Skip to content
Crónica Actual
  sábado 12 septiembre 2026
  • Titulares
  • Ciencia
    • Tecnología
  • Cultura
    • Libros
    • Música
    • Teatro
    • Arte
  • Televisión y Cine
  • Deportes
    • Fútbol
    • Motor
    • Baloncesto
  • Internacional
  • España
    • Madrid
    • Andalucía
    • Galicia
    • Comunidad de Valencia
    • Castilla La-Mancha
    • Castilla y León
    • Región de Murcia
    • Cataluña
  • Economía
  • Más
    • Gente
    • Sociedad
    • Opinión
Tendencias
12 de septiembre de 2026España sobrevive a Japón (59-79) y pasa a cuartos como primera en el Mundial de Baloncesto 12 de septiembre de 2026Muere un hombre de 83 años cuando se bañaba en la playa de El Arenal de Jávea 12 de septiembre de 2026Vuelta a la escuela (hacia 1960) 12 de septiembre de 2026Investigan como posible sabotaje el descarrilamiento de un tren en Francia 12 de septiembre de 2026Ximo Puig se casa en segundas nupcias con Gabriela Bravo, la fiscal que fue su consellera de Justicia 12 de septiembre de 2026Zelenski está dispuesto a reunirse con Putin en la cumbre del G20 de diciembre 12 de septiembre de 2026Murales para recuperar la memoria y las raíces de los barrios zamoranos 12 de septiembre de 2026Valencia volverá a ser capital mundial del grafiti 12 de septiembre de 2026Berrocal se juega su principal sustento tras el incendio de Niebla: la cooperativa corchera lucha por evitar el cierre 12 de septiembre de 2026La oferta turística de Archena se amplía con un nuevo Centro de Interpretación Etnográfico impulsado por la CARM
Crónica Actual
Crónica Actual
  • Titulares
  • Ciencia
    • Tecnología
  • Cultura
    • Libros
    • Música
    • Teatro
    • Arte
  • Televisión y Cine
  • Deportes
    • Fútbol
    • Motor
    • Baloncesto
  • Internacional
  • España
    • Madrid
    • Andalucía
    • Galicia
    • Comunidad de Valencia
    • Castilla La-Mancha
    • Castilla y León
    • Región de Murcia
    • Cataluña
  • Economía
  • Más
    • Gente
    • Sociedad
    • Opinión
Crónica Actual
  Cultura  Bad Bunny, no es revolución si no se perrea
Cultura

