Los hechos juzgados ocurrieron en la capital salmantina durante el año 2024 y han quedado recogidos en una resolución que impone penas de prisión a tres implicados. La víctima, una mujer con discapacidad intelectual, fue captada por una pareja que se ganó su confianza aprovechando su situación de vulnerabilidad.. Según una nota de prensa emitida por el Poder Judicial, tras trasladarla primero a su propio domicilio, la llevaron posteriormente a una vivienda ocupada donde la mantuvieron encerrada contra su voluntad durante meses.. El tribunal describe el lugar donde permanecía retenida como un espacio totalmente ajeno a las condiciones mínimas de habitabilidad. La mujer estaba confinada en una habitación sin suministro eléctrico, sin calefacción, sin agua corriente y con acumulación de suciedad.. Ante la ausencia de sanitarios, debía hacer sus necesidades fisiológicas en un cubo que permanecía en la estancia. Su alimentación se limitaba a algún alimento que le hacían llegar de forma puntual, y apenas contaba con un colchón en mal estado como único mobiliario.. La explotación económica de la pensión. Mientras permanecía retenida en esas condiciones, los dos acusados principales utilizaron su tarjeta bancaria para realizar disposiciones de efectivo, llegando a sustraer más de 2.000 euros de la cuenta donde se le ingresaba la pensión.. El Tribunal ha considerado probado que actuaron con ánimo de lucro y con pleno conocimiento de la discapacidad de la víctima, lo que les permitía ejercer un control absoluto sobre ella.. La situación se prolongó hasta diciembre de 2024, cuando la mujer logró contactar con un vecino para pedir auxilio, lo que activó un operativo policial y de bomberos que logró rescatarla.. La sentencia condena a los dos responsables principales como autores de los delitos de detención ilegal, contra la integridad moral y estafa, imponiéndoles una pena de once años y medio de prisión.. Además, un tercer implicado, un varón con discapacidad intelectual leve, ha sido condenado a dos años y medio de cárcel por su participación secundaria. El tribunal ha valorado su grado de vulnerabilidad y su elevada influenciabilidad como atenuante, ya que sus funciones se limitaban a llevar agua, alimentos y medicamentos a la víctima, así como a limpiar los excrementos del cubo.. Este tercer acusado ha sido absuelto del delito de estafa al no haberse acreditado que dispusiera del dinero sustraído. Los condenados deberán abonar a la víctima una indemnización de 6.000 euros por los daños morales causados. La resolución puede ser recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.
La Audiencia Provincial de Salamanca ha dictado sentencia contra un entramado que mantuvo cautiva a una mujer con discapacidad psíquica en una vivienda ocupada, donde la sometieron a condiciones inhumanas mientras se apoderaban de los ingresos mensuales de su cuenta bancaria
Los hechos juzgados ocurrieron en la capital salmantina durante el año 2024 y han quedado recogidos en una resolución que impone penas de prisión a tres implicados. La víctima, una mujer con discapacidad intelectual, fue captada por una pareja que se ganó su confianza aprovechando su situación de vulnerabilidad.. Según una nota de prensa emitida por el Poder Judicial, tras trasladarla primero a su propio domicilio, la llevaron posteriormente a una vivienda ocupada donde la mantuvieron encerrada contra su voluntad durante meses.. El tribunal describe el lugar donde permanecía retenida como un espacio totalmente ajeno a las condiciones mínimas de habitabilidad. La mujer estaba confinada en una habitación sin suministro eléctrico, sin calefacción, sin agua corriente y con acumulación de suciedad.. Ante la ausencia de sanitarios, debía hacer sus necesidades fisiológicas en un cubo que permanecía en la estancia. Su alimentación se limitaba a algún alimento que le hacían llegar de forma puntual, y apenas contaba con un colchón en mal estado como único mobiliario.. Mientras permanecía retenida en esas condiciones, los dos acusados principales utilizaron su tarjeta bancaria para realizar disposiciones de efectivo, llegando a sustraer más de 2.000 euros de la cuenta donde se le ingresaba la pensión.. El Tribunal ha considerado probado que actuaron con ánimo de lucro y con pleno conocimiento de la discapacidad de la víctima, lo que les permitía ejercer un control absoluto sobre ella.. La situación se prolongó hasta diciembre de 2024, cuando la mujer logró contactar con un vecino para pedir auxilio, lo que activó un operativo policial y de bomberos que logró rescatarla.. La sentencia condena a los dos responsables principales como autores de los delitos de detención ilegal, contra la integridad moral y estafa, imponiéndoles una pena de once años y medio de prisión.. Además, un tercer implicado, un varón con discapacidad intelectual leve, ha sido condenado a dos años y medio de cárcel por su participación secundaria. El tribunal ha valorado su grado de vulnerabilidad y su elevada influenciabilidad como atenuante, ya que sus funciones se limitaban a llevar agua, alimentos y medicamentos a la víctima, así como a limpiar los excrementos del cubo.. Este tercer acusado ha sido absuelto del delito de estafa al no haberse acreditado que dispusiera del dinero sustraído. Los condenados deberán abonar a la víctima una indemnización de 6.000 euros por los daños morales causados. La resolución puede ser recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.
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