El consejero de Economía y Hacienda en funciones, Carlos Fernández Carriedo, qha participado este viernes en Valladolid en una jornada sobre la automoción, donde ha defendido la fortaleza de este sector en la comunidad, así como su liderazgo ante los retos y desafíos a los que se enfrenta, en alusión al cambio tecnológico, las modificaciones en los hábitos de consumo del conjunto de los ciudadanos o el aumento de la competencia internacional.. “No son retos fáciles de abordar”, decía Carriedo, quien, sin embargo, reafirmaba el compromiso de la Junta con la industria del automóvil con el objetivo de mantener el nivel de competitividad, empleo e importancia del sector productivo.. Al respecto, aseguraba que esta apuesta necesitará de inversiones en el tiempo y defendía invertir pensando en los próximos años pero siendo capaces de superar también el momento presente.. Entre las fortalezas del sector, el consejero reivindicaba la cualificación de los profesionales y el conocimiento que tienen las empresas así como una cadena de valor «muy asentada» que aglutina talento y conocimiento.. Para Fernández Carriedo, medioambiente y economía tienen que ir en equilibrio, para poder hacer los cambios que la realidad demanda. «No podemos cerrar los ojos ante estos retos, pero hay que saber que es muy importante consolidar competitividad, empleo y capacidad productiva en la comunidad autónoma”, advertía.. Por su parte, la presidenta del Clúster de Automoción y Movilidad de Castilla y León (FaCyL), María Paz Robina, destacaba que el sector está claramente comprometido con la sostenibilidad y con la descarbonización, si bien advertía de que el camino «no es nada fácil”.. “La transición es muy compleja porque depende de muchísimos factores y necesitamos ayuda”, decía, antes de reclamar que la regulación sea “realista, ágil y fácil”, como sucede “en otros continentes” que “nos están comiendo el terreno”.. “Europa se juega su futuro y necesitamos certidumbres”, sentenciaba.. Un momento “crucial”. Por su parte, el eurodiputado del Grupo Popular Raúl de la Hoz destacó que vivimos “un momento absolutamente crucial para la industria de la automoción en Europa”, que a la vez es “extremadamente complejo desde todos los puntos de vista”, tanto normativo, como industrial y comercial. Ante esa situación, expuso, “es necesario que Castilla y León tome partido en el debate que va a determinar cuál va a ser el futuro del sector de la automoción en Europa”.. En su opinión, el debate que ahora se abre debe de dar como resultado un paquete de la automoción que sirva realmente para “impulsar a la industria de la automoción en Castilla León, en España y en Europa”. Ese conjunto de medidas debería suponer, según él, “un cambio de rumbo respecto de las políticas que hasta ahora se venían ejerciendo por parte de la Comisión Europea”.. “La automoción europea es la bandera de nuestra industria, también desde el punto de vista del empleo, y lógicamente requiere de una atención especial por parte de las decisiones comunitarias, como también sucede en Castilla y León por parte de la Junta de Castilla y León”, analizó antes de lamentar que “las políticas erróneas desarrolladas por parte de la Comisión en el pasado no han cosechado los resultados queridos”.. “Nos hemos adentrado de forma alocada, imprevista y sin diálogo con el sector en un futuro de la automoción estrictamente vinculado al vehículo eléctrico, sin que siquiera las marcas o los fabricantes tuvieran capacidad de adaptación”, censuró. Es por ello que ahora se trata de “intentar flexibilizar el camino hacia la neutralidad climática, haciéndolo compatible con la competitividad de nuestras factorías”.. Esa “flexibilidad”, junto con “la consecución de los objetivos climáticos” tiene que servir en su opinión para “lanzar a la industria de automoción en Europa”, ayudando “por ejemplo al sector de las baterías, intentando facilitar la entrada de nuevas motorizaciones y posibilitando el futuro de la combustión en el sector”. “También se debería ayudar al desarrollo de vehículos pequeños eléctricos, que son los que se fabrican en España y los que nos pueden ayudar a competir con la feroz industria china que en gran parte está limitando nuestra capacidad de desarrollo y crecimiento”, resumió.