Bad Bunny, no es revolución si no se perrea

17 de mayo de 2026
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

Suyo es el disco más escuchado de la historia de Spotify con, ejem, 20.000 millones de «streams»: «Un verano sin ti». Fue el artista más escuchado del mundo el año pasado, por delante de Taylor Swift. Ha sido el primer artista que logra con un disco en español el Grammy al mejor álbum del año (por «DeBÍ TiRAR MáS FOToS»). Su residencia en Puerto Rico generó 700 millones de dólares mientras protagonizaba el espectáculo del intermedio de la Super Bowl. La historia de éxito de Bad Bunny es incontestable. Su trayectoria le avala apenas cinco días antes de que Benito Antonio Martínez Ocasio aterrice en Barcelona para el arranque de su gira (22 de mayo) que le colocará ante más de 600.000 espectadores en nuestro país, repartidos en 2 conciertos en la Ciudad Condal y otros diez en Madrid. Todo esto parece suficientemente abrumador para hablar por sí mismo, y, sin embargo, en determinados círculos a este lado del Atlántico, parece que a carrera del Conejo Malo todavía necesite de una «traducción» o de una «explicación», como si el puertorriqueño procediera de un planeta y de un tiempo lejano. Ya saben, «no se le entiende». Bueno, para todas esas personas, y aunque suene exagerado, lo cierto es que Bad Bunny ha hecho de este mundo un lugar mejor y vamos a tratar de contar por qué.. Aunque pueda parecer sorprendente, su música, hedonista y explícitamente sexual, o costumbrista y anecdótica, ha sido y es profundamente política. También su actividad fuera del estudio de grabación. Benito es el hijo mayor de un camionero y una maestra de escuela puertorriqueños. En el arco temporal de su todavía corta vida (32 años), ha presenciado una sucesión de crisis económicas y políticas en su país de nacimiento mientras trabajaba en un establecimiento de comestibles y hacía canciones, como tantos otros jóvenes, en la bulliciosa escena del archipiélago caribeño. Nuestro protagonista es fiel reflejo de un pueblo oprimido y resistente, colonizado durante 500 años en un pequeño territorio, pero con una enorme tradición musical.. Benito creció en un país corrupto e intervenido económicamente por los acreedores estadounidenses, padeciendo de primera mano, como hijo de profesora, la aguda crisis de servicios públicos y salarios que han provocado las sucesivas administraciones. En su caso, la palabra «descolonización» no es una consigna posmoderna para puntualizar vitrinas en museos, es la realidad cotidiana de un país que cada día debe más dinero a las élites estadounidenses gracias a un supuesto plan de ayuda llamado Promesa y que sirvió para lo contrario. Como estado libre asociado, los puertorriqueños poseen pasaporte de Estados Unidos, pero carecen de ciertos derechos de ciudadanía. En cambio, las fortunas del continente obtienen notables ventajas fiscales para comprar propiedades en el archipiélago: la vivienda se ha encarecido un 23 por ciento. En ese desamparado caldo de cultivo prendió la mecha del «trap latino» como en muy pocos lugares de la América hispana. Junto con su inseparable Tainy, Bad Bunny publicó «X 100pre», un disco en el que al sonido grave y arrastrado del estilo urbano, surgido de la juventud sin esperanza de Atlanta, le añadía la melodiosa voz de la tierra de la bachata. Benito pudo dejar de trabajar en el supermercado.. DJ Playero y Residente. En este tiempo, trabaja con DJ Negro y DJ Playero, dos instituciones musicales de la isla, figuras centrales de este siglo. En sus inicios crea su núcleo. «Ocho personas que son su familia y que son con las que ha trabajado siempre, hasta la fecha», como revelan en su libro «P FKN R. Bad Bunny y la música como acto de resistencia» las estudiosas de su figura Vanessa Díaz y Petra R. Rivera-Rideau. «Cuando Spotify lanzó un vídeo de la cena que celebraba sus primeros 1.000 millones de reproducciones, el grupo de personas que aparecía eran sus amigos de la infancia más sus hermanos, Bysael y Bernie», explican estas profesoras de estudios latinos en Loyola y Wellesley. En esta época, sus letras eran puramente hedonistas, sexualmente explícitas, perfectas para «bellaquear». Sin embargo, muy pronto tomará conciencia. Tan pronto como las falsas promesas se traducen en la pérdida de empleos, que afectan directamente a los profesores, como receta de austeridad del gigante de las barras y estrellas. Y entonces llegó el huracán María, que dejó a la isla devastada y a Trump haciendo comentarios despectivos sobre los puertorriqueños. Bad Bunny respondió con un irónico «Estamos bien», una canción de protesta que contestaba a la dejadez colonialista. No se quedó ahí: «Te boté» («Te dejé»”) hablaba de una presunta relación sentimental tóxica pero se convirtió en el himno de protesta contra el gobernador de la isla y contra el Tío Sam. La canción puso banda sonora al llamado Verano Boricua, durante el que toda la isla se echó a las calles. Bad Bunny y Residente encabezaron las manifestaciones en la calle y las redes. El perreo se convirtió en un arma de combate, pues este tipo de baile había sido perseguido por los sucesivos gobiernos y tratado con desprecio por la clase dominante. «Si no se puede perrear, no es mi revolución», proclamaban los insurgentes. Pero ahí no quedó la cosa: junto a René e iLe Cabra, Bad Bunni graba «Afilando los cuchillos», canción que supondrá el golpe de gracia contra Ricardo Roselló. Cayó el gobernador, pero «spoiler»: nada cambió en la isla y sigue sin hacerlo.. En todo caso, Bad Bunny siguió con su lucha en otros ámbitos: abandonó para siempre cualquier atisbo de machismo en sus letras, tomó conciencia. En «Caro» y en «Ignorantes» se colocó en un punto de vista inédito en el reguetón ante cuestiones de género, masculinidad y homosexualidad. Benito desafió los roles pintándose las uñas, llevando joyería o ropa femenina. «Rompió la imagen de supermacho», dice De La Ghetto, gran figura de la escena. Las protagonistas femeninas de sus canciones tienen voluntad, no son meros decorados. En «Callaíta» encarna a una mujer que lucha por su autonomía. «Andrea» trata sobre una mujer que reivindica una pareja que te apoye y respete: aunque Benito lo negó, el tema apareció al poco tiempo de un caso real de una víctima de violencia machista del mismo nombre. «Yo perreo sola» habla por sí misma: es un himno que celebra la autonomía de la mujer. Bad Bunny apoyó a Villano Antillano, rapera trans puertorriqueña que había sufrido la marginación. Para que luego digan que no hay mensaje en el reguetón.. Otro tipo de resistencia fue estrictamente rítmico y musical: cuando el reguetón había conquistado el mundo, Benito decidió mirar hacia casa y, en «DeBÍ TiRAR MáS FOToS», reivindicó géneros tradicionales de su tierra como la plena, la salsa y la bomba. No solo eso: celebraba la tradición de la isla incluso en los estilos menos conocidos, de la música jíbara hasta el bolero, huyendo de la moda, regresando a la raíz. Lo que nos lleva, por supuesto, a una última resistencia: pese a su influencia global, Benito «se ha negado a comprometer su identidad lingüística para lograr el éxito en el mercado estadounidense. A diferencia de otros artistas latinos (…), Bad Bunny ha insistido en cantar en español. Su éxito demuestra que no es necesario traducirse para ser entendido, ni renunciar a la lengua propia para alcanzar audiencia global», escriben las ensayistas. «El idioma español no ha sido una barrera para Bad Bunny, sino una herramienta de resistencia cultural», consignan Díaz y Rivera-Rideau. Quizás falte alguna otra cosa por explicar, pero es inútil hacerlo en estas líneas: la revolución se demuestra bailando.

