Hasta hace no mucho, los robots humanoides estaban asociados principalmente a películas de ciencia ficción, laboratorios y fábricas. A día de hoy, es habitual ver que muchos de ellos han sido diseñados para desarrollar funciones hasta ahora realizadas por humanos y ya se pueden ver en algunas recepciones de hoteles e incluso en restaurantes. La tecnología está en constante evolución y permite que estas máquinas se parezcan cada vez más a los humanos. Un ejemplo es el de Edward, un humanoide con personalidad y nacionalidad propia. Según su «pasaporte» es de origen polaco y ya se ha convertido en todo un influencer.. Edward Warchocki es un robot humanoide conocido en redes como @edwardwarchocki que ha pasado de ser un fenómeno de internet en Polonia, a convertirse en un fenómeno viral gracias a los post que publica en sus redes sociales. Y no es para menos: es capaz de hablar con la gente, analizar el ambiente y aprender de sus propias experiencias.. Se le conoce por sus interacciones con ancianos de hasta 90 años con los que ha mantenido conversaciones de una hora, por el amor que le tienen los niños que corren hacia él para chocarle la mano y recientemente ha vuelto a ser viral por un vídeo en el que persigue jabalíes.. Lo que mucha gente no sabe, es que esta no es su única hazaña como estrella de las redes, sino que ha tenido apariciones en ámbitos como el de la política y el entretenimiento de Polonia.. El pasado mes de marzo Edward fue invitado por políticos al Sejm, la cámara baja del Parlamento de Polonia y máximo órgano legislativo del país. Ahí estuvo respondiendo a preguntas de periodistas y diputados y formulando él otras, comentando así la realidad política pero desde un punto distante. Edward afirma que aunque no sabe mucho de política, no le da miedo participar en los debates.. Pese a que la política no sea su fuerte, se puede comprobar que las alfombras rojas y eventos sí que le gustan. Apareció recientemente en un programa de entretenimiento polaco conocido como «Bailando con las estrellas». Estuvo sentado con los invitados y más tarde salió a bailar con el director del programa. Esto no significa que esté descuidando su faceta como influencer y sube contenido diario de su día a día, como la maratón en la que participó hace unas semanas donde, aunque no fue el más rápido, si se atrevió a mezclarse y correr con los participantes.. Warchocki tiene una página web llamada como él en la que habla de cómo es su vida, de sus seguidores, que superan los 500 millones, y de cómo se le puede contactar para que participe en eventos y promocione marcas. Si no estuviera disponible, ofrece la opción de alquilar otros robots similares, tanto de su mismo modelo como de otros con distintas funcionalidades.. La fama de Edward se debe a al trabajo de dos polacos apasionados de la tecnología, Radoslaw Grzealaczyk y Bartosz Idzik, fundadores de MERARobotics. Se conocieron hace más de una década, cuando participaron en el desarrollo de un legendario portal de memes (Kwejk.pl). Desde ese momento, comenzaron una colaboración que ha llegado hasta hoy. Según explico Idzik en una entrevista a un medio local, «después de varios proyectos comprendemos a la perfección el proceso creativo y sabemos cómo adaptarnos al ritmo que exige el mercado actual». Bartosz Idzik lleva 20 años diseñando y programando mecanismos basados en IA . Ha ganado numerosos maratones internacionales de IA. Radosław Grzelaczyk es uno de los pioneros del mercado polaco de criptomonedas, responsable del éxito de Bitcoin.pl, uno de los portales más importantes de criptomonedas del país, creado hace más de una década. El equipo lo completa Kamila Filipowska, responsable de gestionar las redes sociales y la comunicación.. Cómo surgió la idea de crear a Edward. Grzealaczyk y Idzik llevaban años trabajando juntos y un día decidieron dedicar sus esfuerzos en crear y perfeccionar un robot humanoide. Para ello, era imprescindible estar al tanto de los últimos avances tecnológicos. Viajaron a China y compraron un robot que trasladaron a Polonia para perfeccionarlo y dotarle de un software que le ha hecho único.. Idzik reconoce que Edward «es solo una pequeña muestra de la atención que dedicamos a nuestro trabajo diario en Mera Robotics. Se ha convertido, casi por casualidad, en un icono de nuestra marca. Nos abre todas las puertas: al mundo de los negocios, la política e incluso la sociedad en general, principalmente gracias al número de teléfono que lleva en el pecho, que recibe cientos de llamadas al día de personas deseosas de hablar con nosotros».. Edward es un robot humanoide del modelo Unitree G1 equipado con un software basado en Inteligencia Artificial que le ha convertido en todo un influencer. Y para aquellos que quieran poner a un «primo» de Edward en su vida, ya pueden comprar uno por algo más de 27.000 euros. El precio incluye muchas de las funcionalidades de Edward, pero no incluye el desarrollo del software necesario para tener una copia exacta del influencer polaco. Mientras, Grzealaczyk y Idzik continúan perfeccionándolo como si se tratar de un juego. Nunca se sabe cual será su próximo desafío, si dará el salto de las redes sociales a la politica o al mundo de la canción. El tiempo lo dirá.
