Borja Sémper, diputado del Partido Popular, ha anunciado su vuelta a la actividad política tras haber superado un cáncer de páncreas que le ha mantenido alejado de la vida pública durante diez meses.. Este jueves, el político ha visitado el plató de El programa de Ana Rosa, desde donde ha comentado cómo se encuentra y cómo ha vivido el cáncer. Así, dada la coincidencia de enfermedades, el diputado ha conectado rápidamente con Ana Rosa Quintana, quien también ha comentado su proceso.. «Cada cáncer es diferente y la quimioterapia, también. En mi caso, el tratamiento fue muy complicado y me tuvieron que ingresar varias veces porque lo que te meten es veneno», ha apuntado el diputado del PP que, además, ha señalado: «Ahora solo me quedo con lo bueno y me gusta hablarlo con naturalidad porque sé que hay mucha gente a la que le reconforta».. Sin embargo, pese a su actual optimismo, Sémper ha admitido que, en alguna ocasión, ha pensado que el cáncer acabaría con su vida: «Desde que me detectaron que tenía un tumor hasta que se supo cuál era la gravedad de este cáncer de páncreas, que además es uno de los más agresivos, hubo una serie de días en los que mentalmente iba cerrando carpetas e intentaba dejar a los míos en la mejor situación. Yo pensaba en el marrón que les dejaba a mi mujer y a mis hijos y es lo que más me pesó hasta que supo que era grave, pero era tratable».. De la misma manera, el político ha asegurado que el apoyo de su mujer ha sido del vital importancia: «Ella se empeñó en que hiciera lo que había dejado de hacer, que era mirarme y cuidarme». Pese a todo lo malo, Sémper ha decidido quedarse solo con lo bueno: «Esto en la vida me ha hecho quitarme mucha tontería o que cosas que eran relevantes para mí ahora ya no lo sean. La quimioterapia es una putada, pero te cura. Se pasan momentos extraordinariamente duros, pero se sale».. «Sabía que tenía amigos, pero no sabía la talla que tenían. También mis compañeros, muchos de mis adversarios y de Feijóo, que se ha mostrado conmigo como un segundo médico. He descubierto, también, la bondad de la gente y la generosidad. También he aprendido a querer rodearme solo de gente buena en la vida. El tiempo, sea el que sea, es escaso y quiero aprovecharlo bien. Las cosas cotidianas adquieren importancia cuando ves que las puedes perder. Me he dado cuenta de que me da una pena terrible dejar de vivir porque la vida es un regalo», ha sentenciado Borja Sémper.
El político ha asegurado que ha recibido mucho apoyo tanto por parte de sus amigos y familiares como de compañeros y adversarios políticos.
20MINUTOS.ES – Televisión
Borja Sémper, diputado del Partido Popular, ha anunciado su vuelta a la actividad política tras haber superado un cáncer de páncreas que le ha mantenido alejado de la vida pública durante diez meses.. Este jueves, el político ha visitado el plató de El programa de Ana Rosa, desde donde ha comentado cómo se encuentra y cómo ha vivido el cáncer. Así, dada la coincidencia de enfermedades, el diputado ha conectado rápidamente con Ana Rosa Quintana, quien también ha comentado su proceso.. «Cada cáncer es diferente y la quimioterapia, también. En mi caso, el tratamiento fue muy complicado y me tuvieron que ingresar varias veces porque lo que te meten es veneno», ha apuntado el diputado del PP que, además, ha señalado: «Ahora solo me quedo con lo bueno y me gusta hablarlo con naturalidad porque sé que hay mucha gente a la que le reconforta».. Sin embargo, pese a su actual optimismo, Sémper ha admitido que, en alguna ocasión, ha pensado que el cáncer acabaría con su vida: «Desde que me detectaron que tenía un tumor hasta que se supo cuál era la gravedad de este cáncer de páncreas, que además es uno de los más agresivos, hubo una serie de días en los que mentalmente iba cerrando carpetas e intentaba dejar a los míos en la mejor situación. Yo pensaba en el marrón que les dejaba a mi mujer y a mis hijos y es lo que más me pesó hasta que supo que era grave, pero era tratable».. De la misma manera, el político ha asegurado que el apoyo de su mujer ha sido del vital importancia: «Ella se empeñó en que hiciera lo que había dejado de hacer, que era mirarme y cuidarme». Pese a todo lo malo, Sémper ha decidido quedarse solo con lo bueno: «Esto en la vida me ha hecho quitarme mucha tontería o que cosas que eran relevantes para mí ahora ya no lo sean. La quimioterapia es una putada, pero te cura. Se pasan momentos extraordinariamente duros, pero se sale».. «Sabía que tenía amigos, pero no sabía la talla que tenían. También mis compañeros, muchos de mis adversarios y de Feijóo, que se ha mostrado conmigo como un segundo médico. He descubierto, también, la bondad de la gente y la generosidad. También he aprendido a querer rodearme solo de gente buena en la vida. El tiempo, sea el que sea, es escaso y quiero aprovecharlo bien. Las cosas cotidianas adquieren importancia cuando ves que las puedes perder. Me he dado cuenta de que me da una pena terrible dejar de vivir porque la vida es un regalo», ha sentenciado Borja Sémper.