Más noticias

Cambio de guardia en el palco de San Sebastián: José Vicente Espín será el nuevo presidente de Illunbe

3 de abril de 2026

La banda irlandesa U2 lanza por sorpresa un EP con seis nuevos temas con carga política

18 de febrero de 2026

El consenso total en torno a Curro Vázquez

27 de abril de 2026

Galerías de arte de toda España convocan un «encierro» este viernes para pedir un IVA reducido

20 de febrero de 2026

 

Su música, hedonista y explícita, es también profundamente política, aunque muchos no se hayan detenido en su mensaje: Benito Antonio Martínez Ocasio ha tomado partido por su país, contra el machismo, por los derechos civiles, para reivindicar su tradición y sin sucumbir al inglés. El viernes llega a España

  

Suyo es el disco más escuchado de la historia de Spotify con, ejem, 20.000 millones de «streams»: «Un verano sin ti». Fue el artista más escuchado del mundo el año pasado, por delante de Taylor Swift. Ha sido el primer artista que logra con un disco en español el Grammy al mejor álbum del año (por «DeBÍ TiRAR MáS FOToS»). Su residencia en Puerto Rico generó 700 millones de dólares mientras protagonizaba el espectáculo del intermedio de la Super Bowl. La historia de éxito de Bad Bunny es incontestable. Su trayectoria le avala apenas cinco días antes de que Benito Antonio Martínez Ocasio aterrice en Barcelona para el arranque de su gira (22 de mayo) que le colocará ante más de 600.000 espectadores en nuestro país, repartidos en 2 conciertos en la Ciudad Condal y otros diez en Madrid. Todo esto parece suficientemente abrumador para hablar por sí mismo, y, sin embargo, en determinados círculos a este lado del Atlántico, parece que a carrera del Conejo Malo todavía necesite de una «traducción» o de una «explicación», como si el puertorriqueño procediera de un planeta y de un tiempo lejano. Ya saben, «no se le entiende». Bueno, para todas esas personas, y aunque suene exagerado, lo cierto es que Bad Bunny ha hecho de este mundo un lugar mejor y vamos a tratar de contar por qué.. Aunque pueda parecer sorprendente, su música, hedonista y explícitamente sexual, o costumbrista y anecdótica, ha sido y es profundamente política. También su actividad fuera del estudio de grabación. Benito es el hijo mayor de un camionero y una maestra de escuela puertorriqueños. En el arco temporal de su todavía corta vida (32 años), ha presenciado una sucesión de crisis económicas y políticas en su país de nacimiento mientras trabajaba en un establecimiento de comestibles y hacía canciones, como tantos otros jóvenes, en la bulliciosa escena del archipiélago caribeño. Nuestro protagonista es fiel reflejo de un pueblo oprimido y resistente, colonizado durante 500 años en un pequeño territorio, pero con una enorme tradición musical.. Benito creció en un país corrupto e intervenido económicamente por los acreedores estadounidenses, padeciendo de primera mano, como hijo de profesora, la aguda crisis de servicios públicos y salarios que han provocado las sucesivas administraciones. En su caso, la palabra «descolonización» no es una consigna posmoderna para puntualizar vitrinas en museos, es la realidad cotidiana de un país que cada día debe más dinero a las élites estadounidenses gracias a un supuesto plan de ayuda llamado Promesa y que sirvió para lo contrario. Como estado libre asociado, los puertorriqueños poseen pasaporte de Estados Unidos, pero carecen de ciertos derechos de ciudadanía. En cambio, las fortunas del continente obtienen notables ventajas fiscales para comprar propiedades en el archipiélago: la vivienda se ha encarecido un 23 por ciento. En ese desamparado caldo de cultivo prendió la mecha del «trap latino» como en muy pocos lugares de la América hispana. Junto con su inseparable Tainy, Bad Bunny publicó «X 100pre», un disco en el que al sonido grave y arrastrado del estilo urbano, surgido de la juventud sin esperanza de Atlanta, le añadía la melodiosa voz de la tierra de la bachata. Benito pudo dejar de trabajar en el supermercado.. En este tiempo, trabaja con DJ Negro y DJ Playero, dos instituciones musicales de la isla, figuras centrales de este siglo. En