«Siento pesado mi corazón y mis pensamientos se han vuelto grises. Mi querido padre ha fallecido. Pero sé que cuando la pena aminore, los recuerdos iluminarán mi presente y lo que nunca jamás olvidaré serán el amor y la gratitud por todo lo que me dio y me enseñó», ha afirmado este pasado domingo la reina consorte Mary de Dinamarca en un comunicado a través de la casa real con el que ha anunciado el fallecimiento de su padre, John Dalgleish Donaldson, a la edad de 84 años en Hobart, en Tasmania, la isla australiana en la que vivía desde hacía alrededor de seis décadas.. Como han incidido desde la monarquía escandinava en su escrito, que han difundido a través de sus redes sociales, la salud de suegro de su actual rey, Federico X de Dinamarca, se había deteriorado en los últimos tiempos y era la reina quien debía viajar hasta el país oceánico para visitarle, siendo la vez más reciente y, por tanto, el adiós a su padre, a finales del pasado marzo, cuando compartieron «un precioso y valioso tiempo juntos».. A fin de cuentas, fue gracias a las enseñanzas de John Dalgleish Donaldson que la actual reina consorte, aunque de origen no aristocrático —conoció a su futuro esposo en el año 2000, durante los Juegos Olímpicos de Sídney—, ha conseguido crear una imagen personal que funciona como complemento contemporáneo y moderno a la realeza. Porque su padre, además, era de origen humilde y conoció las dificultades de sacar toda una familia adelante.. Lo aprendió a su vez de su padre. Y es que John, nacido en Escocia el 5 de septiembre de 1941 creció en una familia obrera arraigada en la comunidad pesquera local, donde las ocupaciones marítimas eran comunes. El capitán Peter Donaldson, abuelo de la actual monarca, de hecho, estuvo a punto de morir en 1962. El buque Shearwater, con el que solía zarpar desde Port Seton, naufragó frente a las costas de Ninth Island mientras transportaba ganado. Y aunque él y su tripulación fueron rescatados, aún hoy se conservan restos del barco en la isla.. Fue un episodio que marcó al joven John, quien poco después, en noviembre de 1963, a los 22 años, obtenía su licenciatura con honores en matemáticas y física por la Universidad de Edimburgo, y decidía emigrar. Antes, eso sí, se acababa de casar con su primera esposa, Henrietta Clark Donaldson, el 31 de agosto de ese mismo año, en una ceremonia en Edimburgo. Ya en el país oceánico se matricularía en estudios de posgrado en la Universidad ed Tasmania, donde completó un doctorado en matemáticas aplicadas en 1967,con una tesis titulada «Asymptotic estimates of the errors in the numerical integration of analytic functions» [«Estimaciones asintóticas de los errores en la integración numérica de funciones analíticas» en español].. Para cuando, ya establecidos en Hobart, obtienen la ciudadanía australiana, algo que ocurre en 1975, John y su esposa Henrietta, que había conseguido un puesto de trabajo como asistente ejecutiva del vicerrector de la Universidad de Tasmania, han tenido y criado a sus cuatro hijos: Jane Alison Stephens, nacida en 1965; Patricia Anne Bailey, que viene al mundo en 1968); en 1970 llegaría John Stuart Donaldson; y, en último lugar, la benjamina, Mary Elizabeth, la futura reina consorte de Dinamarca, que nace en 1972.. Como los daneses supieron en cuanto se dio a conocer el noviazgo de su entonces príncipe heredero con Mary, su madre, Henrietta, falleció prematuramente el 20 de noviembre de 1997 a los 55 años debido a una serie de complicaciones tras una cirugía cardíaca. Cuatro años después, el 5 de septiembre de 2001, en Oxford, Inglaterra, John Dalgleish Donaldson se casó con Susan Elizabeth Donaldson (de soltera Horwood), una novelista británica que ha utilizado en varias ocasiones el seudónimo de Susan Moody y conocida por sus novelas policíacas.. El profesor, durante este tiempo, iría ascendiendo en la Universidad de Tasmania hasta convertirse en catedrático y decano de la Facultad de Ciencias, de la cual se acabó retirando tras una distinguida carrera académica que incluía cátedras visitantes en universidades de Estados Unidos y Corea del Sur. Aunque es cierto que, en enero de 2024, los problemas de salud le impidieron asistir a la proclamación de su hija como reina consorte de Dinamarca, había visitado con frecuencia a su hija en el país escandinavo.. De hecho, tras el matrimonio de su hija con el entonces príncipe heredero Federico en 2004, John Donaldson recibió la Gran Cruz de la Orden de Dannebrog, la máxima condecoración civil de Dinamarca, amén de que un par de años más tarde le fue otorgado su propio escudo de armas por la Cancillería de las Órdenes Reales del Reino de Dinamarca. El escudo fue diseñado siguiendo la tradición heráldica escocesa para honrar su ascendencia, amén de que incorporaba elementos de su propia vida y de su carrera profesional en Australia, siendo pintado en 2007 para su exhibición permanente en la Capilla de las Órdenes Reales del castillo de Frederiksborg.
