Pocas veces una novillada, fuera de San Isidro, puede hacer gala de un entradón como el ayer en Madrid. Los tendidos estaban más cerca del lleno que de los tres cuartos. Cosas que los contrarios no van a aceptar, pero es innegable que cada vez las plazas de toros se llenan más. Y más importante aun cuando el cartel es el que es. Tres novilleros (dos nuevos en esta plaza) y seis gnaderías madrileñas. Nada de demasiado tirón en taquilla, aunque es cierto que hubo interés en la arena y más sobresaltos de los deseados.. De hecho, nos fuimos de la plaza con la preocupación por el estado de Raúl Ruiz, el buen banderillero madrileño que resultó cazado con peligro por el sexto a la salida del tercer par. La cornada en el muslo derecho sangró mucho. Por eso a él fue el brindis de Joel Ramírez, antes de echarse de rodillas para demostrar sus ganas de ser alguien en esto. El novillo tomó bien esos muletazos de hinojos, pero pronto empezó a echar el freno, a quedarse corto y a colarse por dentro. El madrileño no dio el paso atrás y tragó lo suyo para terminar imponiéndose con seguridad. Lástima el borrón de la espada, pues su tarde, la de todos, fue muy seria. Antes, con el manso tercero, poco pudo hacer, más que volcarse con tanta verdad tras la espada, que cambió un certero estoconazo por una angustiosa voltereta, de la que milagrosamente salió ileso.. Pero si hubo uno nombre destacado en esta tarde, ese es el de Álvaro Serrano, quien ya supo aprovechar la conexión con el tendido que generó la belleza genética del segundo, aunque lo cierto es que el novillo no tuvo ni la raza ni el fondo suficientes para interesar, pero sí la obediencia para repetir obligado por la inteligencia del novillero, que siempre le habló, lo tocó, lo tuvo fijo en la muleta y lo mantuvo pegado a ella cuando, podido en la segunda serie, se quiso ir. Hubo temple, poder e intuición, más allá de cualquiera concepto estético. No era faena para ello, era para apostar y Álvaro lo hizo cabalmente. Por eso los pañuelos asomaron en el tendido tras agarrar la estocada al segundo intento. El presidente dijo que no. Igualmente decidido salió ante el agalgado y manso quinto, que no quiso pelea con el caballo, y tampoco demasiada en la muleta, pero Serrano sacó un poder natural, una solvencia tan fresca y una intuición tan torera que fue, muletazo a muletazo, sometiendo las embestidas y dominándolas hasta hacerlas suyas. Su faena fuera ganando enteros, por firmeza, ajuste y poder, hasta firmar un trincherazo y dos naturales sencillamente soberbios. Era de premio sólido, de las orejas que pesan, pero se le atascó la espada, con voltereta incluida. Un pena.. El primero había salido alegre pero sin fondo. David López acertó al darle distancia y suavidad, aunque la emoción se tornó en susto cuando el novillo lo enganchó por la taleguilla al entrar a matar; por suerte, sin consecuencias. El cuarto fue prácticamente un toro por volumen y remate, mostrando además un comportamiento peligroso y viejuno, midiendo y buscando por debajo de la muleta con sentido. David anduvo firme y despierto ante las dificultades del animal, aunque finalmente optó por abreviar ante la falta de opciones de lucimiento.. FICHA DEL FESTEJO:. Viernes 1 de mayo de 2026. Plaza de toros de Las Ventas, Madrid. Primera de la Feria de la Comunidad. Alrededor de media entrada en tarde agradable.. Se lidiaron novillos, por este orden, de: Guerrero y Carpinero, deslucido y a menos; Caras Blancas de Carpio, manso pero obediente; Hnos. Sandoval, manso rajado; Toros de Ayuso, con sentido; Ángel Luis Peña, descastado; y El Retamar, complicado.. David López, de berenjena y oro, dos pinchazos y estocada (silencio); y estocada atravesada y tres descabellos (silencio).. Álvaro Serrano, de verde botella y oro, pinchazo y estocada (ovación); y metisaca, aviso, seis pinchazos, aviso y descabello (ovación).. Joel Ramírez, de tabaco y oro, espadazo (ovación); y estocada que hizo guardia, pinchazo, aviso, estocada y descabello (silencio).. Álvaro Serrano y Joel Ramírez se presentaron con «Cigarrero Nomad», nº 8, de Caras Blancas de Carpio, y «Molinero», nº 77, de Hnos. Sandoval, respectivamente.. PARTE MÉDICO:. En banderillero Raúl Ruiz fue atendido en la enfermería de una «herida por asta de toro con orificio de entrada en cara interna 1/3 medio muslo derecho con una trayectoria hacia fuera de 25 cm, que contusiona arteria femoral y produce destrozos en músculos aductores, vasto interno y recto anterior con orificio de salida en cara externa 1/3 medio muslo derecho. Es intervenido quirúrgicamente bajo anestesia general en la enfermería de la plaza y trasladado a la Clinica la Fraternidad Muprespa-Habana. Pronóstico: grave».
