Hace 25 años, un joven Carlos Garcés comenzaba a tocar en la Banda Municipal de Soria sin imaginar que, un cuarto de siglo después, asumiría la dirección de una de las formaciones más importantes de España, la Banda Sinfónica de Madrid, junto a la que afronta una nueva etapa con la intención de mantener la tradición de la agrupación y, al mismo tiempo, situarla en la vanguardia del repertorio para banda sinfónica.. Garcés llega a Madrid con una temporada bajo el título ‘Confluencias’, una denominación que resume su apuesta por explotar la diversidad y capacidad de adaptación de una formación que, a su juicio, «debe ser capaz de transitar entre las grandes transcripciones, la música contemporánea, la zarzuela y otros géneros».. En este sentido, el soriano ha avanzado en una entrevista a EFE que la principal novedad de la temporada es que «no estará dividida en ciclos de otoño e invierno» sino que, con su estreno el próximo 6 de octubre, dará inicio «una temporada anual como la de una orquesta profesional».. El director soriano ha explicado que su intención es recuperar algunas de las grandes transcripciones que forman parte de la historia de la Banda Sinfónica de Madrid, al tiempo que apuesta por obras contemporáneas que todavía no son conocidas por buena parte del público y que, en su opinión, pueden «impactar» al espectador.. Entre las propuestas figuran la Primera Sinfonía de Mahler y otras primeras sinfonías de compositores como John Mackey y Johan de Meij, además de la participación de solistas y agrupaciones de renombre como el percusionista Javier Aguirre y Spanish Brass sin olvidar también la participación de Enrique García Asensio, maestro de Garcés y titular de la Banda Municipal de Madrid durante 17 años.. La versatilidad será precisamente una de las señas de identidad de su etapa al frente de la formación, junto con la emoción, que Garcés considera prioritaria frente a la perfección técnica absoluta, ya que, a su juicio, «si la emoción es lo que prima, los pequeños desajustes que puedan darse no tienen importancia».. Detrás de este nuevo reto profesional está inevitablemente Soria, una ciudad que, según ha reconocido, le ha aportado «todo» a su forma de entender la música.. Garcés comenzó a tocar en la Banda Municipal de Soria hace 25 años y apenas tres después, con 18 años, tuvo la oportunidad de convertirse en subdirector y comenzar a dirigir una agrupación de entre 70 y 80 músico, algo que, unido a la tradición musical de la provincia ha sido «determinante» en su trayectoria.. Orgulloso de su tierra, Garcés habla de una Banda Municipal con casi un siglo de historia, de las numerosas generaciones de músicos surgidas en Soria y de las Sanjuaneras, las canciones tradicionales de las fiestas que, según ha asegurado, «forman parte del aprendizaje musical de cualquier soriano».. A esa tradición se sumaron las oportunidades que encontró en el Otoño Musical Soriano y la influencia del compositor Odón Alonso, recordando haberse criado viendo trabajar al maestro y las conversaciones que mantuvo con él durante sus últimos años de vida que, entre otras cosas, le orientaron para estudiar con Enrique García Asensio.. Para Garcés, su trayectoria demuestra también que el talento «no entiende de territorios, de extensión o de población» y que puede desarrollarse igualmente en territorios pequeños como Soria, donde las posibilidades «sí que existen» pero «hay que buscarlas» en un camino «más complicado» pero que, a la vez, «te curte». Esa curiosidad es precisamente uno de los valores que ahora recomienda a los jóvenes que comienzan a estudiar un instrumento y a los que anima a ser «inquietos, observadores, escuchar mucha música y estudiar» ya que, por su propia experiencia, el papel de las bandas «es fundamental» como puerta de entrada a la música para miles de jóvenes.. En su caso, la Banda Municipal de Soria fue el primer escenario de una trayectoria que ahora le lleva a Madrid, pero también recuerda las orquestas creadas en la provincia y el esfuerzo colectivo de músicos, familiares y amigos para sacar adelante proyectos musicales.. Por todo ello y aunque su nueva responsabilidad le obliga a desarrollar buena parte de su actividad fuera de la provincia, Garcés mantiene ese vínculo con su tierra y ha confesado «con orgullo» que se siente «soriano como el que más».
