Castilla y León es una región que puede presumir, y de hecho lo hace, de contar con un amplio y variado patrimonio artístico y monumental forjado a lo largo de los siglos de historia de esta cmunidad formaada por los antiguos reinos de Castilla y de León.. Este territorio tiene el privilegio de contar con más de 2.500 Bienes de Interés Cultural (BIC) protegidos de forma singular, consolidándose como una de las regiones con mayor riqueza patrimonial de todo el mundo. El inventario general de la comunidad destaca por acumular un volumen masivo de monumentos históricos, parajes arqueológicos y tesoros artísticos.. Más de 1.000 de estas edificaciones singulares incluyen iglesias, palacios y monasterios, a los que hay que sumar 500 castillos, murallas y atalayas defensivas registradas, más de 130 núcleos urbanos, villas medievales y cascos protegidos, doce grandes catedrales, once bienes reconocidos por la Unesco, entre ellos ocho patrimonios de la Humanida y tres de patrimonio cultutral inmaterial además de alrededor de 23.000 asentamientos e inventarios arqueológicos catalogados.. Un ingente patrimonio que se encuentra además en un gran estado de conservación en su gran mayoría, aunque, sin embargo, aún quedan edificaciones culturales en grave riesgo de desaparecer por su mal estado. En este sentido, Castilla y León lidera la Lista Roja de Hispania Nostra en España, una herramienta y base de datos participativa que recoge los elementos del patrimonio cultural y natural español que se encuentran en riesgo de desaparición, destrucción o alteración esencial de sus valores. Esta iniciativa está gestionada por la asociación sin ánimo de lucro Hispania Nostra, cuyo fin primordial es la defensa y salvaguarda de la riqueza patrimonial de España.. Una iniciativa en la que, además, cualquier ciudadano, asociación local o colectivo puede alertar sobre un monumento en peligro a través del formulario oficial en el sitio web de la asociación. Esta labor de concienciación social busca movilizar a las administraciones públicas y promover iniciativas de recuperación activa, tales como campañas de micromecenazgo para la financiación de proyectos de restauración.. La comunidad castellano y leonesa supera en estos momentos la cifra de 450 bienes en peligro de desaparición o destrucción irreversible. Debido a su inmensa extensión geográfica, despoblación rural y masivo patrimonio histórico, es la comunidad autónoma con el mayor número de monumentos bajo alerta crítica en todo el país. Esto significa que cerca del 18% de los monumentos BIC de la comunidad autónoma se enfrentan a un riesgo real de colapso, abandono o desaparición si no se ejecutan obras urgentes de consolidación estructural.. La provincia de León encabeza el listado autonómico con el mayor volumen de monumentos en peligro de colapso, mientras que Burgos registra una cantidad masiva de iglesias rurales y fortalezas abandonadas. Pues uno de estos bienes burgaleses en riesgo es el protagonista de estas líneas de hoy en LA RAZÓN: La iglesia de Santa Eulalia de Mérida, en el municipio burgalés de Arconada de la Bureba, perteneciente al alfoz de Poza de la Sal en plena comarca de la Bureba, una de las cunas del románico, y dentro del característico Valle de las Navas.. Un templo propiedad del Arzobispado de Burgos y de origen románico, construido probablemente en el siglo XII pero ampliado posteriormente con elementos de estilo gótico, que se alza sobre una loma en la intersección del río Homino, el arroyo de Fuente Monte y el arroyo de Valdabre, y que, entre otras cosas, sirvió de refugio, tanto por su construcción sólida como por su ubicación ante ataques que podía sufrir la población,. Un municipio milenario por cuanto su nombre aparece mencionado por primera vez en un documento fechado el 14 de mayo de 1011. En dicho texto, el conde de Castilla, don Sancho, y su mujer doña Urraca hicieron entrega de una serie de propiedades al monasterio de Oña, incluyendo una referencia de Arconada: “et exinde ad defessam de Arconada, que est mea de alfos de Posa”.. Siglos después, el Catastro de Ensenada de 1753 la recoge como una humilde localidad agrícola y libre de pestes. Posteriormente, el diccionario de Madoz de 1850 la describe como “una localidad situada en una llanura donde la combaten todos los vientos, por cuya razón goza de clima sano, sin conocerse otras enfermedades que las producidas por el cambio de las estaciones” con una iglesia parroquial, bajo la advocación de Santa Eulalia “servida por un cura de provisión del diocesano”, según