El hecho de que Marruecos pueda arrebatarle la final a España es una realidad y desde el país africano vez cada día más firme su candidatura para robar a Madrid o Barcelona el partido que corone el Mundial 2030.. La invasión de inmigrantes en Ceuta propició una campaña para solicitar a la FIFA su expulsión de la triada que organiza el campeonato. Los grupos parlamentarios de VOX, Sumar y Podemos han coincidido en proponer una potencial expulsión de Marruecos de la organización del Mundial del próximo año 2030 que se debería celebrar en el país norteafricano en colaboración con España y Portugal.. Una iniciativa que molestó mucho al país norteafricano que se encargó de recordar a España el motivo real por el que entraron en la candidatura y el fracaso si fueran expulsados. Y es que Marruecos acabó uniéndose a la ‘alianza ibérica’ inicial -España y Portugal- gracias a una propuesta del presidente del Gobierno.. Enfrentamiento entre Cataluña y Madrid. Ahora, dan un paso más y sacan pecho de la fuerza de su candidatura a acoger la final gracias a la pésima gestión de la RFEF y la división en España propiciada por el enfrentamiento entre Cataluña y Madrid.. Subrayan que la solidez de la posición marroquí no es fruto de la casualidad. Responde a una visión estratégica respaldada por inversiones masivas. El gobierno alauita ha movilizado 20.000 millones de dólares en infraestructuras ferroviarias, viarias, aeroportuarias y hoteleras.. El epicentro de esta transformación es el Gran Estadio Hassan II, en las afueras de Casablanca, cuya finalización está prevista para finales de 2027. Con una capacidad para 115.000 espectadores, superará a todos los estadios disponibles en España y Portugal, convirtiéndose en el mayor del mundo y en un candidato natural para albergar los partidos más importantes, incluida la final.. Pero no solo achacan su fortaleza al gran trabajo realizado sino a los fallos españoles.. El miedo de los rivales peninsulares. «La candidatura marroquí, con un proyecto faraónico y una gestión unificada, se perfila como el verdadero desafío para los intereses españoles, que se debaten entre sus propias fracturas internas. Lo que hace apenas unos años parecía un guion escrito en los despachos de Madrid y Barcelona se ha convertido en la gran incógnita del Mundial 2030. La final del torneo, que se disputará dentro de cuatro años en una candidatura tripartita entre Marruecos, España y Portugal, tiene a tres ciudades en la pole position: Casablanca, Madrid y Barcelona. Sin embargo, la irrupción del proyecto marroquí ha transformado la carrera en un pulso de alto voltaje donde la unidad española, frágil y condicionada, se resquebraja ante el empuje del Reino», afirman en Rue20.. «Mientras en España la batalla real se libra entre el Santiago Bernabéu y el Spotify Camp Nou —un conflicto histórico con profundas raíces políticas y económicas—, la candidatura de Casablanca ha logrado lo impensable: unificar temporalmente a los rivales peninsulares bajo el miedo a perder el partido más importante del mundo», añaden.. «España se enfrenta a su propia incapacidad». Desde Marruecos señalan la pésima gestión en este asunto del presidente de la RFEF, Rafael Louzán que «no ha querido mojarse entre Madrid o Barcelona» y avisan de que mientras España se debate entre el miedo a perder la final y la incapacidad de resolver sus diferencias internas, Marruecos avanza con paso firme.. «El Reino no solo quiere el partido, sino que ha demostrado tener un plan, los recursos y la voluntad política para conseguirlo. Si Casablanca logra arrebatar la final a la península, no será por casualidad, sino por una ejecución milimétrica de un proyecto que ya ha cambiado las reglas del juego. La verdadera batalla, para España, no es contra Marruecos, sino contra su propia incapacidad para presentar un frente unido ante un desafío que ya es una realidad», sentencian.
Medios marroquíes señala la mala gestión de La RFEF y el enfrentamiento Madrid-Barcelona como claves para su éxito
El hecho de que Marruecos pueda arrebatarle la final a España es una realidad y desde el país africano vez cada día más firme su candidatura para robar a Madrid o Barcelona el partido que corone el Mundial 2030.. La invasión de inmigrantes en Ceuta propició una campaña para solicitar a la FIFA su expulsión de la triada que organiza el campeonato. Los grupos parlamentarios de VOX, Sumar y Podemos han coincidido en proponer una potencial expulsión de Marruecos de la organización del Mundial del próximo año 2030 que se debería celebrar en el país norteafricano en colaboración con España y Portugal.. Una iniciativa que molestó mucho al país norteafricano que se encargó de recordar a España el motivo real por el que entraron en la candidatura y el fracaso si fueran expulsados. Y es que Marruecos acabó uniéndose a la ‘alianza ibérica’ inicial -España y Portugal- gracias a una propuesta del presidente del Gobierno.. Enfrentamiento entre Cataluña y Madrid. Ahora, dan un paso más y sacan pecho de la fuerza de su candidatura a acoger la final gracias a la pésima gestión de la RFEF y la división en España propiciada por el enfrentamiento entre Cataluña y Madrid.. Subrayan que la solidez de la posición marroquí no es fruto de la casualidad. Responde a una visión estratégica respaldada por inversiones masivas. El gobierno alauita ha movilizado 20.000 millones de dólares en infraestructuras ferroviarias, viarias, aeroportuarias y hoteleras.. El epicentro de esta transformación es el Gran Estadio Hassan II, en las afueras de Casablanca, cuya finalización está prevista para finales de 2027. Con una capacidad para 115.000 espectadores, superará a todos los estadios disponibles en España y Portugal, convirtiéndose en el mayor del mundo y en un candidato natural para albergar los partidos más importantes, incluida la final.. Pero no solo achacan su fortaleza al gran trabajo realizado sino a los fallos españoles.. El miedo de los rivales peninsulares. «La candidatura marroquí, con un proyecto faraónico y una gestión unificada, se perfila como el verdadero desafío para los intereses españoles, que se debaten entre sus propias fracturas internas. Lo que hace apenas unos años parecía un guion escrito en los despachos de Madrid y Barcelona se ha convertido en la gran incógnita del Mundial 2030. La final del torneo, que se disputará dentro de cuatro años en una candidatura tripartita entre Marruecos, España y Portugal, tiene a tres ciudades en la pole position: Casablanca, Madrid y Barcelona. Sin embargo, la irrupción del proyecto marroquí ha transformado la carrera en un pulso de alto voltaje donde la unidad española, frágil y condicionada, se resquebraja ante el empuje del Reino», afirman en Rue20.. «Mientras en España la batalla real se libra entre el Santiago Bernabéu y el Spotify Camp Nou —un conflicto histórico con profundas raíces políticas y económicas—, la candidatura de Casablanca ha logrado lo impensable: unificar temporalmente a los rivales peninsulares bajo el miedo a perder el partido más importante del mundo», añaden.. «España se enfrenta a su propia incapacidad». Desde Marruecos señalan la pésima gestión en este asunto del presidente de la RFEF, Rafael Louzán que «no ha querido mojarse entre Madrid o Barcelona» y avisan de que mientras España se debate entre el miedo a perder la final y la incapacidad de resolver sus diferencias internas, Marruecos avanza con paso firme.. «El Reino no solo quiere el partido, sino que ha demostrado tener un plan, los recursos y la voluntad política para conseguirlo. Si Casablanca logra arrebatar la final a la península, no será por casualidad, sino por una ejecución milimétrica de un proyecto que ya ha cambiado las reglas del juego. La verdadera batalla, para España, no es contra Marruecos, sino contra su propia incapacidad para presentar un frente unido ante un desafío que ya es una realidad», sentencian.
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