mountbatten Windsor es hoy un ciudadano despojado de títulos y honores que no ha terminado de pagar las consecuencias de su estrecha relación con el pederasta Jeffrey Epstein.. Lo último ha sido el obligado y precipitado abandono de la que ha sido su residencia durante los últimos 20años Royald Logde, una mansión de 30 habitaciones en Windsor, que forma parte de las propiedades de la corona. Aunque se resistió todo lo que pudo no le ha valido de mucho el contrato de arrendamiento firmado en su día que le daba derecho a vivir allí por un período de 75 años. Su hermano Carlos dispuso el desalojo como parte de las últimas medidas adoptadas arrastrado por las nuevas revelaciones de los archivos de Epstein, que han dinamitado su imagen y erosionado el prestigio de la institución.. En Buckingham Palace, conscientes de esta grave situación, no han dudado en emitir un comunicado dejando claro que se muestran dispuestos a colaborar con la policía en sus investigaciones y en posicionarse a favor de las víctimas.. No son los únicos. Los efectos colaterales de la publicación de nuevos documentos del pederasta amigo de ricos y famosos del mundo de la realeza, de la política, del cine y de los negocios está sacudiendo las altas instancias del poder y también salpica estos días a otras casas reales europeas.. Si la semana pasada era Mette-Marit de Noruega la que estaba en el ojo del huracán, ahora es la princesa Sofía de Suecia la señalada por nuevas revelaciones de cercanía con el pedófilo, que ella califica de encuentros sociales casuales cuando era una aspirante a actriz.. El escándalo Epstein seguirá dando que hablar a medida que se suceden nuevas revelaciones. Esto no ha terminado.
Nacido príncipe, el que fuera duque de York Andrés Mountbatten Windsor es hoy un ciudadano despojado de títulos y honores que no ha terminado de pagar las consecuencias de su estrecha relación con el pederasta Jeffrey Epstein.. Lo último ha sido el obligado y precipitado abandono de la que ha sido su residencia durante los últimos 20años Royald Logde, una mansión de 30 habitaciones en Windsor, que forma parte de las propiedades de la corona. Aunque se resistió todo lo que pudo no le ha valido de mucho el contrato de arrendamiento firmado en su día que le daba derecho a vivir allí por un período de 75 años. Su hermano Carlos dispuso el desalojo como parte de las últimas medidas adoptadas arrastrado por las nuevas revelaciones de los archivos de Epstein, que han dinamitado su imagen y erosionado el prestigio de la institución.. En Buckingham Palace, conscientes de esta grave situación, no han dudado en emitir un comunicado dejando claro que se muestran dispuestos a colaborar con la policía en sus investigaciones y en posicionarse a favor de las víctimas.. No son los únicos. Los efectos colaterales de la publicación de nuevos documentos del pederasta amigo de ricos y famosos del mundo de la realeza, de la política, del cine y de los negocios está sacudiendo las altas instancias del poder y también salpica estos días a otras casas reales europeas.. Si la semana pasada era Mette-Marit de Noruega la que estaba en el ojo del huracán, ahora es la princesa Sofía de Suecia la señalada por nuevas revelaciones de cercanía con el pedófilo, que ella califica de encuentros sociales casuales cuando era una aspirante a actriz.. El escándalo Epstein seguirá dando que hablar a medida que se suceden nuevas revelaciones. Esto no ha terminado.