explican en la web de Hispania Nostra.. Una iglesia de cruz latina y construída en sillería de piedra, que cuenta con una torre rectangular, un ábside con contrafuertes y un curioso pasadizo, además de una portada románica con capiteles simples y decoración de ajedrezado, además de un Pantocrátor empotrado en la pared.. En su interior destaca la pila bautismal, que se encuentra protegida por un enrejado en una de las naves laterales, mientras que las campanas se conservan en el campanario, y el coro de madera permanece en la parte oeste. Sin embargo, el retablo, de valor artístico, fue llevado en 1992 al Museo del Retablo de Burgos para protegerlo de pillajes, aunque aún se conservan restos policromados de su estructura en el altar.. Pues este templo, que carece de protección específica pese a su antigüedad y belleza, donde ya no se lleva a cabo el culto desde hace décadas, las mismas que lleva sin mantenimiento, lleva tiempo lanzando gritos de auxilio ante el serio riesgo de derrumbe por el mal estado en el que se encuentra. Sobre todo el tejado, que está al borde del colapso completo, habiéndose ya hundido totalmente en varias zonas (fundamentalmente en el pórtico, impidiendo un acceso seguro al templo, y la sacristía). Asimismo, desde Hispania Nostra advierten de que existen aberturas en los muros próximos a las cubiertas, que junto al derrumbe de vigas y el duro invierno burgalés, determinan la ruina total del tejado si no se interviene con celeridad.. La noticia positiva que hace albergar esperanzas de que pueda aguantar más tiempo son sus muros, que son sólidos mientras que el interior aún se encuentra en relativo buen estado.. Desde Hispania Nostra señalan que el arreglo del tejado a tiempo supondría la salvación de la iglesia, pero alertan de que si se derrumba la techumbre toda la estructura no tardará en colapsar. «Aún se está a tiempo de realizar una intervención de mantenimiento no demasiado costosa para salvar la iglesia», afirman.. Además, apuntan que la propia ubicación de la iglesia, en una loma con el caserío bajo sus pies, es un peligro para las casas circundantes en el caso de que se produzca el hundimiento.
Urge el arreglo del tejado de este templo del siglo XII ya que su posible derrumbe puede poner en peligro a las casas circundantes por su ubicación en lo alto de una loma
Castilla y León es una región que puede presumir, y de hecho lo hace, de contar con un amplio y variado patrimonio artístico y monumental forjado a lo largo de los siglos de historia de esta cmunidad formaada por los antiguos reinos de Castilla y de León.. Este territorio tiene el privilegio de contar con más de 2.500 Bienes de Interés Cultural (BIC) protegidos de forma singular, consolidándose como una de las regiones con mayor riqueza patrimonial de todo el mundo. El inventario general de la comunidad destaca por acumular un volumen masivo de monumentos históricos, parajes arqueológicos y tesoros artísticos.. Más de 1.000 de estas edificaciones singulares incluyen iglesias, palacios y monasterios, a los que hay que sumar 500 castillos, murallas y atalayas defensivas registradas, más de 130 núcleos urbanos, villas medievales y cascos protegidos, doce grandes catedrales, once bienes reconocidos por la Unesco, entre ellos ocho patrimonios de la Humanida y tres de patrimonio cultutral inmaterial además de alrededor de 23.000 asentamientos e inventarios arqueológicos catalogados.. Un ingente patrimonio que se encuentra además en un gran estado de conservación en su gran mayoría, aunque, sin embargo, aún quedan edificaciones culturales en grave riesgo de desaparecer por su mal estado. En este sentido, Castilla y León lidera la Lista Roja de Hispania Nostra en España, una herramienta y base de datos participativa que recoge los elementos del patrimonio cultural y natural español que se encuentran en riesgo de desaparición, destrucción o alteración esencial de sus valores. Esta iniciativa está gestionada por la asociación sin ánimo de lucro Hispania Nostra, cuyo fin primordial es la defensa y salvaguarda de la riqueza patrimonial de España.. Una iniciativa en la que, además, cualquier ciudadano, asociación local o colectivo puede alertar sobre un monumento en peligro a través del formulario oficial en el sitio web de la asociación. Esta labor de concienciación social busca movilizar a las administraciones públicas y promover iniciativas de recuperación activa, tales como campañas de micromecenazgo para la financiación de proyectos de restauración.. La comunidad castellano y leonesa supera