sus inicios crea su núcleo. «Ocho personas que son su familia y que son con las que ha trabajado siempre, hasta la fecha», como revelan en su libro «P FKN R. Bad Bunny y la música como acto de resistencia» las estudiosas de su figura Vanessa Díaz y Petra R. Rivera-Rideau. «Cuando Spotify lanzó un vídeo de la cena que celebraba sus primeros 1.000 millones de reproducciones, el grupo de personas que aparecía eran sus amigos de la infancia más sus hermanos, Bysael y Bernie», explican estas profesoras de estudios latinos en Loyola y Wellesley. En esta época, sus letras eran puramente hedonistas, sexualmente explícitas, perfectas para «bellaquear». Sin embargo, muy pronto tomará conciencia. Tan pronto como las falsas promesas se traducen en la pérdida de empleos, que afectan directamente a los profesores, como receta de austeridad del gigante de las barras y estrellas. Y entonces llegó el huracán María, que dejó a la isla devastada y a Trump haciendo comentarios despectivos sobre los puertorriqueños. Bad Bunny respondió con un irónico «Estamos bien», una canción de protesta que contestaba a la dejadez colonialista. No se quedó ahí: «Te boté» («Te dejé»”) hablaba de una presunta relación sentimental tóxica pero se convirtió en el himno de protesta contra el gobernador de la isla y contra el Tío Sam. La canción puso banda sonora al llamado Verano Boricua, durante el que toda la isla se echó a las calles. Bad Bunny y Residente encabezaron las manifestaciones en la calle y las redes. El perreo se convirtió en un arma de combate, pues este tipo de baile había sido perseguido por los sucesivos gobiernos y tratado con desprecio por la clase dominante. «Si no se puede perrear, no es mi revolución», proclamaban los insurgentes. Pero ahí no quedó la cosa: junto a René e iLe Cabra, Bad Bunni graba «Afilando los cuchillos», canción que supondrá el golpe de gracia contra Ricardo Roselló. Cayó el gobernador, pero «spoiler»: nada cambió en la isla y sigue sin hacerlo.. En todo caso, Bad Bunny siguió con su lucha en otros ámbitos: abandonó para siempre cualquier atisbo de machismo en sus letras, tomó conciencia. En «Caro» y en «Ignorantes» se colocó en un punto de vista inédito en el reguetón ante cuestiones de género, masculinidad y homosexualidad. Benito desafió los roles pintándose las uñas, llevando joyería o ropa femenina. «Rompió la imagen de supermacho», dice De La Ghetto, gran figura de la escena. Las protagonistas femeninas de sus canciones tienen voluntad, no son meros decorados. En «Callaíta» encarna a una mujer que lucha por su autonomía. «Andrea» trata sobre una mujer que reivindica una pareja que te apoye y respete: aunque Benito lo negó, el tema apareció al poco tiempo de un caso real de una víctima de violencia machista del mismo nombre. «Yo perreo sola» habla por sí misma: es un himno que celebra la autonomía de la mujer. Bad Bunny apoyó a Villano Antillano, rapera trans puertorriqueña que había sufrido la marginación. Para que luego digan que no hay mensaje en el reguetón.. Otro tipo de resistencia fue estrictamente rítmico y musical: cuando el reguetón había conquistado el mundo, Benito decidió mirar hacia casa y, en «DeBÍ TiRAR MáS FOToS», reivindicó géneros tradicionales de su tierra como la plena, la salsa y la bomba. No solo eso: celebraba la tradición de la isla incluso en los estilos menos conocidos, de la música jíbara hasta el bolero, huyendo de la moda, regresando a la raíz. Lo que nos lleva, por supuesto, a una última resistencia: pese a su influencia global, Benito «se ha negado a comprometer su identidad lingüística para lograr el éxito en el mercado estadounidense. A diferencia de otros artistas latinos (…), Bad Bunny ha insistido en cantar en español. Su éxito demuestra que no es necesario traducirse para ser entendido, ni renunciar a la lengua propia para alcanzar audiencia global», escriben las ensayistas. «El idioma español no ha sido una barrera para Bad Bunny, sino una herramienta de resistencia cultural», consignan Díaz y Rivera-Rideau. Quizás falte alguna otra cosa por explicar, pero es inútil hacerlo en estas líneas: la revolución se demuestra bailando.

