La crisis sanitaria desatada a bordo del crucero de expedición MV Hondius inquieta a las autoridades sanitarias internacionales, ya que al menos 23 pasajeros bajaron del barco durante una escala en la isla de Santa Elena, en pleno Atlántico Sur, sin someterse a ningún tipo de control médico.. Según testimonio de un pasajero recogido por El País, el desembarco tuvo lugar el 22 de abril, apenas diez días después de que se registrara la primera muerte en el buque, y antes de que los protocolos sanitarios internacionales fueran activados de manera formal.. Un caso ya confirmado en Suiza. La inquietud dejó de ser una hipótesis cuando las autoridades sanitarias de Suiza confirmaron que uno de esos pasajeros se encuentra hospitalizado en el país tras presentar síntomas.. La persona en cuestión participó en el primer tramo del viaje, que unió Ushuaia, Argentina, con la isla de Santa Elena.. La OMS ha señalado que los responsables del buque avisaron a quienes desembarcaron en Santa Elena sobre el primer caso detectado y les pidieron que informaran a las autoridades si desarrollaban algún síntoma.. Sin embargo, ese aviso informal resulta insuficiente si se considera que la variante Andes del hantavirus puede tardar entre dos y ocho semanas en manifestarse, lo que significa que una persona infectada puede cruzar fronteras, volar en avión y reintegrarse a su vida cotidiana sin sospechar que porta el virus.. La OMS activa el rastreo internacional. El organismo con sede en Ginebra ha puesto en marcha un dispositivo de seguimiento para localizar a los 23 pasajeros repartidos por distintos continentes.. Las autoridades también trabajan para identificar y contactar a los aproximadamente 80 pasajeros y tripulantes que compartieron un vuelo comercial entre Santa Elena y Johannesburgo, Sudáfrica, el 25 de abril junto a una de las personas que posteriormente perdió la vida, lo que amplía notablemente el radio de posibles exposiciones.. El brote en cifras. El MV Hondius zarpó desde Ushuaia, Argentina, el 1 de abril con 149 personas a bordo de 23 nacionalidades distintas. Hasta la fecha, el brote acumula ocho casos vinculados, cinco de ellos respaldados por análisis de laboratorio, y tres fallecidos.. Los primeros síntomas se detectaron entre el 6 y el 28 de abril, con cuadros que comenzaron con fiebre y malestar gastrointestinal y que en los casos más graves derivaron en neumonía severa, insuficiencia respiratoria aguda y colapso orgánico. Un ciudadano británico permanece en estado crítico en un hospital de Sudáfrica, aunque las últimas informaciones apuntan a una ligera mejoría.. Rumbo a Canarias. Mientras la OMS intenta reconstruir el rastro de los 23 pasajeros dispersos por el mundo, el MV Hondius navega hacia el puerto de Granadilla de Abona, en el sur de Tenerife, España, donde se espera que atraque este domingo.. El dispositivo de desembarco prevé que los viajeros sean conducidos directamente desde el barco hasta el aeropuerto del sur de la isla, sin contacto alguno con la población local. Desde allí, los pasajeros extranjeros serán repatriados a sus respectivos países.. Los 14 ciudadanos españoles que permanecen a bordo serán trasladados a Madrid, al Hospital Militar Gómez Ulla.. La ministra de Sanidad española, Mónica García, subrayó que el desembarco se realizará en condiciones de plena seguridad, mientras que la ministra de Defensa, Margarita Robles, precisó que la cuarentena tendrá carácter voluntario, aunque Sanidad ha advertido de que se adoptarán todas las medidas legales necesarias para proteger la salud pública.. Las autoridades sanitarias coinciden en que el riesgo para la población general sigue siendo bajo. A diferencia de otros virus respiratorios, el hantavirus no se transmite por el aire sino por contacto directo con fluidos corporales, lo que restringe considerablemente su capacidad de propagación.
