Kompany, entrenador del Bayern, ha querido rebajar los ánimos del Real Madrid asegurando que eso de las remontadas del conjunto blanco es menos real de lo que parece, que todos los equipos cuentan, en su pasada, con algún relato que se acerca la leyenda, así que, en fin, lo del Real Madrid no es demasiado. Así que Álvaro Arbeloa, entrenador del equipo madridista, que sabe que parte de sus opciones pasan por transmitir a sus futbolistas la historia de la camiseta, lo que se ha vivido con ella en partidos heroicos, contestó rápidamente a su colega del Bayern: «No sé cuantos equipos pueden decir que han ganado 15 Copas de Europa». Es mañana, pero el partido ha empezado ya.. El Real Madrid, preparado. «Estamos convencidos de lo que representamos, de que podemos hacerlo y estamos preparados para un gran partido», declaró Arbeloa con firmeza «Si hay algún equipo pensando en poder remontar, somos nosotros, nunca nos rendimos, el de las 15 Copas de Europa, con grandísimos jugadores que van a estar mañana al ciento por ciento», afirmó el entrenador.. La ausencia de Aurélien Tchouameni en el once inicial fue abordada por Arbeloa, quien mostró una notable tranquilidad ante la situación. «Tenemos muchas opciones y jugadores que pueden jugar donde Tchouameni, estoy tranquilo, sé el once que voy a sacar mañana y también los que van a empezar en el banquillo y nos van ayudar en la segunda parte», aseguró. «Los once que empieza no serán los que acaben. Me siento privilegiado de la plantilla que tengo», añadió.. La pregunta sobre qué se necesita para afrontar un partido de esta magnitud, si cabeza, corazón o cojones, recibió una respuesta integral por parte de Arbeloa. «Hay que jugarlo con todo, a gran nivel en todos los campos. No podemos fallar en ninguno, hay que jugar bien en lo individual y colectivo. Tenemos grandísimos jugadores y personalidad para jugar como tenemos que jugar en un estadio así», explicó.. No hacen falta milagros. El técnico también desestimó la idea de que ganar en el estadio rival sea un milagro. «No hay que hacer milagros. Si ganamos en el Bernabéu no hubiese sido una locura. Seguro que tenemos que hacer un gran partido, pero somos capaces de hacerlo, nadie piensa que ganar aquí será un milagro», sentenció. .. Abordando la posibilidad de que el rival juegue con miedo, Arbeloa fue contundente al afirmar que la clave reside en el propio planteamiento del Real Madrid. «Ellos son un gran equipo, puede mirarnos a los ojos perfectamente, va a ser un grandísimo partido, con grandísimos jugadores, pero nos tenemos que centrar en nosotros, que es lo que controlamos», manifestó.. La rica historia de remontadas del club en casa fue mencionada, pero Arbeloa la enmarcó como un desafío más, porque esta vez toca fuera de casa. «No lo hemos comentado, pero es un desafío más. Su historia se ha logrado a base de desafíos no sé si imposibles, pero sí difíciles», expuso. Esta perspectiva reconoce la dificultad, pero la sitúa dentro del marco de lo que el equipo está acostumbrado a afrontar y superar. «Somos el Real Madrid y volveremos con nuestro escudo o sobre él».. Meter las ocasiones. En cuanto a la mejora del rendimiento, el entrenador identificó aspectos concretos a potenciar. «Muchos aspectos, tenemos que meter ocasiones, no vamos a tener tantas como las ida, si se marca aumenta la confianza. Hay que marcar para ganar», señaló, subrayando la importancia de la eficacia de cara a portería. La necesidad de materializar las oportunidades creadas se presenta como un factor determinante para asegurar el resultado.. El ambiente que se espera en el estadio rival, a menudo descrito como un «infierno», fue recibido con la habitual serenidad del Real Madrid. «Hemos jugado muchas veces aquí, yo lo hecho, los jugadores también, en este estadio, con gran ambiente, nos sentimos a gusto y hay que disfrutarlo. Los jugadores del Real Madrid quieren estar y dar lo mejor de sí mismos», declaró.. Finalmente, las palabras de Vincent Kompany, entrenador del equipo rival, también se hicieron eco en la rueda de prensa: «No sé cuántos equipos pueden decir que han ganado 15 Copas de Europa. Creemos, me cruzo con aficionados madridistas, todo el mundo cree. Sabemos lo complicado que es. El Real Madrid va a dar lo mejor y con eso, creo que vamos a ganar», señaló.
