La de «He-Man y los Masters del Universo» se transformó años ha en una de las franquicias de fantasía y ciencia ficción más míticas y millonarias de la cultura pop. O eso dice la inteligencia artificial, lo que, sin duda, corroboran los numerosísimos admiradores de la misma. Creada originalmente por Mattel en 1981 como un grupo de figuritas de acción monísimas, su historia se ha expandido a través de numerosas series televisivas, cómicscinta, de hecho es muy comiquera), videojuegos y, desde luego, películas. La premisa central sigue las aventuras del Príncipe Adam, quien al levantar su espada mágica e invocar el poder de Grayskull se transforma en He-Man, el hombre más poderoso del universo, para defender el planeta Eternia de las fuerzas malignas de Skeletor.. El filme en cuestión arranca con un niño de diez años, Adam, que, tras ser su reino invadido por un puñado de malignos enemigos, viaja atropelladamente hasta la Tierra aunque en el camino pierde esa valiosa arma, el único vínculo con Eternia. Un inciso importante: He-Man es considerado uno de los mayores iconos LGBT y camp de los años 80. Aunque originalmente se creó como una línea de juguetes muy masculinos, la crítica y la comunidad queer descubrieron una lectura homosexual y queer del personaje, lo que ha seguido apoyándose desde entonces. De hecho, esta nueva ración de la saga arranca con el aireado padre del chico, el monarca, muy cabreado cuando descubre que el jovencito, más que luchar para prepararse como guerrero, baila con mucha gracia mientras evita a un falso enemigo. En este caso, contra una niña, la mejor amiga del protagonista.. Seguimos con la historia: tras localizar casi dos décadas después su querido sable de una manera totalmente surrealista, Adam es transportado de vuelta al espacio para defender a su planeta natal de las malvadas fuerzas de Skeletor. Pero para derrotar a un villano tan poderoso y con tanto sentido del humor (de hecho, una de las bazas de la cinta es que te ríes durante una generosa parte de su largo metraje) primero tendrá que descubrir los misterios de su pasado y convertirse en He-Man: el super hombre. En resumen, mucha acción, mucho cachondeo y mucha bobería en un filme que aplaudirán bastantes fans de la cosa. Palabra: yo los oí.. Lo mejor: Tiene mucho humor, a veces un tanto tontito, guiños a la saga y bastante acción.. Lo peor: Parece que está hecha para gustar a los fans sobre todo, como si el resto diese lo mismo.
Dirección: Travis Knight. Guion: Chris Butler, Aaron Nee, Adam Nee, David Callaham. Intérpretes: Nicholas Galitzine, Camila Mendes, Alison Brie, Idris Elba, Jared Leto, James Purefoy. EEUU, 2026. Duración: 132 minutos. Acción.
La de «He-Man y los Masters del Universo» se transformó años ha en una de las franquicias de fantasía y ciencia ficción más míticas y millonarias de la cultura pop. O eso dice la inteligencia artificial, lo que, sin duda, corroboran los numerosísimos admiradores de la misma. Creada originalmente por Mattel en 1981 como un grupo de figuritas de acción monísimas, su historia se ha expandido a través de numerosas series televisivas, cómicscinta, de hecho es muy comiquera), videojuegos y, desde luego, películas. La premisa central sigue las aventuras del Príncipe Adam, quien al levantar su espada mágica e invocar el poder de Grayskull se transforma en He-Man, el hombre más poderoso del universo, para defender el planeta Eternia de las fuerzas malignas de Skeletor.. El filme en cuestión arranca con un niño de diez años, Adam, que, tras ser su reino invadido por un puñado de malignos enemigos, viaja atropelladamente hasta la Tierra aunque en el camino pierde esa valiosa arma, el único vínculo con Eternia. Un inciso importante: He-Man es considerado uno de los mayores iconos LGBT y camp de los años 80. Aunque originalmente se creó como una línea de juguetes muy masculinos, la crítica y la comunidad queer descubrieron una lectura homosexual y queer del personaje, lo que ha seguido apoyándose desde entonces. De hecho, esta nueva ración de la saga arranca con el aireado padre del chico, el monarca, muy cabreado cuando descubre que el jovencito, más que luchar para prepararse como guerrero, baila con mucha gracia mientras evita a un falso enemigo. En este caso, contra una niña, la mejor amiga del protagonista.. Seguimos con la historia: tras localizar casi dos décadas después su querido sable de una manera totalmente surrealista, Adam es transportado de vuelta al espacio para defender a su planeta natal de las malvadas fuerzas de Skeletor. Pero para derrotar a un villano tan poderoso y con tanto sentido del humor (de hecho, una de las bazas de la cinta es que te ríes durante una generosa parte de su largo metraje) primero tendrá que descubrir los misterios de su pasado y convertirse en He-Man: el super hombre. En resumen, mucha acción, mucho cachondeo y mucha bobería en un filme que aplaudirán bastantes fans de la cosa. Palabra: yo los oí.. Lo mejor: Tiene mucho humor, a veces un tanto tontito, guiños a la saga y bastante acción.. Lo peor: Parece que está hecha para gustar a los fans sobre todo, como si el resto diese lo mismo.
Noticias de cultura en La Razón