 

​Noticias de cultura en La Razón

Los locos siglos XVIII y XIX: cuando los guiris comían mucho más tarde que en la España actual
Chloe Dalton y la liebre que hizo callar a la política
Leer también
Baloncesto

España sobrevive a Japón (59-79) y pasa a cuartos como primera en el Mundial de Baloncesto

12 de septiembre de 2026 7808
Comunidad de Valencia

Muere un hombre de 83 años cuando se bañaba en la playa de El Arenal de Jávea

12 de septiembre de 2026 13157
Cataluña

Vuelta a la escuela (hacia 1960)

12 de septiembre de 2026 2347
Internacional

Investigan como posible sabotaje el descarrilamiento de un tren en Francia

12 de septiembre de 2026 1995
Comunidad de Valencia

Ximo Puig se casa en segundas nupcias con Gabriela Bravo, la fiscal que fue su consellera de Justicia

12 de septiembre de 2026 12639
Internacional

Zelenski está dispuesto a reunirse con Putin en la cumbre del G20 de diciembre

12 de septiembre de 2026 6241
Cargar más
Entradas Recientes

España sobrevive a Japón (59-79) y pasa a cuartos como primera en el Mundial de Baloncesto

12 de septiembre de 2026

Muere un hombre de 83 años cuando se bañaba en la playa de El Arenal de Jávea

12 de septiembre de 2026

Vuelta a la escuela (hacia 1960)

12 de septiembre de 2026

Investigan como posible sabotaje el descarrilamiento de un tren en Francia

12 de septiembre de 2026

Ximo Puig se casa en segundas nupcias con Gabriela Bravo, la fiscal que fue su consellera de Justicia

12 de septiembre de 2026

Zelenski está dispuesto a reunirse con Putin en la cumbre del G20 de diciembre

12 de septiembre de 2026
    Crónica Actual
    En ‘Crónica Actual’, nos dedicamos a la búsqueda incansable de la verdad y la precisión en el periodismo. Con un equipo de reporteros experimentados y una red de corresponsales en todo el mundo, ofrecemos cobertura en tiempo real de los eventos más importantes. Nuestra misión es informar a nuestros lectores con reportajes detallados, análisis profundos y una narrativa que conecta los puntos en el complejo tapiz de la sociedad. Desde conflictos internacionales hasta avances científicos, pasando por las últimas tendencias culturales, ‘Crónica Actual’ es su fuente confiable de noticias que importan.
    CRONICAACTUAL.COM © 2025 | Todos los derechos reservados.
    • Contacto
    • Sobre Nosotros
    • Aviso Legal
    • Política de Cookies
    • Política de Privacidad