El novillero de Navas del Rey firma lo más sólido de una novillada interesante, pero con el revés de la grave cornada sufrida por Raúl Ruiz tras banderillear al sexto
Pocas veces una novillada, fuera de San Isidro, puede hacer gala de un entradón como el ayer en Madrid. Los tendidos estaban más cerca del lleno que de los tres cuartos. Cosas que los contrarios no van a aceptar, pero es innegable que cada vez las plazas de toros se llenan más. Y más importante aun cuando el cartel es el que es. Tres novilleros (dos nuevos en esta plaza) y seis gnaderías madrileñas. Nada de demasiado tirón en taquilla, aunque es cierto que hubo interés en la arena y más sobresaltos de los deseados.. De hecho, nos fuimos de la plaza con la preocupación por el estado de Raúl Ruiz, el buen banderillero madrileño que resultó cazado con peligro por el sexto a la salida del tercer par. La cornada en el muslo derecho sangró mucho. Por eso a él fue el brindis de Joel Ramírez, antes de echarse de rodillas para demostrar sus ganas de ser alguien en esto. El novillo tomó bien esos muletazos de hinojos, pero pronto empezó a echar el freno, a quedarse corto y a colarse por dentro. El madrileño no dio el paso atrás y tragó lo suyo para terminar imponiéndose con seguridad. Lástima el borrón de la espada, pues su tarde, la de todos, fue muy seria. Antes, con el manso tercero, poco pudo hacer, más que volcarse con tanta verdad tras la espada, que cambió un certero estoconazo por una angustiosa voltereta, de la que milagrosamente salió ileso.. Pero si hubo uno nombre destacado en esta tarde, ese es el de Álvaro Serrano, quien ya supo aprovechar la conexión con el tendido que generó la belleza genética del segundo, aunque lo cierto es que el novillo no tuvo ni la raza ni el fondo suficientes para interesar, pero sí la obediencia para repetir obligado por la inteligencia del novillero, que siempre le habló, lo tocó, lo tuvo fijo en la muleta y lo mantuvo pegado a ella cuando, podido en la segunda serie, se quiso ir. Hubo temple, poder e intuición, más allá de cualquiera concepto estético. No era faena para ello, era para apostar y Álvaro lo hizo cabalmente. Por eso los pañuelos asomaron en el tendido tras agarrar la estocada al segundo intento. El presidente dijo que no. Igualmente decidido salió ante el agalgado y manso quinto, que no quiso pelea con el caballo, y tampoco demasiada en la muleta, pero Serrano sacó un poder natural, una solvencia tan fresca y una intuición tan torera que fue, muletazo a muletazo, sometiendo las embestidas y dominándolas hasta hacerlas suyas. Su faena fuera ganando enteros, por firmeza, ajuste y poder, hasta firmar un trincherazo y dos naturales sencillamente soberbios. Era de premio sólido, de las orejas que pesan, pero se le atascó la espada, con voltereta incluida. Un pena.. El primero había salido alegre pero sin fondo. David López acertó al darle distancia y suavidad, aunque la emoción se tornó en susto cuando el novillo lo enganchó por la taleguilla al entrar a matar; por suerte, sin consecuencias. El cuarto fue prácticamente un toro por volumen y remate, mostrando además un comportamiento peligroso y viejuno, midiendo y buscando por debajo de la muleta con sentido. David anduvo firme y despierto ante las dificultades del animal, aunque finalmente optó por abreviar ante la falta de opciones de lucimiento.. FICHA DEL FESTEJO:. Viernes 1 de mayo de 2026. Plaza de toros de Las Ventas, Madrid. Primera de la Feria de la Comunidad. Alrededor de media entrada en tarde agradable.. Se lidiaron novillos, por este orden, de: Guerrero y Carpinero, deslucido y a menos; Caras Blancas de Carpio, manso pero obediente; Hnos. Sandoval, manso rajado; Toros de Ayuso, con sentido; Ángel Luis Peña, descastado; y El Retamar, complicado.. David López, de berenjena y oro, dos pinchazos y estocada (silencio); y estocada atravesada y tres descabellos (silencio).. Álvaro Serrano, de verde botella y oro, pinchazo y estocada (ovación); y metisaca, aviso, seis pinchazos, aviso y descabello (ovación).. Joel Ramírez, de tabaco y oro, espadazo (ovación); y estocada que hizo guardia, pinchazo, aviso, estocada y descabello (silencio).. Álvaro Serrano y Joel Ramírez se presentaron con «Cigarrero Nomad», nº 8, de Caras Blancas de Carpio, y «Molinero», nº 77, de Hnos. Sandoval, respectivamente.. PARTE MÉDICO:. En banderillero Raúl Ruiz fue atendido en la enfermería de una «herida por asta de toro con orificio de entrada en cara interna 1/3 medio muslo derecho con una trayectoria hacia fuera de 25 cm, que contusiona arteria femoral y produce destrozos en músculos aductores, vasto interno y recto anterior con orificio de salida en cara externa 1/3 medio muslo derecho. Es intervenido quirúrgicamente bajo anestesia general en la enfermería de la plaza y trasladado a la Clinica la Fraternidad Muprespa-Habana. Pronóstico: grave».
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