Un grupo de amigos -de entre diez y doce personas- fueron multados con 75 euros cada uno tras encontrarse casualmente en la calle al salir de un concierto en la Sala Paral·lel 62 en el Raval de Barcelona. Según la Sindicatura de Greuges de la capital catalana, los hechos ocurrieron el 25 de febrero, poco después de las 23:15 horas, cuando varias personas hablaban con normalidad en la calle. Según los afectados, al cabo de unos minutos unos seis agentes de la Guardia Urbana se identificaron y comunicaron al grupo que serían sancionados con 75 euros cada uno, alegando una ordenanza municipal que prohíbe las reuniones de más de diez personas conversando en vía pública. Además, hay una frase que, pese a no estar confirmada, desató la polémica. Tal y como explicaron las personas afectadas a la Sindicatura, uno de los agentes les dijo: «Si no queréis que os pase esto, vigilad a quién votáis. Esto os pasa por votar a los que votáis». Denunciaron también que tres policías locales se dirigieron a ellos únicamente en castellano, sin ofrecerles atención en catalán. Tras la queja a la Sindicatura de Greuges, la Guardia Urbana abrió una información reservada para esclarecer los hechos. La instrucción constató que esa noche se desplegó un operativo de control de civismo en el Raval, y que el grupo intervino en este caso al considerar que sus gritos perturbaban el descanso vecinal. Al no constar antecedentes de quejas contra los agentes ni existir pruebas concluyentes, se archivó la investigación. Sin embargo, aunque la Sindicatura concluyó que no dispone de elementos suficientes para determinar si el trato se ajustó a derecho, recordó que la neutralidad política de los cuerpos policiales «exige evitar cualquier manifestación que pueda proyectar una imagen de parcialidad».
Según los denunciados, un agente les dijo: «Si no queréis que os pase esto, vigilad a quién votáis»
Un grupo de amigos -de entre diez y doce personas- fueron multados con 75 euros cada uno tras encontrarse casualmente en la calle al salir de un concierto en la Sala Paral·lel 62 en el Raval de Barcelona. Según la Sindicatura de Greuges de la capital catalana, los hechos ocurrieron el 25 de febrero, poco después de las 23:15 horas, cuando varias personas hablaban con normalidad en la calle. Según los afectados, al cabo de unos minutos unos seis agentes de la Guardia Urbana se identificaron y comunicaron al grupo que serían sancionados con 75 euros cada uno, alegando una ordenanza municipal que prohíbe las reuniones de más de diez personas conversando en vía pública.Además, hay una frase que, pese a no estar confirmada, desató la polémica. Tal y como explicaron las personas afectadas a la Sindicatura, uno de los agentes les dijo: «Si no queréis que os pase esto, vigilad a quién votáis. Esto os pasa por votar a los que votáis». Denunciaron también que tres policías locales se dirigieron a ellos únicamente en castellano, sin ofrecerles atención en catalán.Tras la queja a la Sindicatura de Greuges, la Guardia Urbana abrió una información reservada para esclarecer los hechos. La instrucción constató que esa noche se desplegó un operativo de control de civismo en el Raval, y que el grupo intervino en este caso al considerar que sus gritos perturbaban el descanso vecinal. Al no constar antecedentes de quejas contra los agentes ni existir pruebas concluyentes, se archivó la investigación.Sin embargo, aunque la Sindicatura concluyó que no dispone de elementos suficientes para determinar si el trato se ajustó a derecho, recordó que la neutralidad política de los cuerpos policiales «exige evitar cualquier manifestación que pueda proyectar una imagen de parcialidad».
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