Las palomas ya forman parte de la vida cotidiana de los barceloneses, y se han integrado plenamente en el paisaje urbano de la capital catalana. Sin embargo, lo que durante décadas ha sido un elemento más del entorno urbano ya está empezando a ser un problema: Barcelona tiene una sobrepoblación de palomas.. Según datos municipales, la ciudad alberga más de 100.000 ejemplares, con densidades de entre 1.300 y 1.700 palomas por km², muy por encima del nivel aconsejado de 300 a 400. Así, la capital catalana multiplica hasta por cuatro la población considerada sostenible.. Uno de los principales factores detrás de este fuerte aumento de población es la alimentación masiva por parte de los vecinos y turistas. De hecho, el Ayuntamiento de Barcelona ha identificado al menos 236 «grandes alimentadores» de palomas, algunos de ellos capaces de dar más de dos kilos de comida al día.. Más allá de la cuestión estética, el consistorio advierte que esta sobrepoblación puede generar riesgos sanitarios, al facilitar la transmisión de enfermedades, deterioro del material urbano y aumento de la suciedad. Por ello, el Ayuntamiento ha puesto en marcha algunas estrategias para paliar la situación: uso de pienso anticonceptivo a las palomas para reducir su reproducción y pruebas con aves rapaces halcones para ahuyentarlas.. Sin embargo, expertos advierten que ninguna medida servirá si no se acaba con los grandes alimentadores de la ciudad.
El Ayuntamiento ha identificado al menos 236 «grandes alimentadores» de palomas
Las palomas ya forman parte de la vida cotidiana de los barceloneses, y se han integrado plenamente en el paisaje urbano de la capital catalana. Sin embargo, lo que durante décadas ha sido un elemento más del entorno urbano ya está empezando a ser un problema: Barcelona tiene una sobrepoblación de palomas.. Según datos municipales, la ciudad alberga más de 100.000 ejemplares, con densidades de entre 1.300 y 1.700 palomas por km², muy por encima del nivel aconsejado de 300 a 400. Así, la capital catalana multiplica hasta por cuatro la población considerada sostenible.. Uno de los principales factores detrás de este fuerte aumento de población es la alimentación masiva por parte de los vecinos y turistas. De hecho, el Ayuntamiento de Barcelona ha identificado al menos 236 «grandes alimentadores» de palomas, algunos de ellos capaces de dar más de dos kilos de comida al día.. Más allá de la cuestión estética, el consistorio advierte que esta sobrepoblación puede generar riesgos sanitarios, al facilitar la transmisión de enfermedades, deterioro del material urbano y aumento de la suciedad. Por ello, el Ayuntamiento ha puesto en marcha algunas estrategias para paliar la situación: uso de pienso anticonceptivo a las palomas para reducir su reproducción y pruebas con aves rapaces halcones para ahuyentarlas.. Sin embargo, expertos advierten que ninguna medida servirá si no se acaba con los grandes alimentadores de la ciudad.
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