Los juzgados de Málaga han condenado al Servicio Andaluz de Salud (SAS) a indemnizar con 183.086 euros a un menor y a sus padres como consecuencia de la negligente asistencia médica recibida en el Hospital Materno Infantil de Málaga durante una colonoscopia que le ha dejado graves secuelas.. La sentencia, a la que ha tenido acceso EFE, ha sido dictada por la Sección de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal de Instancia de Málaga y estima íntegramente el recurso interpuesto por el abogado Damián Vázquez Jiménez, letrado que representa a la asociación El defensor del Paciente.. El niño, de 8 años, sufrió una perforación de colon, dos operaciones de urgencia y como consecuencia secuelas de por vida tras la práctica de una colonoscopia.. El menor padecía la enfermedad de Klippel-Trénaunay, una patología congénita caracterizada por malformaciones vasculares y venosas que lo habían llevado a pasar ya por el quirófano en siete ocasiones anteriores, siempre con resultado satisfactorio.. Vázquez ha subrayado que «precisamente esa historia clínica tan delicada era la que hacía imperativo extremar las precauciones antes de cualquier nueva intervención pero ocurrió lo contrario».. En abril de 2017, el pequeño acudió al hospital por presentar rectorragia -sangrado rectal-, y le indicaron la realización de una colonoscopia e ileocolonoscopia. La prueba se realizó el 13 de julio de 2017 en el Hospital Materno Infantil, según la sentencia.. El letrado que representa a la asociación El defensor del Paciente ha lamentado que «lo que debía ser una exploración diagnóstica rutinaria se convirtió en el comienzo de una pesadilla para el menor y su familia».. Vázquez ha argumentado que se inició la colonoscopia sin tener los resultados de coagulación, algo que era imprescindible dado el historial del menor y que sufrió una perforación de colon con rotura intestinal con acumulación masiva de aire en la cavidad abdominal.. El menor fue sometido a dos intervenciones quirúrgicas de urgencia, precisó dos transfusiones de sangre por anemia grave y estuvo ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos.. Además contrajo una infección durante su ingreso hospitalario y le ha quedado secuelas permanentes de enorme gravedad: perforación de colon con trastorno funcional, incontinencia con prolapso intestinal y sintomatología ansiosa severa con inestabilidad emocional que afecta a su vida diaria.
El menor, de 8 años, sufrió una perforación de colon, dos operaciones de urgencia y tiene secuelas de por vida
Los juzgados de Málaga han condenado al Servicio Andaluz de Salud (SAS) a indemnizar con 183.086 euros a un menor y a sus padres como consecuencia de la negligente asistencia médica recibida en el Hospital Materno Infantil de Málaga durante una colonoscopia que le ha dejado graves secuelas.. La sentencia, a la que ha tenido acceso EFE, ha sido dictada por la Sección de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal de Instancia de Málaga y estima íntegramente el recurso interpuesto por el abogado Damián Vázquez Jiménez, letrado que representa a la asociación El defensor del Paciente.. El niño, de 8 años, sufrió una perforación de colon, dos operaciones de urgencia y como consecuencia secuelas de por vida tras la práctica de una colonoscopia.. El menor padecía la enfermedad de Klippel-Trénaunay, una patología congénita caracterizada por malformaciones vasculares y venosas que lo habían llevado a pasar ya por el quirófano en siete ocasiones anteriores, siempre con resultado satisfactorio.. Vázquez ha subrayado que «precisamente esa historia clínica tan delicada era la que hacía imperativo extremar las precauciones antes de cualquier nueva intervención pero ocurrió lo contrario».. En abril de 2017, el pequeño acudió al hospital por presentar rectorragia -sangrado rectal-, y le indicaron la realización de una colonoscopia e ileocolonoscopia. La prueba se realizó el 13 de julio de 2017 en el Hospital Materno Infantil, según la sentencia.. El letrado que representa a la asociación El defensor del Paciente ha lamentado que «lo que debía ser una exploración diagnóstica rutinaria se convirtió en el comienzo de una pesadilla para el menor y su familia».. Vázquez ha argumentado que se inició la colonoscopia sin tener los resultados de coagulación, algo que era imprescindible dado el historial del menor y que sufrió una perforación de colon con rotura intestinal con acumulación masiva de aire en la cavidad abdominal.. El menor fue sometido a dos intervenciones quirúrgicas de urgencia, precisó dos transfusiones de sangre por anemia grave y estuvo ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos.. Además contrajo una infección durante su ingreso hospitalario y le ha quedado secuelas permanentes de enorme gravedad: perforación de colon con trastorno funcional, incontinencia con prolapso intestinal y sintomatología ansiosa severa con inestabilidad emocional que afecta a su vida diaria.
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