Estados Unidos está evaluando la posibilidad de ampliar su despliegue de armas nucleares en suelo europeo. Según revela este martes el diario Financial Times, la administración de Donald Trump busca con esta medida enviar un mensaje de tranquilidad a sus aliados de la OTAN y demostrar que su compromiso de protección sigue en pie, a pesar de las recientes decisiones de Washington de reducir su presencia militar convencional en el continente.. La propuesta pasa por permitir que más países de la Alianza Atlántica alberguen los llamados «aviones de doble capacidad», aeronaves preparadas para lanzar ataques tanto convencionales como nucleares. Actualmente, este programa de reparto nuclear de la OTAN ya incluye a países como Alemania, Bélgica, Italia, los Países Bajos, Turquía y Reino Unido. Sin embargo, altos funcionarios estadounidenses ya han mostrado su disposición a debatir de manera confidencial una expansión de estas bases hacia nuevos territorios.. Este movimiento surge para frenar una crisis de confianza interna dentro de la organización. Europa ve con preocupación los últimos pasos unilaterales de Trump, quien ordenó retirar 5.000 soldados de Alemania y canceló el envío previsto de otros 4.000 efectivos a Polonia sin consultar previamente con sus socios. Ante el temor generalizado de que la Casa Blanca esté desmantelando su ayuda militar en el continente, Washington pretende utilizar su «paraguas nuclear» como garantía de seguridad definitiva.. El interés por acoger este tipo de armamento es especialmente alto en el flanco oriental de Europa, con Polonia y los países bálticos a la cabeza. El Gobierno polaco ha manifestado públicamente su deseo de participar en el programa e incluso Varsovia se ha sumado este año a una iniciativa liderada por Francia para estudiar el traslado temporal de capacidades de disuasión nuclear a otros aliados europeos. La amenaza constante de la guerra en Ucrania y las advertencias atómicas del presidente ruso, Vladímir Putin, han acelerado estas peticiones.. Las fuentes diplomáticas consultadas por el diario británico recalcan que un acuerdo formal no es inminente y que las conversaciones bilaterales podrían cerrarse sin cambios definitivos en los tratados actuales.
Estados Unidos está evaluando la posibilidad de ampliar su despliegue de armas nucleares en suelo europeo. Según revela este martes el diario Financial Times, la administración de Donald Trump busca con esta medida enviar un mensaje de tranquilidad a sus aliados de la OTAN y demostrar que su compromiso de protección sigue en pie, a pesar de las recientes decisiones de Washington de reducir su presencia militar convencional en el continente.. La propuesta pasa por permitir que más países de la Alianza Atlántica alberguen los llamados «aviones de doble capacidad», aeronaves preparadas para lanzar ataques tanto convencionales como nucleares. Actualmente, este programa de reparto nuclear de la OTAN ya incluye a países como Alemania, Bélgica, Italia, los Países Bajos, Turquía y Reino Unido. Sin embargo, altos funcionarios estadounidenses ya han mostrado su disposición a debatir de manera confidencial una expansión de estas bases hacia nuevos territorios.. Este movimiento surge para frenar una crisis de confianza interna dentro de la organización. Europa ve con preocupación los últimos pasos unilaterales de Trump, quien ordenó retirar 5.000 soldados de Alemania y canceló el envío previsto de otros 4.000 efectivos a Polonia sin consultar previamente con sus socios. Ante el temor generalizado de que la Casa Blanca esté desmantelando su ayuda militar en el continente, Washington pretende utilizar su «paraguas nuclear» como garantía de seguridad definitiva.. El interés por acoger este tipo de armamento es especialmente alto en el flanco oriental de Europa, con Polonia y los países bálticos a la cabeza. El Gobierno polaco ha manifestado públicamente su deseo de participar en el programa e incluso Varsovia se ha sumado este año a una iniciativa liderada por Francia para estudiar el traslado temporal de capacidades de disuasión nuclear a otros aliados europeos. La amenaza constante de la guerra en Ucrania y las advertencias atómicas del presidente ruso, Vladímir Putin, han acelerado estas peticiones.. Las fuentes diplomáticas consultadas por el diario británico recalcan que un acuerdo formal no es inminente y que las conversaciones bilaterales podrían cerrarse sin cambios definitivos en los tratados actuales.
Según el Financial Times, Washington busca con esta iniciativa calmar a sus aliados de la OTAN ante la retirada de tropas americanas anunciada por Trump
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