Uno de ellos ya está hospitalizado en Suiza
La crisis sanitaria desatada a bordo del crucero de expedición MV Hondius inquieta a las autoridades sanitarias internacionales, ya que al menos 23 pasajeros bajaron del barco durante una escala en la isla de Santa Elena, en pleno Atlántico Sur, sin someterse a ningún tipo de control médico.. Según testimonio de un pasajero recogido por El País, el desembarco tuvo lugar el 22 de abril, apenas diez días después de que se registrara la primera muerte en el buque, y antes de que los protocolos sanitarios internacionales fueran activados de manera formal.. Un caso ya confirmado en Suiza. La inquietud dejó de ser una hipótesis cuando las autoridades sanitarias de Suiza confirmaron que uno de esos pasajeros se encuentra hospitalizado en el país tras presentar síntomas.. La persona en cuestión participó en el primer tramo del viaje, que unió Ushuaia, Argentina, con la isla de Santa Elena.. La OMS ha señalado que los responsables del buque avisaron a quienes desembarcaron en Santa Elena sobre el primer caso detectado y les pidieron que informaran a las autoridades si desarrollaban algún síntoma.. Sin embargo, ese aviso informal resulta insuficiente si se considera que la variante Andes del hantavirus puede tardar entre dos y ocho semanas en manifestarse, lo que significa que una persona infectada puede cruzar fronteras, volar en avión y reintegrarse a su vida cotidiana sin sospechar que porta el virus.. La OMS activa el rastreo internacional. El organismo con sede en Ginebra ha puesto en marcha un dispositivo de seguimiento para localizar a los 23 pasajeros repartidos por distintos continentes.. Las autoridades también trabajan para identificar y contactar a los aproximadamente 80 pasajeros y tripulantes que compartieron un vuelo comercial entre Santa Elena y Johannesburgo, Sudáfrica, el 25 de abril junto a una de las personas que posteriormente perdió la vida, lo que amplía notablemente el radio de posibles exposiciones.. El brote en cifras. El MV Hondius zarpó desde Ushuaia, Argentina, el 1 de abril con 149 personas a bordo de 23 nacionalidades distintas. Hasta la fecha, el brote acumula ocho casos vinculados, cinco de ellos respaldados por análisis de laboratorio, y tres fallecidos.. Los primeros síntomas se detectaron entre el 6 y el 28 de abril, con cuadros que comenzaron con fiebre y malestar gastrointestinal y que en los casos más graves derivaron en neumonía severa, insuficiencia respiratoria aguda y colapso orgánico. Un ciudadano británico permanece en estado crítico en un hospital de Sudáfrica, aunque las últimas informaciones apuntan a una ligera mejoría.. Rumbo a Canarias. Mientras la OMS intenta reconstruir el rastro de los 23 pasajeros dispersos por el mundo, el MV Hondius navega hacia el puerto de Granadilla de Abona, en el sur de Tenerife, España, donde se espera que atraque este domingo.. El dispositivo de desembarco prevé que los viajeros sean conducidos directamente desde el barco hasta el aeropuerto del sur de la isla, sin contacto alguno con la población local. Desde allí, los pasajeros extranjeros serán repatriados a sus respectivos países.. Los 14 ciudadanos españoles que permanecen a bordo serán trasladados a Madrid, al Hospital Militar Gómez Ulla.. La ministra de Sanidad española, Mónica García, subrayó que el desembarco se realizará en condiciones de plena seguridad, mientras que la ministra de Defensa, Margarita Robles, precisó que la cuarentena tendrá carácter voluntario, aunque Sanidad ha advertido de que se adoptarán todas las medidas legales necesarias para proteger la salud pública.. Las autoridades sanitarias coinciden en que el riesgo para la población general sigue siendo bajo. A diferencia de otros virus respiratorios, el hantavirus no se transmite por el aire sino por contacto directo con fluidos corporales, lo que restringe considerablemente su capacidad de propagación.
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