«Siento pesado mi corazón y mis pensamientos se han vuelto grises. Mi querido padre ha fallecido. Pero sé que cuando la pena aminore, los recuerdos iluminarán mi presente y lo que nunca jamás olvidaré serán el amor y la gratitud por todo lo que me dio y me enseñó», ha afirmado este pasado domingo la reina consorte Mary de Dinamarca en un comunicado a través de la casa real con el que ha anunciado el fallecimiento de su padre, John Dalgleish Donaldson, a la edad de 84 años en Hobart, en Tasmania, la isla australiana en la que vivía desde hacía alrededor de seis décadas.. Como han incidido desde la monarquía escandinava en su escrito, que han difundido a través de sus redes sociales, la salud de suegro de su actual rey, Federico X de Dinamarca, se había deteriorado en los últimos tiempos y era la reina quien debía viajar hasta el país oceánico para visitarle, siendo la vez más reciente y, por tanto, el adiós a su padre, a finales del pasado marzo, cuando compartieron «un precioso y valioso tiempo juntos».. A fin de cuentas, fue gracias a las enseñanzas de John Dalgleish Donaldson que la actual reina consorte, aunque de origen no aristocrático —conoció a su futuro esposo en el año 2000, durante los Juegos Olímpicos de Sídney—, ha conseguido crear una imagen personal que funciona como complemento contemporáneo y moderno a la realeza. Porque su padre, además, era de origen humilde y conoció las dificultades de sacar toda una familia adelante.. Lo aprendió a su vez de su padre. Y es que John, nacido en Escocia el 5 de septiembre de 1941 creció en una familia obrera arraigada en la comunidad pesquera local, donde las ocupaciones marítimas eran comunes. El capitán Peter Donaldson, abuelo de la actual monarca, de hecho, estuvo a punto de morir en 1962. El buque Shearwater, con el que solía zarpar desde Port Seton, naufragó frente a las costas de Ninth Island mientras transportaba ganado. Y aunque él y su tripulación fueron rescatados, aún hoy se conservan restos del barco en la isla.. Fue un episodio que marcó al joven John, quien poco después, en noviembre de 1963, a los 22 años, obtenía su licenciatura con honores en matemáticas y física por la Universidad de Edimburgo, y decidía emigrar. Antes, eso sí, se acababa de casar con su primera esposa, Henrietta Clark Donaldson, el 31 de agosto de ese mismo año, en una ceremonia en Edimburgo. Ya en el país oceánico se matricularía en estudios de posgrado en la Universidad ed Tasmania, donde completó un doctorado en matemáticas aplicadas en 1967,con una tesis titulada «Asymptotic estimates of the errors in the numerical integration of analytic functions» [«Estimaciones asintóticas de los errores en la integración numérica de funciones analíticas» en español].. Para cuando, ya establecidos en Hobart, obtienen la ciudadanía australiana, algo que ocurre en 1975, John y su esposa Henrietta, que había conseguido un puesto de trabajo como asistente ejecutiva del vicerrector de la Universidad de Tasmania, han tenido y criado a sus cuatro hijos: Jane Alison Stephens, nacida en 1965; Patricia Anne Bailey, que viene al mundo en 1968); en 1970 llegaría John Stuart Donaldson; y, en último lugar, la benjamina, Mary Elizabeth, la futura reina consorte de Dinamarca, que nace en 1972.. Como los daneses supieron en cuanto se dio a conocer el noviazgo de su entonces príncipe heredero con Mary, su madre, Henrietta, falleció prematuramente el 20 de noviembre de 1997 a los 55 años debido a una serie de complicaciones tras una cirugía cardíaca. Cuatro años después, el 5 de septiembre de 2001, en Oxford, Inglaterra, John Dalgleish Donaldson se casó con Susan Elizabeth Donaldson (de soltera Horwood), una novelista británica que ha utilizado en varias ocasiones el seudónimo de Susan Moody y conocida por sus novelas policíacas.. El profesor, durante este tiempo, iría ascendiendo en la Universidad de Tasmania hasta convertirse en catedrático y decano de la Facultad de Ciencias, de la cual se acabó retirando tras una distinguida carrera académica que incluía cátedras visitantes en universidades de Estados Unidos y Corea del Sur. Aunque es cierto que, en enero de 2024, los problemas de salud le impidieron asistir a la proclamación de su hija como reina consorte de Dinamarca, había visitado con frecuencia a su hija en el país escandinavo.. De hecho, tras el matrimonio de su hija con el entonces príncipe heredero Federico en 2004, John Donaldson recibió la Gran Cruz de la Orden de Dannebrog, la máxima condecoración civil de Dinamarca, amén de que un par de años más tarde le fue otorgado su propio escudo de armas por la Cancillería de las Órdenes Reales del Reino de Dinamarca. El escudo fue diseñado siguiendo la tradición heráldica escocesa para honrar su ascendencia, amén de que incorporaba elementos de su propia vida y de su carrera profesional en Australia, siendo pintado en 2007 para su exhibición permanente en la Capilla de las Órdenes Reales del castillo de Frederiksborg.