Edward Warchocki es un robot humanoide programado para tener la actitud un humano de nacionalidad polaca que se ha hecho viral
Hasta hace no mucho, los robots humanoides estaban asociados principalmente a películas de ciencia ficción, laboratorios y fábricas. A día de hoy, es habitual ver que muchos de ellos han sido diseñados para desarrollar funciones hasta ahora realizadas por humanos y ya se pueden ver en algunas recepciones de hoteles e incluso en restaurantes. La tecnología está en constante evolución y permite que estas máquinas se parezcan cada vez más a los humanos. Un ejemplo es el de Edward, un humanoide con personalidad y nacionalidad propia. Según su «pasaporte» es de origen polaco y ya se ha convertido en todo un influencer.. Edward Warchocki es un robot humanoide conocido en redes como @edwardwarchocki que ha pasado de ser un fenómeno de internet en Polonia, a convertirse en un fenómeno viral gracias a los post que publica en sus redes sociales. Y no es para menos: es capaz de hablar con la gente, analizar el ambiente y aprender de sus propias experiencias.. Se le conoce por sus interacciones con ancianos de hasta 90 años con los que ha mantenido conversaciones de una hora, por el amor que le tienen los niños que corren hacia él para chocarle la mano y recientemente ha vuelto a ser viral por un vídeo en el que persigue jabalíes.. Lo que mucha gente no sabe, es que esta no es su única hazaña como estrella de las redes, sino que ha tenido apariciones en ámbitos como el de la política y el entretenimiento de Polonia.. El pasado mes de marzo Edward fue invitado por políticos al Sejm, la cámara baja del Parlamento de Polonia y máximo órgano legislativo del país. Ahí estuvo respondiendo a preguntas de periodistas y diputados y formulando él otras, comentando así la realidad política pero desde un punto distante. Edward afirma que aunque no sabe mucho de política, no le da miedo participar en los debates.. Pese a que la política no sea su fuerte, se puede comprobar que las alfombras rojas y eventos sí que le gustan. Apareció recientemente en un programa de entretenimiento polaco conocido como «Bailando con las estrellas». Estuvo sentado con los invitados y más tarde salió a bailar con el director del programa. Esto no significa que esté descuidando su faceta como influencer y sube contenido diario de su día a día, como la maratón en la que participó hace unas semanas donde, aunque no fue el más rápido, si se atrevió a mezclarse y correr con los participantes.. Warchocki tiene una página web llamada como él en la que habla de cómo es su vida, de sus seguidores, que superan los 500 millones, y de cómo se le puede contactar para que participe en eventos y promocione marcas. Si no estuviera disponible, ofrece la opción de alquilar otros robots similares, tanto de su mismo modelo como de otros con distintas funcionalidades.. La fama de Edward se debe a al trabajo de dos polacos apasionados de la tecnología, Radoslaw Grzealaczyk y Bartosz Idzik, fundadores de MERARobotics. Se conocieron hace más de una década, cuando participaron en el desarrollo de un legendario portal de memes (Kwejk.pl). Desde ese momento, comenzaron una colaboración que ha llegado hasta hoy. Según explico Idzik en una entrevista a un medio local, «después de varios proyectos comprendemos a la perfección el proceso creativo y sabemos cómo adaptarnos al ritmo que exige el mercado actual». Bartosz Idzik lleva 20 años diseñando y programando mecanismos basados en IA . Ha ganado numerosos maratones internacionales de IA. Radosław Grzelaczyk es uno de los pioneros del mercado polaco de criptomonedas, responsable del éxito de Bitcoin.pl, uno de los portales más importantes de criptomonedas del país, creado hace más de una década. El equipo lo completa Kamila Filipowska, responsable de gestionar las redes sociales y la comunicación.. Grzealaczyk y Idzik llevaban años trabajando juntos y un día decidieron dedicar sus esfuerzos en crear y perfeccionar un robot humanoide. Para ello, era imprescindible estar al tanto de los últimos avances tecnológicos. Viajaron a China y compraron un robot que trasladaron a Polonia para perfeccionarlo y dotarle de un software que le ha hecho único.. Idzik reconoce que Edward «es solo una pequeña muestra de la atención que dedicamos a nuestro trabajo diario en Mera Robotics. Se ha convertido, casi por casualidad, en un icono de nuestra marca. Nos abre todas las puertas: al mundo de los negocios, la política e incluso la sociedad en general, principalmente gracias al número de teléfono que lleva en el pecho, que recibe cientos de llamadas al día de personas deseosas de hablar con nosotros».. Edward es un robot humanoide del modelo Unitree G1 equipado con un software basado en Inteligencia Artificial que le ha convertido en todo un influencer. Y para aquellos que quieran poner a un «primo» de Edward en su vida, ya pueden comprar uno por algo más de 27.000 euros. El precio incluye muchas de las funcionalidades de Edward, pero no incluye el desarrollo del software necesario para tener una copia exacta del influencer polaco. Mientras, Grzealaczyk y Idzik continúan perfeccionándolo como si se tratar de un juego. Nunca se sabe cual será su próximo desafío, si dará el salto de las redes sociales a la politica o al mundo de la canción. El tiempo lo dirá.
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