en estos momentos la cifra de 450 bienes en peligro de desaparición o destrucción irreversible. Debido a su inmensa extensión geográfica, despoblación rural y masivo patrimonio histórico, es la comunidad autónoma con el mayor número de monumentos bajo alerta crítica en todo el país. Esto significa que cerca del 18% de los monumentos BIC de la comunidad autónoma se enfrentan a un riesgo real de colapso, abandono o desaparición si no se ejecutan obras urgentes de consolidación estructural.. La provincia de León encabeza el listado autonómico con el mayor volumen de monumentos en peligro de colapso, mientras que Burgos registra una cantidad masiva de iglesias rurales y fortalezas abandonadas. Pues uno de estos bienes burgaleses en riesgo es el protagonista de estas líneas de hoy en LA RAZÓN: La iglesia de Santa Eulalia de Mérida, en el municipio burgalés de Arconada de la Bureba, perteneciente al alfoz de Poza de la Sal en plena comarca de la Bureba, una de las cunas del románico, y dentro del característico Valle de las Navas.. Un templo propiedad del Arzobispado de Burgos y de origen románico, construido probablemente en el siglo XII pero ampliado posteriormente con elementos de estilo gótico, que se alza sobre una loma en la intersección del río Homino, el arroyo de Fuente Monte y el arroyo de Valdabre, y que, entre otras cosas, sirvió de refugio, tanto por su construcción sólida como por su ubicación ante ataques que podía sufrir la población,. Un municipio milenario por cuanto su nombre aparece mencionado por primera vez en un documento fechado el 14 de mayo de 1011. En dicho texto, el conde de Castilla, don Sancho, y su mujer doña Urraca hicieron entrega de una serie de propiedades al monasterio de Oña, incluyendo una referencia de Arconada: “et exinde ad defessam de Arconada, que est mea de alfos de Posa”.. Siglos después, el Catastro de Ensenada de 1753 la recoge como una humilde localidad agrícola y libre de pestes. Posteriormente, el diccionario de Madoz de 1850 la describe como “una localidad situada en una llanura donde la combaten todos los vientos, por cuya razón goza de clima sano, sin conocerse otras enfermedades que las producidas por el cambio de las estaciones” con una iglesia parroquial, bajo la advocación de Santa Eulalia “servida por un cura de provisión del diocesano”, según explican en la web de Hispania Nostra.. Una iglesia de cruz latina y construída en sillería de piedra, que cuenta con una torre rectangular, un ábside con contrafuertes y un curioso pasadizo, además de una portada románica con capiteles simples y decoración de ajedrezado, además de un Pantocrátor empotrado en la pared.. En su interior destaca la pila bautismal, que se encuentra protegida por un enrejado en una de las naves laterales, mientras que las campanas se conservan en el campanario, y el coro de madera permanece en la parte oeste. Sin embargo, el retablo, de valor artístico, fue llevado en 1992 al Museo del Retablo de Burgos para protegerlo de pillajes, aunque aún se conservan restos policromados de su estructura en el altar.. Pues este templo, que carece de protección específica pese a su antigüedad y belleza, donde ya no se lleva a cabo el culto desde hace décadas, las mismas que lleva sin mantenimiento, lleva tiempo lanzando gritos de auxilio ante el serio riesgo de derrumbe por el mal estado en el que se encuentra. Sobre todo el tejado, que está al borde del colapso completo, habiéndose ya hundido totalmente en varias zonas (fundamentalmente en el pórtico, impidiendo un acceso seguro al templo, y la sacristía). Asimismo, desde Hispania Nostra advierten de que existen aberturas en los muros próximos a las cubiertas, que junto al derrumbe de vigas y el duro invierno burgalés, determinan la ruina total del tejado si no se interviene con celeridad.. La noticia positiva que hace albergar esperanzas de que pueda aguantar más tiempo son sus muros, que son sólidos mientras que el interior aún se encuentra en relativo buen estado.. Desde Hispania Nostra señalan que el arreglo del tejado a tiempo supondría la salvación de la iglesia, pero alertan de que si se derrumba la techumbre toda la estructura no tardará en colapsar. «Aún se está a tiempo de realizar una intervención de mantenimiento no demasiado costosa para salvar la iglesia», afirman.. Además, apuntan que la propia ubicación de la iglesia, en una loma con el caserío bajo sus pies, es un peligro para las casas circundantes en el caso de que se produzca el hundimiento.
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