DJI lleva años dominando el mercado de los drones, pero quizá su movimiento más inteligente haya ocurrido lejos del cielo. Mientras otras compañías dependían casi exclusivamente de Android o de los servicios de Google para sostener sus ecosistemas, DJI supo reinventarse alrededor de algo mucho más universal: la creación de contenido. Y ahí, en el territorio de los móviles, los estabilizadores y el vídeo rápido para redes sociales, la compañía china ha encontrado uno de sus mayores éxitos silenciosos.. El nuevo Osmo Mobile 8P es probablemente el mejor ejemplo de esa evolución. Más que un simple gimbal para móviles, DJI quiere convertirlo en una pequeña estación portátil de grabación pensada para creadores, streamers y usuarios que viven pegados a TikTok, Instagram o YouTube Shorts.. El gran cambio respecto a generaciones anteriores está en un accesorio que parece pequeño, pero redefine la experiencia: el nuevo Osmo FrameTap, una pantalla desmontable magnética que funciona como control remoto y visor secundario. En otras palabras, el usuario puede alejarse del móvil, verse encuadrado en tiempo real y controlar el estabilizador a distancia.. Hasta ahora, muchos estabilizadores móviles obligaban a grabar prácticamente “a ciegas” cuando el creador se alejaba del teléfono. DJI intenta resolver ese problema con un módulo que replica la imagen de la cámara y permite seleccionar sujetos, controlar el zoom o modificar el movimiento del gimbal sin tocar el smartphone. Tiene el tamaño de un mando de garaje y una pantalla, mínima, pero suficiente para captar el entorno.. La otra gran apuesta del Osmo Mobile 8P es la inteligencia artificial aplicada al seguimiento. El nuevo ActiveTrack 8.0 mejora el reconocimiento de sujetos incluso en entornos desafiantes, como conciertos o calles llenas de gente. Además, el nuevo módulo multifunción amplía el seguimiento más allá de personas: ahora también puede seguir mascotas o vehículos.. Y aquí aparece algo interesante: DJI parece haber entendido mejor que nadie hacia dónde se mueve el vídeo móvil. Ya no se trata únicamente de estabilizar imagen. Los móviles actuales ya tienen estabilización óptica excelente. La verdadera batalla está en el seguimiento automático, la composición y la grabación autónoma. Es decir: conseguir que el móvil actúe como un pequeño operador de cámara inteligente.. El Osmo Mobile 8P también incorpora luz integrada regulable, trípode interno y barra extensible para selfies o planos elevados, además de una autonomía de hasta 10 horas. Uno de los detalles más relevantes es la compatibilidad con Apple DockKit, el sistema de seguimiento nativo de Apple. Esto permite que algunas funciones de tracking funcionen incluso fuera de la app de DJI, algo especialmente importante para creadores que utilizan aplicaciones de terceros.. Y quizá ahí esté la verdadera lectura del Osmo Mobile 8P: ya no vivimos la era de grabar con el móvil. Vivimos la era de producir contenido profesional con algo que cabe en un bolsillo.
Se trata del estabilizador de imagen más avanzado de la marca y cuenta con un truco que lo convierte en único.
DJI lleva años dominando el mercado de los drones, pero quizá su movimiento más inteligente haya ocurrido lejos del cielo. Mientras otras compañías dependían casi exclusivamente de Android o de los servicios de Google para sostener sus ecosistemas, DJI supo reinventarse alrededor de algo mucho más universal: la creación de contenido. Y ahí, en el territorio de los móviles, los estabilizadores y el vídeo rápido para redes sociales, la compañía china ha encontrado uno de sus mayores éxitos silenciosos.. El nuevo Osmo Mobile 8P es probablemente el mejor ejemplo de esa evolución. Más que un simple gimbal para móviles, DJI quiere convertirlo en una pequeña estación portátil de grabación pensada para creadores, streamers y usuarios que viven pegados a TikTok, Instagram o YouTube Shorts.. El gran cambio respecto a generaciones anteriores está en un accesorio que parece pequeño, pero redefine la experiencia: el nuevo Osmo FrameTap, una pantalla desmontable magnética que funciona como control remoto y visor secundario. En otras palabras, el usuario puede alejarse del móvil, verse encuadrado en tiempo real y controlar el estabilizador a distancia.. Hasta ahora, muchos estabilizadores móviles obligaban a grabar prácticamente “a ciegas” cuando el creador se alejaba del teléfono. DJI intenta resolver ese problema con un módulo que replica la imagen de la cámara y permite seleccionar sujetos, controlar el zoom o modificar el movimiento del gimbal sin tocar el smartphone. Tiene el tamaño de un mando de garaje y una pantalla, mínima, pero suficiente para captar el entorno.. La otra gran apuesta del Osmo Mobile 8P es la inteligencia artificial aplicada al seguimiento. El nuevo ActiveTrack 8.0 mejora el reconocimiento de sujetos incluso en entornos desafiantes, como conciertos o calles llenas de gente. Además, el nuevo módulo multifunción amplía el seguimiento más allá de personas: ahora también puede seguir mascotas o vehículos.. Y aquí aparece algo interesante: DJI parece haber entendido mejor que nadie hacia dónde se mueve el vídeo móvil. Ya no se trata únicamente de estabilizar imagen. Los móviles actuales ya tienen estabilización óptica excelente. La verdadera batalla está en el seguimiento automático, la composición y la grabación autónoma. Es decir: conseguir que el móvil actúe como un pequeño operador de cámara inteligente.. El Osmo Mobile 8P también incorpora luz integrada regulable, trípode interno y barra extensible para selfies o planos elevados, además de una autonomía de hasta 10 horas. Uno de los detalles más relevantes es la compatibilidad con Apple DockKit, el sistema de seguimiento nativo de Apple. Esto permite que algunas funciones de tracking funcionen incluso fuera de la app de DJI, algo especialmente importante para creadores que utilizan aplicaciones de terceros.. Y quizá ahí esté la verdadera lectura delOsmo Mobile 8P: ya no vivimos la era de grabar con el móvil. Vivimos la era de producir contenido profesional con algo que cabe en un bolsillo.
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