Desde el Clúster de la Automoción aseguran que están comprometidos con la sostenibilidad y la descarbonización pero advierten de que la transición «no es fácil» y piden una regulación «realista, ágil y fácil»
El consejero de Economía y Hacienda en funciones, Carlos Fernández Carriedo, qha participado este viernes en Valladolid en una jornada sobre la automoción, donde ha defendido la fortaleza de este sector en la comunidad, así como su liderazgo ante los retos y desafíos a los que se enfrenta, en alusión al cambio tecnológico, las modificaciones en los hábitos de consumo del conjunto de los ciudadanos o el aumento de la competencia internacional.. “No son retos fáciles de abordar”, decía Carriedo, quien, sin embargo, reafirmaba el compromiso de la Junta con la industria del automóvil con el objetivo de mantener el nivel de competitividad, empleo e importancia del sector productivo.. Al respecto, aseguraba que esta apuesta necesitará de inversiones en el tiempo y defendía invertir pensando en los próximos años pero siendo capaces de superar también el momento presente.. Entre las fortalezas del sector, el consejero reivindicaba la cualificación de los profesionales y el conocimiento que tienen las empresas así como una cadena de valor «muy asentada» que aglutina talento y conocimiento.. Para Fernández Carriedo, medioambiente y economía tienen que ir en equilibrio, para poder hacer los cambios que la realidad demanda. «No podemos cerrar los ojos ante estos retos, pero hay que saber que es muy importante consolidar competitividad, empleo y capacidad productiva en la comunidad autónoma”, advertía.. Por su parte, la presidenta del Clúster de Automoción y Movilidad de Castilla y León (FaCyL), María Paz Robina, destacaba que el sector está claramente comprometido con la sostenibilidad y con la descarbonización, si bien advertía de que el camino «no es nada fácil”.. “La transición es muy compleja porque depende de muchísimos factores y necesitamos ayuda”, decía, antes de reclamar que la regulación sea “realista, ágil y fácil”, como sucede “en otros continentes” que “nos están comiendo el terreno”.. “Europa se juega su futuro y necesitamos certidumbres”, sentenciaba.. Por su parte, el eurodiputado del Grupo Popular Raúl de la Hoz destacó que vivimos “un momento absolutamente crucial para la industria de la automoción en Europa”, que a la vez es “extremadamente complejo desde todos los puntos de vista”, tanto normativo, como industrial y comercial. Ante esa situación, expuso, “es necesario que Castilla y León tome partido en el debate que va a determinar cuál va a ser el futuro del sector de la automoción en Europa”.. En su opinión, el debate que ahora se abre debe de dar como resultado un paquete de la automoción que sirva realmente para “impulsar a la industria de la automoción en Castilla León, en España y en Europa”. Ese conjunto de medidas debería suponer, según él, “un cambio de rumbo respecto de las políticas que hasta ahora se venían ejerciendo por parte de la Comisión Europea”.. “La automoción europea es la bandera de nuestra industria, también desde el punto de vista del empleo, y lógicamente requiere de una atención especial por parte de las decisiones comunitarias, como también sucede en Castilla y León por parte de la Junta de Castilla y León”, analizó antes de lamentar que “las políticas erróneas desarrolladas por parte de la Comisión en el pasado no han cosechado los resultados queridos”.. “Nos hemos adentrado de forma alocada, imprevista y sin diálogo con el sector en un futuro de la automoción estrictamente vinculado al vehículo eléctrico, sin que siquiera las marcas o los fabricantes tuvieran capacidad de adaptación”, censuró. Es por ello que ahora se trata de “intentar flexibilizar el camino hacia la neutralidad climática, haciéndolo compatible con la competitividad de nuestras factorías”.. Esa “flexibilidad”, junto con “la consecución de los objetivos climáticos” tiene que servir en su opinión para “lanzar a la industria de automoción en Europa”, ayudando “por ejemplo al sector de las baterías, intentando facilitar la entrada de nuevas motorizaciones y posibilitando el futuro de la combustión en el sector”. “También se debería ayudar al desarrollo de vehículos pequeños eléctricos, que son los que se fabrican en España y los que nos pueden ayudar a competir con la feroz industria china que en gran parte está limitando nuestra capacidad de desarrollo y crecimiento”, resumió.
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