Bayern y Real Madrid se miden mañana en la vuelta de los cuartos de la Champions, pero el partido entre entrenadores ha comenzado hoy martes
Kompany, entrenador del Bayern, ha querido rebajar los ánimos del Real Madrid asegurando que eso de las remontadas del conjunto blanco es menos real de lo que parece, que todos los equipos cuentan, en su pasada, con algún relato que se acerca la leyenda, así que, en fin, lo del Real Madrid no es demasiado. Así que Álvaro Arbeloa, entrenador del equipo madridista, que sabe que parte de sus opciones pasan por transmitir a sus futbolistas la historia de la camiseta, lo que se ha vivido con ella en partidos heroicos, contestó rápidamente a su colega del Bayern: «No sé cuantos equipos pueden decir que han ganado 15 Copas de Europa». Es mañana, pero el partido ha empezado ya.. El Real Madrid, preparado. «Estamos convencidos de lo que representamos, de que podemos hacerlo y estamos preparados para un gran partido», declaró Arbeloa con firmeza. Esta declaración inicial sienta las bases de un discurso que se mantuvo a lo largo de toda la comparecencia, enfatizando la identidad y la mentalidad ganadora que caracterizan al club. La idea de que el Real Madrid nunca se rinde fue uno de los pilares fundamentales del mensaje.. «Si hay algún equipo pensando en poder remontar, somos nosotros, nunca nos rendimos, el de las 15 Copas de Europa, con grandísimos jugadores que van a estar mañana al ciento por ciento», afirmó el entrenador. Esta frase encapsula la historia y el ADN de una institución forjada en la superación y en la consecución de hazañas que parecen imposibles para otros. La mención explícita del palmarés europeo subraya la ambición y la experiencia del equipo en las grandes citas.. La ausencia de Aurélien Tchouaméni en el once inicial fue abordada por Arbeloa, quien mostró una notable tranquilidad ante la situación. «Tenemos muchas opciones y jugadores que pueden jugar donde Tchouaméni, estoy tranquilo, sé el once que voy a sacar mañana y también los que van a empezar en el banquillo y nos van ayudar en la segunda parte», aseguró. Esta declaración pone de manifiesto la profundidad de la plantilla y la confianza del técnico en la capacidad de sus jugadores para adaptarse a diferentes roles y resolver las dificultades que puedan surgir.. «Los once que empieza no serán los que acaben. Me siento privilegiado de la plantilla que tengo», añadió. Esta reflexión sobre la importancia de la profundidad de la plantilla y el papel de los jugadores de banquillo en el desarrollo del partido revela una estrategia pensada para maximizar los recursos y mantener la intensidad durante los noventa minutos.. La pregunta sobre qué se necesita para afrontar un partido de esta magnitud, si cabeza, corazón o cojones, recibió una respuesta integral por parte de Arbeloa. «Hay que jugarlo con todo, a gran nivel en todos los campos. No podemos fallar en ninguno, hay que jugar bien en lo individual y colectivo. Tenemos grandísimos jugadores y personalidad para jugar como tenemos que jugar en un estadio así», explicó. Esta enumeración subraya la necesidad de un rendimiento completo, abarcando todos los aspectos del juego y la fortaleza mental de los futbolistas.. El técnico también desestimó la idea de que ganar en el estadio rival sea un milagro. «No hay que hacer milagros. Si ganamos en el Bernabéu no sería una locura. Seguro que tenemos que hacer un gran partido, pero somos capaces de hacerlo, nadie piensa que ganar aquí será un milagro», sentenció. Esta afirmación busca eliminar cualquier atisbo de duda o complejo de inferioridad, proyectando una imagen de equipo preparado para competir y ganar en cualquier escenario.. Abordando la posibilidad de que el rival juegue con miedo, Arbeloa fue contundente al afirmar que la clave reside en el propio planteamiento del Real Madrid. «Ellos son un gran equipo, puede mirarnos a los ojos perfectamente, va a ser un grandísimo partido, con grandísimos jugadores, pero nos tenemos que centrar en nosotros, que es lo que controlamos», manifestó. El enfoque en el propio juego y en la gestión de sus fortalezas es una constante en el discurso del entrenador.. La rica historia de remontadas del club en casa fue mencionada, pero Arbeloa la enmarcó como un desafío más, una parte inherente de la identidad del Real Madrid. «No lo hemos comentado, pero es un desafío más. Su historia se ha logrado a base de desafíos no sé si imposibles, pero sí difíciles», expuso. Esta perspectiva reconoce la dificultad, pero la sitúa dentro del marco de lo que el equipo está acostumbrado a afrontar y superar.. En cuanto a la mejora del rendimiento, el entrenador identificó aspectos concretos a potenciar. «Muchos aspectos, tenemos que meter ocasiones, no vamos a tener tantas como las ida, si marca aumenta la confianza. Hay que marcar para ganar», señaló, subrayando la importancia de la eficacia de cara a portería. La necesidad de materializar las oportunidades creadas se presenta como un factor determinante para asegurar el resultado.. El ambiente que se espera en el estadio rival, a menudo descrito como un «infierno», fue recibido con la habitual serenidad del Real Madrid. «Hemos jugado muchas veces aquí, yo lo hecho, los jugadores también, en este estadio, con gran ambiente, nos sentimos a gusto y hay que disfrutarlo. Los jugadores del Real Madrid quieren estar y dar lo mejor de sí mismos», declaró. Esta actitud refleja la experiencia del equipo en escenarios de alta presión y su capacidad para encontrar motivación en la adversidad.. Finalmente, las palabras de Vincent Kompany, entrenador del equipo rival, también se hicieron eco en la rueda de prensa, destacando la mentalidad y la fe que rodean al Real Madrid. «No sé cuántos equipos pueden decir que han ganado 15 Copas de Europa. Creemos, me cruzo con aficionados madridistas, todo el mundo cree. Sabemos lo complicado que es. El Real Madrid va a dar lo mejor y con eso, creo que vamos a ganar», señaló Kompany, reconociendo la fortaleza mental y la creencia colectiva que envuelven al club merengue. Estas declaraciones cierran un círculo de confianza y determinación que marca la pauta para el esperado encuentro.
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