«Soria me ha aportado todo para entender la música», asegura
Hace 25 años, un joven Carlos Garcés comenzaba a tocar en la Banda Municipal de Soria sin imaginar que, un cuarto de siglo después, asumiría la dirección de una de las formaciones más importantes de España, la Banda Sinfónica de Madrid, junto a la que afronta una nueva etapa con la intención de mantener la tradición de la agrupación y, al mismo tiempo, situarla en la vanguardia del repertorio para banda sinfónica.. Garcés llega a Madrid con una temporada bajo el título ‘Confluencias’, una denominación que resume su apuesta por explotar la diversidad y capacidad de adaptación de una formación que, a su juicio, «debe ser capaz de transitar entre las grandes transcripciones, la música contemporánea, la zarzuela y otros géneros».. En este sentido, el soriano ha avanzado en una entrevista a EFE que la principal novedad de la temporada es que «no estará dividida en ciclos de otoño e invierno» sino que, con su estreno el próximo 6 de octubre, dará inicio «una temporada anual como la de una orquesta profesional».. El director soriano ha explicado que su intención es recuperar algunas de las grandes transcripciones que forman parte de la historia de la Banda Sinfónica de Madrid, al tiempo que apuesta por obras contemporáneas que todavía no son conocidas por buena parte del público y que, en su opinión, pueden «impactar» al espectador.. Entre las propuestas figuran la Primera Sinfonía de Mahler y otras primeras sinfonías de compositores como John Mackey y Johan de Meij, además de la participación de solistas y agrupaciones de renombre como el percusionista Javier Aguirre y Spanish Brass sin olvidar también la participación de Enrique García Asensio, maestro de Garcés y titular de la Banda Municipal de Madrid durante 17 años.. La versatilidad será precisamente una de las señas de identidad de su etapa al frente de la formación, junto con la emoción, que Garcés considera prioritaria frente a la perfección técnica absoluta, ya que, a su juicio, «si la emoción es lo que prima, los pequeños desajustes que puedan darse no tienen importancia».. Detrás de este nuevo reto profesional está inevitablemente Soria, una ciudad que, según ha reconocido, le ha aportado «todo» a su forma de entender la música.. Garcés comenzó a tocar en la Banda Municipal de Soria hace 25 años y apenas tres después, con 18 años, tuvo la oportunidad de convertirse en subdirector y comenzar a dirigir una agrupación de entre 70 y 80 músico, algo que, unido a la tradición musical de la provincia ha sido «determinante» en su trayectoria.. Orgulloso de su tierra, Garcés habla de una Banda Municipal con casi un siglo de historia, de las numerosas generaciones de músicos surgidas en Soria y de las Sanjuaneras, las canciones tradicionales de las fiestas que, según ha asegurado, «forman parte del aprendizaje musical de cualquier soriano».. A esa tradición se sumaron las oportunidades que encontró en el Otoño Musical Soriano y la influencia del compositor Odón Alonso, recordando haberse criado viendo trabajar al maestro y las conversaciones que mantuvo con él durante sus últimos años de vida que, entre otras cosas, le orientaron para estudiar con Enrique García Asensio.. Para Garcés, su trayectoria demuestra también que el talento «no entiende de territorios, de extensión o de población» y que puede desarrollarse igualmente en territorios pequeños como Soria, donde las posibilidades «sí que existen» pero «hay que buscarlas» en un camino «más complicado» pero que, a la vez, «te curte». Esa curiosidad es precisamente uno de los valores que ahora recomienda a los jóvenes que comienzan a estudiar un instrumento y a los que anima a ser «inquietos, observadores, escuchar mucha música y estudiar» ya que, por su propia experiencia, el papel de las bandas «es fundamental» como puerta de entrada a la música para miles de jóvenes.. En su caso, la Banda Municipal de Soria fue el primer escenario de una trayectoria que ahora le lleva a Madrid, pero también recuerda las orquestas creadas en la provincia y el esfuerzo colectivo de músicos, familiares y amigos para sacar adelante proyectos musicales.. Por todo ello y aunque su nueva responsabilidad le obliga a desarrollar buena parte de su actividad fuera de la provincia, Garcés mantiene ese vínculo con su tierra y ha confesado «con orgullo» que se siente «soriano como el que más».
Noticias de Castilla y León: última hora local en La Razón
