¿Hasta qué punto es lícito organizar la forma y el fondo de una película alrededor de la sospecha de un caso de maltrato infantil para luego desenmascarar el truco? La ocasión la pintan calva: por el camino, de un modo más propio de una dramatización televisiva que de un cine con conciencia social, aparecerán temas como la responsabilidad de los gabinetes psicológicos de las escuelas en detectar traumas familiares o la incapacidad del hombre para expresar sus sentimientos de un modo que no sea tóxico.. Pero lo más censurable del filme es que utiliza el punto de vista de un niño para falsear la realidad, como pretexto para guardarse el as en la manga del giro sorpresa y pellizcarnos la fibra sensible en un tercio final tramposo y manipulador. El resultado es tan torpe y sentimental (Mary Poppins como utopía) que solo podríamos salvar de la quema la mirada de Ian Cortegoso, un actor infantil que soporta el peso de la trama sin que se le caigan los anillos.. Lo mejor:. La frescura noble de Ian Cortegoso, merecedora de mejor suerte.. Lo peor:. El tercio final, cuando se descubre un secreto capital para entender la trama, es una auténtica infamia.
Director: Nacho La Casa. Guion: J. Apolo, N. La Casa (novela de A. Palomas) Intérpretes: Macarena García, Hugo Silva. España, 2025. Duración: 94 min. Drama.
¿Hasta qué punto es lícito organizar la forma y el fondo de una película alrededor de la sospecha de un caso de maltrato infantil para luego desenmascarar el truco? La ocasión la pintan calva: por el camino, de un modo más propio de una dramatización televisiva que de un cine con conciencia social, aparecerán temas como la responsabilidad de los gabinetes psicológicos de las escuelas en detectar traumas familiares o la incapacidad del hombre para expresar sus sentimientos de un modo que no sea tóxico.. Pero lo más censurable del filme es que utiliza el punto de vista de un niño para falsear la realidad, como pretexto para guardarse el as en la manga del giro sorpresa y pellizcarnos la fibra sensible en un tercio final tramposo y manipulador. El resultado es tan torpe y sentimental (Mary Poppins como utopía) que solo podríamos salvar de la quema la mirada de Ian Cortegoso, un actor infantil que soporta el peso de la trama sin que se le caigan los anillos.. Lo mejor:. La frescura noble de Ian Cortegoso, merecedora de mejor suerte.. Lo peor:. El tercio final, cuando se descubre un secreto capital para entender la trama, es una auténtica infamia.
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