El Palacio Arzobispal acogió a una amplia representación de la sociedad vallisoletana con motivo de la felicitación de Navidad del Arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, en la que el prelado vallisoletano quiso compartir la “propuesta de alegría” que hace la Iglesia en Navidad. Una alegría que “no se busca”, sino que “se encuentra”, puntualizó monseñor Argüello, y que tiene que ver con la venida de Jesús, que “nos salva de la muerte, las enfermedades y los fracasos”, así como “del egocentrismo radical, que provoca tantos desencuentros, luchas y polarizaciones”.. Monseñor Argüello quiso tener un especial recuerdo con quienes “a fuerza de oír tanta felicidad” consideran las Navidades unas fiestas “profundamente tristes”, con quienes viven en situaciones de soledad, enfermedad, privación de libertad o carecen “de lo imprescindible”, como una vivienda. Con todos ellos quiso compartir, especialmente, la “alegría” de la Navidad, invitándoles a acogerla no como un “mandato” sino como un “regalo” y recordándoles que “el Emmanuel viene a visitarnos donde nadie nos visita: en la herida del corazón”.. El Arzobispado de Valladolid animó a vivir estas fiestas haciendo “un elogio del encuentro, de la alegría del encuentro y de la esperanza en que podemos convivir, vivir juntos desde unas creencias u otras”.. Mirando al belén, que “nos recuerda aquel sitio a las afueras” en el que nació Jesús “en un pesebre”, el prelado vallisoletano finalizó su felicitación navideña apelando a la “importancia” de contribuir a la edificación del “bien común” cada cual con “lo que tiene, lo que puede y lo que es”.. Con la vista puesta también en el 2026, que en la Archidiócesis de Valladolid estará marcado por la celebración de un año jubilar con motivo del tercer centenario de la canonización de Santo Toribio de Mogrovejo, el Arzobispo hizo un guiño en su felicitación de Navidad a la provincia y, más concretamente, al municipio de Mayorga, en plena comarca de Tierra de Campos, donde nació Santo Toribio de Mogrovejo y donde tendrán lugar el grueso de las celebraciones con motivo de este año jubilar diocesano. En este sentido, monseñor Argüello deseó al conjunto de la sociedad vallisoletana que el 2026 “sea un año de alegría, aunque haya a veces lágrimas en los ojos o problemas en las manos”.. Exposición ‘El belén. Corazón de la Navidad’. Tras la felicitación de Navidad del Arzobispo, que convirtió un año más al Arzobispado de Valladolid en punto de encuentro de instituciones civiles y eclesiásticas, se inaugurado la exposición de belenes y dioramas ‘El belén. Corazón de la Navidad’.. En su segunda edición, la exposición conserva su título y vuelve a poner en el centro el principal acontecimiento de la Navidad, el nacimiento de Jesús, a través de dos belenes y cuatro dioramas montados por la Asociación Belenista Castellana, que ha querido agrupar en la muestra distintas corrientes artísticas, recuperando parte de la colección de edificios del maestro belenista Manuel Bononato, combinando la representación tradicional de pasajes bíblicos con otra inspirada en la localidad de Villabáñez. Un belén, este último, obra de Alberto Ávila, que se alzó en 2024 con el premio que otorga la Asociación Belenista Castellana, informa Ical.. La exposición ‘El belén. Corazón de la Navidad’ puede visitarse desde este martes en el horario de apertura habitual del Arzobispado. Permanecerá abierta de lunes a domingo desde el 19 de diciembre hasta el 6 de enero, de 11:30 a 14:00 y de 17:30 a 20:30 horas. Los días 24 y 31 de diciembre, Nochebuena y Nochevieja respectivamente, cerrará por las tardes. El 1 de enero, Año Nuevo, la exposición permanecerá cerrada todo el día.
Luis Argüello apela a la “importancia” de contribuir a la edificación del “bien común” cada cual con “lo que tiene, lo que puede y lo que es”
El Palacio Arzobispal acogió a una amplia representación de la sociedad vallisoletana con motivo de la felicitación de Navidad del Arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, en la que el prelado vallisoletano quiso compartir la “propuesta de alegría” que hace la Iglesia en Navidad. Una alegría que “no se busca”, sino que “se encuentra”, puntualizó monseñor Argüello, y que tiene que ver con la venida de Jesús, que “nos salva de la muerte, las enfermedades y los fracasos”, así como “del egocentrismo radical, que provoca tantos desencuentros, luchas y polarizaciones”.. Monseñor Argüello quiso tener un especial recuerdo con quienes “a fuerza de oír tanta felicidad” consideran las Navidades unas fiestas “profundamente tristes”, con quienes viven en situaciones de soledad, enfermedad, privación de libertad o carecen “de lo imprescindible”, como una vivienda. Con todos ellos quiso compartir, especialmente, la “alegría” de la Navidad, invitándoles a acogerla no como un “mandato” sino como un “regalo” y recordándoles que “el Emmanuel viene a visitarnos donde nadie nos visita: en la herida del corazón”.. El Arzobispado de Valladolid animó a vivir estas fiestas haciendo “un elogio del encuentro, de la alegría del encuentro y de la esperanza en que podemos convivir, vivir juntos desde unas creencias u otras”.. Mirando al belén, que “nos recuerda aquel sitio a las afueras” en el que nació Jesús “en un pesebre”, el prelado vallisoletano finalizó su felicitación navideña apelando a la “importancia” de contribuir a la edificación del “bien común” cada cual con “lo que tiene, lo que puede y lo que es”.. Con la vista puesta también en el 2026, que en la Archidiócesis de Valladolid estará marcado por la celebración de un año jubilar con motivo del tercer centenario de la canonización de Santo Toribio de Mogrovejo, el Arzobispo hizo un guiño en su felicitación de Navidad a la provincia y, más concretamente, al municipio de Mayorga, en plena comarca de Tierra de Campos, donde nació Santo Toribio de Mogrovejo y donde tendrán lugar el grueso de las celebraciones con motivo de este año jubilar diocesano. En este sentido, monseñor Argüello deseó al conjunto de la sociedad vallisoletana que el 2026 “sea un año de alegría, aunque haya a veces lágrimas en los ojos o problemas en las manos”.. Tras la felicitación de Navidad del Arzobispo, que convirtió un año más al Arzobispado de Valladolid en punto de encuentro de instituciones civiles y eclesiásticas, se inaugurado la exposición de belenes y dioramas ‘El belén. Corazón de la Navidad’.. En su segunda edición, la exposición conserva su título y vuelve a poner en el centro el principal acontecimiento de la Navidad, el nacimiento de Jesús, a través de dos belenes y cuatro dioramas montados por la Asociación Belenista Castellana, que ha querido agrupar en la muestra distintas corrientes artísticas, recuperando parte de la colección de edificios del maestro belenista Manuel Bononato, combinando la representación tradicional de pasajes bíblicos con otra inspirada en la localidad de Villabáñez. Un belén, este último, obra de Alberto Ávila, que se alzó en 2024 con el premio que otorga la Asociación Belenista Castellana, informa Ical.. La exposición ‘El belén. Corazón de la Navidad’ puede visitarse desde este martes en el horario de apertura habitual del Arzobispado. Permanecerá abierta de lunes a domingo desde el 19 de diciembre hasta el 6 de enero, de 11:30 a 14:00 y de 17:30 a 20:30 horas. Los días 24 y 31 de diciembre, Nochebuena y Nochevieja respectivamente, cerrará por las tardes. El 1 de enero, Año Nuevo, la exposición permanecerá cerrada todo el día.
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